viernes, abril 19, 2024

Tomás Palacios: el futuro ya llegó

Por Martino Betelu 

Una altura inconfundible de 1,95 metros en la que no pasa inadvertido a las miradas del público, sus extensas piernas que pueden lograr un gran cierre defensivo como así también asustar a cualquier rival que quiera derribar su fortaleza defensiva y aérea. Un pie izquierdo con gran técnica de balón digno de un jugador ofensivo, pero sí, aunque no lo crean Tomás Palacios es defensor central.

Desde chico siempre tuvo la intención de ser jugador profesional de fútbol, algo que con el tiempo pudo lograr gracias al gran apoyo de su círculo íntimo. “Tanto mi papá como mi mamá son los dos pilares en lo qué va de mi carrera”. Algo que destaca con mucho orgullo y sus característicos ojos celestes se ven empañados de emoción.

Si hay algo qué no es fácil de explicar es debutar en Primera con la responsabilidad que conlleva y el nerviosismo propio en un estadio Mario Alberto Kempes colmado por 50.000 hinchas de la T. “En mi debut no estuve nervioso, lo tomé muy tranquilo, solo cuando escuché el pitazo del árbitro me entró un nerviosismo”.

Nada es casualidad en los logros del gigante pampeano, sino que siempre busca mejorar sus condiciones técnicas como así también sus cualidades físicas en el día a día de las prácticas para conseguir nuevos atributos, y lograr ser parte del once inicial del equipo de Javier Gandolfi. “A las 9 de la mañana estamos en el club entrenando todos juntos y siempre dejando todo para mejorar lo máximo posible”. Por eso en su carrera lo que viene logrando no es casualidad, sino causalidad.

Tomás Palacios firmó su primer contrato profesional - Club Atlético Talleres

Su futuro lo condiciona el mismo, logró ser convocado al seleccionado sub20 de Argentina en el torneo internacional disputado en Uruguay. Pudo estar entre los 37 convocados al mundial sub20 de este año, luego no fue elegido entre los 21 jugadores seleccionados por Javier Mascherano. “Estoy más que contento por haber sido seleccionado entre los 37 jugadores del país” señala el piquense con ciertos sentimientos encontrados de orgullo y tristeza. Se entiende, claro que sí, no debe ser para nada fácil quedar afuera de un mundial juvenil, pero más difícil es ser llamado a la Albiceleste. Algo que con el tiempo valorará y servirá como objetivo para jugar un mundial. 

Tomás tiene una humildad que siempre lo caracterizó desde chico, según cuentan sus amigos y sus dos hermanos mayores. Tiene muchos sueños pendientes a lo largo de su carrera. “Quiero triunfar en Talleres y devolver un poco de todo lo que el club me dió. Más adelante me gustaría tener la oportunidad de jugar en el fútbol europeo”. Con 20 años recién cumplidos puede asegurarse que el piquense hará que su carrera sea destino de él mismo, porque como siempre dice “Gracias a dios” es una de las razones. La otra es condicionar siempre a favor de la suerte para que sus logros y hazañas alegren a su familia y amigos. También que sirva para motivar a los niños de toda una ciudad que con esfuerzo, sacrificio, trabajo y siendo buena persona, se pueden lograr los sueños de cada uno.

 

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