Por Agustina Milidoni, Santina Cova y Victoria Schirmer

Rubén Dario Insua, actual técnico de San Lorenzo, lleva 85 partidos al mando del plantel profesional desde el 18 de mayo de 2022 cuando selló contrato. En el año que asumió logró llevar al club nuevamente a los puestos de arriba de la tabla de posiciones y así clasificar a competencias internacionales. San Lorenzo se encuentra hoy en día disputando 16avos de final de la Copa Argentina, fase de grupos de la Copa Sudamericana y el Torneo Local donde es escolta del puntero, River, con 20 puntos. El gallego se encontró con un equipo diezmado anímicamente y con una hinchada disconforme con el funcionamiento general de los jugadores. 

La primera apuesta del entrenador fue en el puesto del arquero cuando acompañó el retiro del ídolo de la institución, Sebastián Torrico, dando minutos de juego y seguridad a Augusto Batalla. Además trabajó con los futbolistas que no se iniciaron en el club y eran cuestionados por el público; Malcom Braida, Adam Bareiro, Ezequiel Cerutti y Nicolás Blandi volvieron a tener consideración para el once inicial en las distintas competencias y Jalil Elias quien además de la titularidad logró ser el capitán del grupo. Con respecto a los juveniles del club, habían debutado en la Primera en un contexto hostil y agresivo, y desde su conducción creó un ambiente de respeto y comprensión hacia el futuro patrimonio de la institución. Gastón Hernandez, Jeremias James, Tomás Silva, Agustín Giay, Gonzalo Luján, Manuel Insaurralde, Francisco Perruzzi, Agustín Martegani, Nahuel Barrios, Mariano Peralta Bauer e Iván Leguizamón son algunos de los jugadores con los cuales consiguió un desarrollo más ameno en su llegada a la Primera División.

Existe una mención aparte para el trabajo que hizo con el también juvenil del club, Federico Gattoni, quien fue vendido al Sevilla en medio del campeonato, e Insua pese a lo que le exigían los mismos hinchas y parte de la dirigencia apostó a seguir considerándolo. En su gestión generó el debut de Elian Irala oriundo de las inferiores del Ciclón y se espera por Diego Perea y Juan Goyeneche quienes ya fueron convocados. También fue contundente su desempeño con los futbolistas provenientes de clubes locales o de otros países, como Facundo Altamirano, Rafael Pérez, Carlos Sánchez, Gonzalo Maroni y Andrés Vombergar.

Lo hecho por Insua toma más relevancia al tener en cuenta que San Lorenzo no encontraba rumbo. Tal es así que a lo largo de siete años, quince técnicos ocuparon el banco Azulgrana. Todo empezó allá por el 2016 cuando asumió Pablo Guede y se mantuvo solamente 24 partidos, en el mismo año fue reemplazado por Diego Aguirre hasta 2017 con 51 partidos. La seguidilla continuó con Claudio Biaggio con 44 partidos hasta 2018, al año siguiente asumió Jorge Almirón con 25 partidos y Juan Antonio Pizzi en 2019 con nada más que 13 partidos. De 2019 a 2020, El Ciclón optó por trabajadores del club como Diego Monarriz y Hugo Tocalli al frente del plantel profesional. Para el año 2020 se volvió a apostar por la búsqueda de técnicos pero no fueron duraderos. Mariano Soso estuvo al mando en 2020 por 11 partidos y lo siguió Diego Davove con 22. En 2021 se interrumpió con otro interinato, esta vez con Leandro Romagnoli, ex jugador del club. Cerca de la llegada de Insua, cuando ya empezó a sonar por Bajo Flores, Mauro Cetto, en ese entonces Manager de San Lorenzo, puso al mando a Paolo Montero, el cual estuvo solo 17 partidos. José Di Leo y Diego Monarriz fueron sus sucesores, nuevamente trabajadores interinos y la última apuesta antes del Gallego fue Pedro Troglio solamente 3 meses entre febrero y abril del 2022. Fernando Berón, coordinador de las inferiores del Ciclón, estuvo en el mes de diferencia hasta la llegada de quien hoy sigue al frente y busca su renovación, Rubén Darío Insua.

