Por Francisco Maciá y Matteo Vignapiano 

La FIFA había resuelto cambiar el nombre del Estadio Malvinas Argentinas por Estadio Mendoza debido a que contiene un “mensaje político”, no obstante, en la jornada del domingo, se pudo observar los símbolos de la bandera argentina y de las Islas Malvinas tapados con carteles del propio torneo, lo que causó un fuerte rechazo en el público argentino y en los ex combatientes de Malvinas.

A finales de abril, Argentina fue oficializada como sede de este Mundial juvenil luego de que la FIFA le quitará la organización a Indonesia por conflictos políticos con Israel. El país asiático no permitió que la federación israelí ingresara a su territorio, decisión fundamental para que el torneo modifique su sede.

En el primer momento en el que se presentó al Malvinas Argentinas de Mendoza como uno de los estadios, comenzó el rumor de un posible cambio de nombre. Matías Lammens, ministro de Turismo y Deporte de la Nación, desmintió a través de sus redes sociales la modificación. 

Participé de las reuniones con los delegados de FIFA, con el presidente de la AFA @tapiachiqui, y en ningún momento se mencionó la posibilidad de cambiarle el nombre al Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. Y si eso hubiera pasado no lo hubiéramos aceptado bajo ningún concepto”, aclaró Lammens en su Twitter personal. Al mismo tiempo, Rodolfo Suárez, gobernador de la provincia, declaró: “No hay nada, no sabemos de dónde salió esa versión, es un bolazo”.

Sin embargo, en la primera jornada en los partidos entre Nigeria-República Dominicana e Italia-Brasil, la fisonomía del estadio se vio adulterada. La Bandera Argentina y las Islas Malvinas fueron tapadas con el logo de la competición y el hashtag para redes sociales “#U20”. 

Al final no era un ‘bolazo’, como dijo el gobernador Rodolfo Suárez, lo del Estadio Malvinas Argentinas durante el Mundial Juvenil Sub 20. Y no solo taparon a nuestras islas, también lo hicieron con la bandera argentina”, había manifestado Guillermo Carmona, Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur en la Cancillería Argentina.

La Federación de Veteranos de Guerra de la Provincia de Buenos Aires emitió un comunicado en el que repudió esta decisión. Denuncian que este cambio representa “una falta de respeto a los héroes que lucharon por la soberanía en la Guerra de Malvinas”. Asimismo, consideran que el nombre del estadio “tiene un significado y homenajea a aquellos que dieron su vida por la patria”.

Marcelo Rosasco, ex combatiente de Malvinas y docente de Tea&Deportea, mostró su descontento y rechazo sobre las modificaciones ante un hecho que describió como sensible para todos e incuestionable: “Cuando digo sensible nos toca a todos y todas e incuestionable me parece que no admite discusión. Ceder ante eso me parece que es una falta gravísima de defensa de la autoridad, la autonomía, la soberanía y obviamente la memoria histórica”.

La guerra de Malvinas es un recuerdo permanente en el fútbol nacional. Tanto es así que las canciones más características de los últimos tiempos mencionan el hecho. “Como en Malvinas: preparado pa’ la guerra”, cantan, la T y La M en “Pa’ la Selección”, mientras que La Mosca entona “De los pibes de Malvinas que jamás olvidaré” en la canción “Muchachos”, creada por Fernando Romero.

Las cosas en su lugar. El gobierno de Mendoza bajó las imágenes que tapaban a la silueta de las Malvinas de acuerdo a lo que solicitamos desde Cancillería Argentina. Este error “involuntario” (?) nunca debería haber ocurrido. #LasMalvinasSonArgentinas”, publicó Carmona, en su cuenta de Twitter, mientras que el gobernador de Mendoza declaró:  “Ya retiraron la cartelería que hacía mención al campeonato y tapaba el mapa de las Islas Malvinas. El error involuntario de FIFA fue subsanado”.

En el fútbol argentino la guerra es recordada en todo momento, en las banderas realizadas por lo hinchas, en los actos conmemorativos hacia ex combatientes cada 2 de abril, las remeras de los clubes con la imagen de las Malvinas y hasta equipos de fútbol amateur la incorporan en sus camisetas o shorts. El dolor por lo sucedido trascendió a todas las generaciones. Es por ello que lo ocurrido en Mendoza no es solo un cambio de nombre o tapar un símbolo nacional, sino que toca la fibra emocional de toda una sociedad conmovida por lo ocurrido en la guerra.