sábado, mayo 18, 2024

Arabia Saudita: una liga con mucho dinero y poco fútbol

Por Nicolás Ezequiel Soto

Si bien es la liga que cuenta con 23 de los 25 futbolistas que integraban el plantel de Arabia Saudita que derrotó a Argentina por 2-1 en el Mundial de Qatar 2022, el puntapié inicial para que la Saudi Pro League (SPL) diera un gran salto en la escena del fútbol mundial fue el fichaje estelar del portugués Cristiano Ronaldo por el Al-Nassr, el cual se hizo oficial el 1 de enero de 2023. Desde aquel entonces, los clubes pertenecientes a dicha competición pusieron en marcha un “plan de inversión económica agresiva de calidad y sustentabilidad” que posicionó a la SPL como la cuarta liga que más dinero gastó en jugadores durante el período de fichajes del 2023 con un total de 975 millones de dólares, superada únicamente por la Serie A (997 millones), la Ligue 1 (1118 millones) y la Premier League (2930 millones).

La millonaria inversión trajo consigo figuras destacadas del fútbol europeo como Karim Benzema, Neymar Júnior, Sadio Mané, N’Golo Kanté, Kalidou Koulibaly, Rúben Neves, Marcelo Brozović, Fabinho, Édourard Mendy y Riyad Mahrez, siendo la parte salarial del contrato lo que más poder de convencimiento tuvo sobre los futbolistas: ninguno de los mencionados cobra menos de 410.000 libras esterlinas por semana.

Neymar junto a Fahad bin Nafil, presidente del Al Hilal, tras firmar contrato por dos años. (Foto: Sitio oficial del Al-Hilal)

Sin dudas, es una realidad que el plano económico y estructural de la liga saudí se vió favorecido gracias a este numeroso arribo de jugadores de élite, ya que según datos del World Football Summit 2023, la SPL no solo logró firmar 38 contratos de televisación internacional con distintas emisoras alrededor del mundo, sino que además aumentó en un 75% su número de patrocinadores hasta el día de hoy, lo cual la transformó en la tercera liga más rentable del mundo en términos de patrocinio. Además, contando solo el primer mes de 2024, los ingresos de la Saudi Pro League aumentaron un 650% en comparación a la temporada anterior, lo que representa un total de 120 millones de dólares por año que además esperan cuadruplicar para 2030.

Sin embargo, la competencia árabe sigue teniendo un gran problema (posiblemente el más importante de todos) y es que estos números aún no logran impactar en el interés de los fanáticos del fútbol a nivel mundial: de acuerdo a la información de WOSTI, un medio español especializado en transmisiones deportivas, la semifinal de la Supercopa de Arabia Saudita disputada entre el Al-Nassr de Ronaldo y el Al Ittihad de Benzema que dirige Marcelo Gallardo el pasado 8 de abril reunió a apenas 5000 espectadores de la televisión francesa, mientras que en España, el canal Cuatro decidió no transmitir el partido debido a los malos antecedentes que arrastraba la liga en cuanto a bajos puntos de rating.

Además, pese a la incorporación de las numerosas figuras europeas, el torneo saudí aún posee dificultades para atraer a los fanáticos a sus estadios: en lo que va de la temporada, concorde a la data del sitio estadounidense Sports Business Journal, el promedio de asistencia es de 8321 personas por partido, lo que corresponde un 10% menos que el año pasado y casi tres veces por debajo de lo que promedia la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos, donde actualmente juegan Lionel Messi, Jordi Alba, Sergio Busquets y Luis Suárez. El Al Ittihad, por ejemplo, promediaba una asistencia de 40.435 personas por partido en 2022/23, mientras que la media en lo que va de este año es de 18.334.

