jueves, febrero 22, 2024

Luciano Darderi: “Lo que vengo haciendo hasta ahora me va a llevar al top 100”

Por Iñaki Porto

En octubre es poca la gente que usa ojotas. Luciano “Luli” Darderi, que convivió gran parte de su vida con la arena, está sentado, tranquilo, con un par en sus pies, en la sala de prensa del Racket Club, sitio en el que se lleva a cabo el Challenger de Buenos Aires 2023. Acaba de derrotar por 6-3, 7-5 a Juan Manuel Cerúndolo, el campeón del año pasado, en los cuartos de final. En la semifinal perdió con Mariano Navone por 2-6, 6-4, 7-5. Darderi tiene 21 años y es oriundo de Villa Gesell, al igual que su hermano de 15, Vito, que también compite con la raqueta. Su padre, Gino, le dedicó gran parte de su vida al tenis y ahora entrena a sus hijos, junto con el ex tenista cordobés Agustín Tarantino. Luli está dentro del top 130 del ranking de la ATP y también entre los 10 mejores Sub 22 de 2023. Tiene la ciudadanía italiana y representa a ese país. En su partido contra Cerúndolo, se notó, jugó de visitante.

-¿Qué es el tenis y que representa en tu vida?

-El tenis significa mucho para mí; lo juego desde que tengo cinco años, es mi vida, hago todo el día esto desde hace más de 15 o 16 años. Tanto yo como mi papá le ponemos mucha pasión; nos costó avanzar en el sentido económico, no es fácil; por más que juego para Italia, para cualquier argentino es difícil. Mi papá es el gran pilar de lo que somos hoy mi hermano y yo.

-¿Disfrutás de competir de manera profesional? 

Quizás algunos sienten más presión que otros, aunque todos la sentimos. Hay cosas peores, más allá de que no es algo fácil. Todos convivimos con la presión, con los números, con el ranking, con expectativas, con mucha gente que espera mucho de nosotros. Pero es muy lindo jugar al tenis, hacer lo que nos gusta y a un alto nivel.

-¿Cómo manejás la presión? ¿Trabajás con un psicólogo?

-Tuve un psicólogo en un momento, ahora no. Entrenando mucho me saco la presión. Cuando me siento seguro de mí mismo en la cancha, como últimamente me estoy sintiendo, tengo mucha tranquilidad.

-¿Te perjudica a nivel físico, mental y tenístico jugar dobles además de singles?

-Al principio jugaba más, me servía más la plata. Ahora me acomodé un poco y juego sólo en los torneos más importantes. A veces puede significar una desventaja, lo mido en cada torneo y depende de cómo me siento. En algunos puede influir, en otros quizá no.

-¿Cómo fue pasar la cuarentena en el Centro Deportivo Forum?

-Fue raro, nos quedamos varados en Roma, estaba entrenando ahí; estuvimos dos o tres meses, nos escondíamos, más o menos, cuando pasaban los helicópteros, entrenábamos en canchas cubiertas. Fue un momento difícil. Nos la pasamos entrenando, tuvimos esa ventaja.

-¿Te gusta representar a Italia?

-Estoy acostumbrado, juego desde que tengo once años. Nací en Argentina y por ahora juego para Italia, pero no pienso en eso, trato de hacer lo máximo para mejorar como tenista.

-¿Cómo es tu relación con el público en Argentina?

-Bien. Normal. Por más que juego para Italia me tratan bastante bien y me siento cómodo jugando acá, tengo muchos amigos de hace mucho tiempo. Entrenaba en el club Harrods Gath y Chaves y me acuerdo de colarme por un alambrado para venir a ver torneos al Racket cuando tenía siete u ocho años, con mis amigos. Son varios los recuerdos que se me vienen a la cabeza. Muchos años después, estar jugando y ganando acá es increíble, casi un sueño.

-¿Creés que es un poco más fácil progresar para los argentinos desde la creación del Circuito Legión Sudamericana?

-Sí, para todos los sudamericanos. Estuve mucho tiempo jugando en Europa, se me facilita bastante el tema económico en ese sentido, pero me gusta mucho jugar en Sudamérica, sobre todo en Argentina, y siento que ayuda mucho a aumentar el nivel de los tenistas y a competir cerca de casa.

-¿Te gusta viajar constantemente?

-No es una vida fácil; por suerte mi novia me acompaña muy seguido, es un gran apoyo. Estar muchos meses en el exterior, lejos, es difícil, y ella es un gran soporte para mí cuando viajamos.

-¿Cómo es tu relación con tu mamá? ¿La ves seguido?

-Es buena, sí. Mis papás están separados desde que soy chico. Ella vive en Villa Gesell y ha viajado un par de veces a Europa a verme. En los últimos tiempos ha estado todo muy caro para hacerlo, y por eso es un poco difícil. Cuando vuelvo a Argentina y no juego torneos me quedo en Gesell y la veo bastante.

-¿Qué detalles tenés que mejorar para llegar al top 100?

-Lo que vengo haciendo hasta ahora dentro de seis o siete meses continuos de competencia me va a llevar a ese ranking. Todavía no tuve tiempo, por los torneos, de parar y hacer una buena pretemporada. Cuando haga una de un mes o mes y medio, voy a poder mejorar muchas cosas de mi tenis, que durante los torneos no puedo, y hacer algunos cambios.

Más notas