jueves, febrero 22, 2024

Norberto Méndez: “Todos tenemos un lugar en el deporte”

Por Luca Quagliatini

 El rugby inclusivo, de la mano de los clubes de la Unión de Rugby de Buenos Aires, busca seguir convocando a las familias y a la gente que conozca alguna persona con patologías que compliquen el desarrollo de una vida normal. El head coach del equipo inclusivo del Club Atlético San Isidro explicó cómo se trabaja en este relativamente nuevo ámbito deportivo.

Esta modalidad de rugby está especialmente destinada a aquellas personas las cuales se cree que, debido a ciertas patologías, no pueden desarrollar una actividad deportiva. Sin embargo, Norberto Méndez comentó los grandes avances que hubo desde lo institucional y beneficios para los chicos gracias a esta disciplina.

Desde la URBA se encargaron de derribar cualquier prejuicio e innovaron con una iniciativa adaptada para todos. Para ello se creó una secretaría de inclusión. En esta se llevan a cabo entre dos y tres reuniones anuales con cada uno de los dirigentes de los clubes, con el fin de mantener conectados a cada institución con cada actualización del proyecto; que ya es una realidad. Esta nueva delegación del máximo ente del rugby argentino también fomenta la difusión del deporte, organiza entrenamientos, partidos entre los clubes y encuentros sobre inclusión con jugadores de primera de la URBA.

En el caso personal de Méndez, su inicio en el rugby mixed ability, según su denominación en su natal Bradford, Inglaterra, se dio por el deseo de hallarle un lugar a su hijo, Teo, que tiene autismo. “Para encontrarle un espacio donde pueda jugar y tener amigos”, describió.

Esta modalidad del deporte nace en Argentina por Daniel Fernández, padre de Joaquín, que padece síndrome de down. En el afán de Fernandez por ayudar a su hijo a encontrar el amor por el deporte que él sentía, comenzó a entrenarlo junto a otros cuatro chicos con la misma patología en el Club Del Sur en el conurbano bonaerense. Así fue el primer paso del rugby inclusivo en el país, hasta incluso consolidar un equipo nacional en 2015 llamado Los Pumpas.

-¿Cómo se fomenta la práctica? 

– Se genera un vínculo de confianza con los chicos, ahí inicia la práctica. Se observa sus habilidades motrices, aspectos tácticos y si pueden incorporar fases del juego. Cada club tiene su fin. Nuestra idea es divertirnos un rato los fines de semana y con los grupos más grandes hacer rugby. Ahí vamos aprendiendo, mejorando e incursionando en este mundo, que va continuamente evolucionando.

-¿Qué beneficios trae para los clubes?

-El beneficio es algo que va muy por adentro, estas cosas se hacen con el corazón y está bueno que el CASI lo haya abierto. El proyecto lo llevan a cabo padres, exjugadores, gente del plantel superior, socios y juveniles. Este espacio se va alimentando de todo el club. Lo que genera un sentido de pertenencia, que nos conozcamos todos, que todos conozcan al club. Esa es una de las principales ideas de la inclusión.

El mensaje que quiere transmitir el entrenador del CASI es concreto y conciso: “Esto es para quien conozca alguna persona con alguna discapacidad, hay muchas que pienso que deberían estar dentro de una cancha con nosotros los sábados. El rugby recibe a todos y a todos les da un lugar. Eso es muy importante para las familias que buscan encontrar un espacio para sus hijos. En mi caso lo hice acá con mi hijo. Esto hace del deporte algo muy lindo y sano”.

-¿Qué importancia tiene el rugby inclusivo para el deporte nacional?

-Es sumamente importante que todos tengamos un lugar en el deporte. Que cada chico con cualquier patología pueda divertirse, entrenar y hacer amigos, eso también es importante para el rugby y los clubes.

El CASI es el club más laureado y de los más populares de la URBA junto al SIC. Justamente, entre estos dos se disputa el clásico más popular del rugby argentino. Por lo cual es una excusa perfecta para difundir esta iniciativa según explicó Méndez. “En la previa del CASI-SIC, jugamos un partido contra Los Pumpas y hacemos un ́pasillo cuando entran los jugadores de la primera, eso nos da un canal de difusión enorme en un encuentro con tanta gente, queremos que sepan que hay lugar para todos y de que también pueden formar parte de este deporte”, En el equipo del bajo San Isidro hay alrededor de 25 jugadores de rugby mixed ability, divididos en 2 equipos. Según describió el entrenador, en el de los más pequeños, de seis a doce años, se enseñan aspectos básicos y los chicos aprenden los valores de jugar en equipo. Con los más grandes, de 13 años para arriba, ya se juegan partidos contra otros clubes y comprenden más lo que es el deporte colectivo.

-¿El CASI se considera referente en este ámbito?

-Los referentes son Los Pumpas, fue el primer equipo de rugby inclusivo. Ahora funciona como Selección. Cuando empezó a haber un fomento para que el deporte sea para todos en los equipos de la URBA, los jugadores entrenaban en la semana con el combinado nacional y los sábado y domingo cada uno vuelve a su club.

-Más allá de lo deportivo, ¿se cumplió el objetivo de la iniciativa? ¿Cuáles son las siguientes metas?

-El objetivo en el CASI está más que cumplido. La idea era que las familias que no tienen dónde llevar a sus hijos a practicar un deporte puedan ser recibidas en el club. Tenemos jugadores con los cuales podemos armar unos buenos entrenamientos y son después con los que vamos a los partidos. El siguiente propósito es seguir creciendo, entrenar y pensar en la independencia de los chicos más grandes, tratamos de trabajar en eso, que tengan una vida de jugador de rugby. Que aspiren a manejarse de manera independiente y en algunos casos que puedan tener un segundo entrenamiento en Los Pumpas durante la semana. 

En estos casos, es muy importante conocer el ambiente donde se desarrolla un deporte. Pese a estar rodeado de golpes y empujones, el rugby ha encontrado la manera de dejar de lado el aspecto rudo para amabilizarse con la gente que tiene ganas de practicar un deporte. “Lo único que puedo decir es que está bueno que se hable de esto, así una persona que lo lee puede mostrárselo a otra que lo necesita, así se suma a los entrenamientos y encuentra el espacio para jugar, hacer amigos y ser parte de un equipo”, concluyó Méndez.

En términos de mixed ability, Argentina fue uno de los países pioneros en el mundo e incluso Los Pumpas XV han ganado torneos IMART, lo que vendría a ser el Mundial en esta disciplina. El rugby de serie es uno de los deportes más practicados en el país. Por lo que es un gran logro que hoy en día su sinónimo inclusivo cuente con más de 50 equipos en 15 provincias. 

-Cuando se haya divulgado completamente la iniciativa, ¿se va a seguir estereotipando al rugby? 

-Lamentablemente, sí. Va a ser estereotipado toda la vida. Es un deporte de contacto que se juega con mucha agresividad, eso hace que para el que no conoce el deporte, desde afuera lo vea como algo violento. Sin embargo, lo que yo recibo de las familias es puro agradecimiento por este espacio de deporte, porque el rugby les enseña nuevos valores, trabajar en equipo y formar parte de un grupo. Los chicos están tan unidos que ahora no quieren faltar a un solo entrenamiento y solo esperan al sábado para jugar. Eso es el rugby desde adentro, un lugar de encuentro. Y que lo hagan dentro de un club que los espera es lo más lindo. Cuando terminó el entrenamiento me siento campeón del mundo y quiero que los chicos también lo sientan.

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