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Por Victoria Schirmer, Santina Cova y Agustina Milidoni

San Lorenzo se encuentra con un muy buen presente futbolístico, ligado a la llegada de Rubén Dario Insua como director técnico; ahora bien, esto no oculta la disconformidad que tiene la hinchada azulgrana con los actuales dirigentes. Existe una enorme brecha entre los socios y los representantes de la institución, que nada tiene que ver con los resultados favorables obtenidos en las copas y la liga. El enojo se vio reflejado en el entretiempo del partido contra Independiente por la fecha 9 de la Liga Profesional, donde se debía llevar a cabo el festejo por el 115º aniversario del club, que terminó fallido ya que los hinchas comenzaron a cantar en contra de los dirigentes, sin dejar que culmine el acto. 

“Me parece bien que la gente se exprese, no se pueden controlar sus sentimientos. La dirigencia pensó que con los resultados, los hinchas se habían olvidado de todo lo que pasó antes”,  manifestó un socio e hincha del club, que estuvo presente ese día en la platea norte del Nuevo Gasómetro. 


Todavía no hay una nueva fecha asignada para realizar los postergados comicios.

La actual dirigencia asumió en 2019 con la presidencia de Marcelo Tinelli, quien renunció en mayo de 2022, y la vicepresidencia de Horacio Arreceygor (actual presidente), tras obtener el 80.38% de los votos: Fue bajo el partido “San Lorenzo Siglo XXI”, el mismo que ya había ganado las elecciones en 2013 y 2016. Contaban con un gran apoyo hasta ese momento; entonces ¿qué fue lo que pasó?

Aunque algunos medios de comunicación tildaron como el principal factor de descontento de la gente, la tardía incorporación de las luces LED en el estadio Pedro Bidegain, hay un detrás de escena que se debe tener en cuenta: las luces fueron uno de los motivos que explican el estallido de los fanáticos el 1 de abril en medio de la celebración por el cumpleaños del club, pero no lo es todo. Podríamos decir que fue la gota que rebalsó el vaso, o mejor dicho, la paciencia y resignación de los hinchas. 

Para ubicar las quejas y el disgusto popular dentro de un contexto: en primer lugar, las luces tenían que instalarse en 2021, período en el que San Lorenzo estaba jugando la Copa Libertadores, debido a que por disposición de la CONMEBOL, para disputar los torneos internacionales el club debía modificar su sistema de iluminación y mejorar la visibilidad de los futbolistas, los fanáticos y las transmisiones televisivas; por no haberlo hecho en tiempo y forma, la casa madre del fútbol sudamericano multó al club cuervo, teniendo que pagar USD 15.000 dólares por partido disputado. 

En segunda instancia, cabe recordar las elecciones que debían llevarse a cabo el 17 de diciembre de 2022, y que fueron suspendidas 24 horas antes por la Inspección General de Justicia después de responder a la denuncia de Roberto Garliardone, integrante, hasta ese momento, de la lista de Cipriano Pommies, en donde se hallaron irregularidades en las formas del llamado a los sufragios anticipados. Hasta el día de hoy, no hay una nueva fecha asignada para realizar los postergados comicios. 

Último y no menos importante, hay que tener presente la tan anunciada vuelta a Boedo, el barrio de sus amores. El 14 de diciembre de 2016, Matías Lammens y Marcelo Tinelli firmaron la compra-venta de los terrenos del Viejo Gasómetro, donde había un supermercado de la empresa Carrefour; la idea era que en 2018 se empezaran las obras, para que en 2020 ya estuviera finalizada la construcción del nuevo estadio, que contaría con mejor iluminación, mayor seguridad, con espacio para albergar 38.000 personas sentadas, butacas, palcos y oficinas para usos múltiples. En el acuerdo del cumplimiento de la norma, la cadena de supermercados oficialmente le entregaría el 1 de julio de 2019, los terrenos al club azulgrana. A pesar de los intentos y las promesas de la tan esperada vuelta a Boedo, los hinchas aún siguen esperando. El establecimiento ubicado en Avenida La Plata al 1700, nunca fue demolido; en 2020 debido a las circunstancias de pandemia, se transformó en un vacunatorio, y así sigue siendo hasta la actualidad. 

El 30 de noviembre del 2000, marcó un quiebre en la vida de los fanáticos del club en un marco en el que la institución casi fue despojada de las manos de los hinchas, con el acuerdo entre el presidente en ese momento, Fernando Miele, y la firma suiza ISL (International Sport and Leisure): “San Lorenzo no se vende”. A partir de ese momento, los socios ahondarían en las políticas referidas a la institución, para defender lo que es suyo, y que en un momento, casi les quitan, entendiendo la diferencia entre el patrimonio deportivo y su buen presente futbolístico, y lo institucional.