jueves, mayo 30, 2024

Brian Castaño, el boxeador cuyo legado sobrepasa su título mundial

Por Manuel Escudero, José Baía y Lautaro Moyano

Los cinturones resultan indiferentes cuando lo que se pone en discusión es el futuro del boxeo argentino. El éxito deportivo es, indudablemente, sinónimo de gloria absoluta en todo el mundo. Sin embargo, muchas veces el prestigio no se mide solamente en triunfos, sino en el legado que alguien deja. En este caso, el boxeador argentino Brian Castaño es un ejemplo, ya que gracias a su gimnasio y su figura, está dejando marca en las nuevas generaciones del boxeo nacional.

Castaño es un boxeador argentino nacido en Isidro Casanova, Buenos Aires, el 12 de septiembre de 1989. A pesar de tener una enorme carrera con distinciones tales como el título del mundo de la OMB en la categoría superwelter y un extenso registro de peleas en los Estados Unidos, su fenómeno no se construye gracias a sus éxitos, sino por su búsqueda de marcar un camino y un legado en el boxeo a nivel nacional. 

Lejos de abandonar su lugar de origen, posee un gimnasio en Leon Gallo al 3026, San Justo, dirigido por su padre Carlos Castaño, el cual le abre sus puertas a alrededor de 150 jóvenes por día, divididos en tres turnos. Es un espacio de alto rendimiento profesional, preparado para recibir y formar deportistas de élite, perfectamente equipado con innumerables cantidades de equipamiento de boxeo, bolsas y cuadriláteros a disposición. Castaño no sólo hace uso de las instalaciones para hacer sus entrenamientos, sino también para acompañar la formación de jóvenes que buscan ganarse la vida en el boxeo. 

El gimnasio se encuentra ubicado dentro del barrio que lo vió crecer y formarse como boxeador y persona. Es un terreno grande, aunque lejos está de ser ostentoso: no posee grandes entradas ni carteles que lo distingan, sólo una chapa que resguarda los tesoros y los futuros boxeadores que se encuentran dentro. Enfrente del gimnasio hay una plaza y detrás de ella, se ven los monoblocks de San Justo. A su izquierda está ubicada la escuela número 514. Alrededor de las 3 de la tarde, horario en el que el gimnasio abre sus puertas para su segundo turno, se respiran aires de tranquilidad en sus afueras, lo cual puede tener que ver con el buen ambiente que se vivirá dentro, tan sólo algunos minutos después, cuando comiencen los entrenamientos. 

En caso de que alguien quiera entrenarse en dicho lugar, los valores van de $1000 a $7000 mensuales, dependiendo de la cantidad de clases a las que uno asista semanalmente. Si el alumno asiste a dos sesiones por semana, el mes cuesta $4500, si son tres, $5500 y, si acude cinco veces, $7000. Además, se deben tener en cuenta los horarios que se manejan. A la mañana las clases son de 9 a 11.30, durante las tardes de 15 a 17 y, el turno vespertino va de 19 a 20.30.

Castaño no es un factor menor en todo esto. Suele pasar horas adentro, entrenando y formando a los jóvenes. En el barrio es un hombre querido por todos: se pasea con su auto de alta gama, con calma, saludando a la gente que pasa y siempre siéndole fiel a lo suyo, a su lugar y a su gente.

Miguel Sánchez es uno de los tantos boxeadores que son acompañados por Castaño. Él no sólo suele entrenarse en su gimnasio, donde pasa casi tres horas por día, sino que también fue parte del campamento del campeón del mundo en Estados Unidos, cuando se enfrentó por segunda vez a Jermell Charlo, en mayo del 2022: “Entrenar con Brian y Carlos es un orgullo. Te brindan enormes enseñanzas no sólo en el boxeo, sino como persona”. Aún así, Miguel no sólo habló de sus formas de entrenamiento y de cómo estas ayudan a los jóvenes a formarse, sino que también sobre el padrinazgo del púgil y su entorno para con los alumnos: “Lamentablemente durante el campamento falleció mi padre. Cuando me enteré de la noticia, pensé en volver a Argentina, pero Brian y Carlos tomaron un papel muy importante en mi contención”.

Luego de aquella experiencia, Miguel Sánchez llevó a cabo una pelea de exhibición en la que venció por KO a Adrián Silva. Aunque la fortuna no fue la misma para Castaño durante aquella pelea en California, cuando no pudo traer el título mundial WBO a la Argentina, su gimnasio continúa creciendo y siendo ya una referencia a nivel país. Santiago Rodríguez, también boxeador en formación y habitué en Team Castaño, afirma: “La estructura está basada en gimnasios estadounidenses, como por ejemplo Legends Boxing o knockout boxing facility, que son referentes en el área”.  

Si bien siempre está ambientado con música, en los momentos de entrenamiento se vibra un aire de competitividad y responsabilidad absoluta, que demuestra el deseo de los jóvenes boxeadores de ganarse la vida a costa del deporte y que a su vez jerarquiza el nivel de la creación de Castaño, quien con este legado ya significa mucho más que sólo un boxeador campeón del mundo. 

 

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