Asistencia en el encuentro entre el Al-Ettifaq de Steven Gerrard contra el Al-Wahda, disputado en el Estadio Rey Abdul Aziz. (Foto: Twitter @fútbolfichajes)

Uno de los factores que provoca estos resultados es el de las fuertes críticas hacia los jugadores provenientes del Viejo Continente y un rendimiento por debajo del esperado. El caso más resonante fue el del francés Karim Benzema, pentacampeón de la Champions League y ganador del Balón de Oro 2022-23, quien el 26 de diciembre, tras caer por 5-2 ante el Al-Nassr de Ronaldo, recibió tal cantidad de críticas e insultos que decidió cerrar sus redes sociales y, más tarde, abandonar el país y ausentarse durante un mes y sin dar explicaciones a las prácticas de su equipo, Al Ittihad. Meses más tarde, El Gato, que no convierte desde el 15 de diciembre, responsabilizó a sus compañeros por su falta de gol: “No soy el mismo del Real Madrid. No es el mismo club, ni los mismos jugadores. Necesito ayuda en el campo, no puedo ganar solo”. De momento, el exdelantero de la selección francesa lleva 16 anotaciones en 33 encuentros, mientras que en sus últimas dos temporadas en el Madrid registró 75 conversiones en 89 partidos.

Abderrazak Hamdallah, máximo anotador del Al Ittihad con 27 goles en 20 partidos, siendo atacado por un aficionado tras la derrota por 4-1 contra el Al Hilal.

Para Aymeric Laporte, futbolista español que el 24 de agosto decidió fichar por el Al-Nassr proveniente del Manchester City, esta baja productividad se debe al trato que los jugadores reciben por parte de los dirigentes árabes. “Se lo toman todo a la ligera, van a su ‘bola’ realmente. Negocias una cosa y luego no te la aceptan, incluso después de habértela firmado. Te la pelean”, declaró el defensor, quien luego añadió: “No nos cuidan lo suficiente para mi gusto. Me esperaba algo distinto a nivel calidad (de vida) porque al final aquí te pasas tres horas al día en el coche. Riad es una locura de tráfico, de horas perdidas en el auto. Hay muchos jugadores que estamos descontentos”.

Será que los dichos de Laporte aplican para lo que fue el caso del mediocampista inglés Jordan Henderson, quien tras haber jugado en el Liverpool de Inglaterra desde 2011 y capitanearlo desde el 2015 hasta el 2023, decidió seguir su carrera en el Al-Ettifaq, en un contrato que lo ligaba al club saudí durante tres años con un sueldo de 700.000 libras por semana. Sin embargo, Henderson tardó solamente seis meses en arrepentirse de su decisión y, sin cobrar una sola moneda, determinó rescindir el contrato ‘con efecto inmediato’ y volver a Europa para jugar en el Ajax de Ámsterdam. “No ha sido una decisión fácil, pero es lo mejor para mí y para mi familia”, explicó el inglés en su cuenta de Twitter.

Henderson luego de firmar con el conjunto holandés. (Foto: Sitio oficial del Ajax)

Por último, la falta de competitividad también es un factor que se hace presente en esta liga y no ayuda al momento de atraer a los aficionados. 25 puntos de diferencia separan al Al-Ahli, tercero en la tabla, con el puntero Al Hilal, club que quiso fichar a Messi previo a su partida al Inter Miami y que el pasado 18 de abril, tras caer por 4-2 ante el Al Ain dirigido por el argentino Hernán Crespo, firmó el invicto más largo de la historia del fútbol profesional con 42 partidos en total incluso sin la participación de Neymar, quien aún se está recuperando de la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda sufrida el 18 de octubre del año pasado.

Finalmente, y como respuesta a los datos anteriormente mencionados, la SPL reconoció que no volverá a realizar una ola de gastos futbolísticos semejante a la del verano pasado, con el fin de “reducir las pérdidas y construir un mercado de transferencias nacional más sostenible”. Y es que si de balances de fichajes se trata, la liga saudí recibió apenas 71 millones de euros en ventas de jugadores frente a los 975 que gastó desde la llegada de Ronaldo, lo que le generó un desbalance negativo de 904 millones de euros, según Transfermarkt. Es verdad que en Medio Oriente el problema no es a qué futbolistas contratan, sino el provecho que les sacan. Lo cierto es que culturalmente no están acostumbrados a tratar con las figuras de este deporte, aunque deberá ser un tópico a solucionar si quieren que su liga cobre prestigio, seriedad y un lugar entre las mejores del mundo.

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