Por Milton Brandimarte

Las lesiones ligamentarias son las más comunes en el fútbol. Para todo jugador romperse los ligamentos cruzados o laterales de la rodilla es un punto crucial en su carrera ya que puede ser un quiebre para saber si sigue jugando o no. Es la lesión más frustrante y la que deja restos para siempre.

La rotura del ligamento cruzado de la rodilla se produce por un movimiento brusco y descontrolado, en el que el pie se queda clavado en el césped o bloqueado por el jugador contrario y el cuerpo del futbolista gira de manera excesiva haciendo que el ligamento no aguante y se rompa. Comúnmente, el futbolista se rompe el ligamento cruzado anterior y no el posterior, dado a que generan una tracción para que el fémur no quedé “bailando”, como se suele decir.

En el fútbol argentino, las lesiones ligamentarias se han vuelto muy comunes en los últimos años, a tal punto que, en 2018, Racing sumó cinco bajas por esta lesión. En ese mismo año, se registraron 39 casos de futbolistas profesionales que sufrieron la ruptura del ligamento cruzado anterior. Luis Pintos, Director del Instituto de Medicina del Deporte y Rehabilitación de Futbolistas Agremiados Argentinos (FAA), realizó un estudio, en ese mismo año, sobre quiénes eran los que más la sufrían y arrojó que los mediocampistas son los que más padecen esta lesión por tener más desplazamientos en la cancha. Además, según un estudio realizado por el G-SE (Grupo sobre Entrenamiento) de España, un 70% de los futbolistas sufren esta lesión sin contacto con un jugador rival. Uno de los ejemplos más resonantes es el de Sebastián Battaglia, ex entrenador de Boca. El jugador con más títulos en la historia del Xeneize sufrió una lesión ligamentaria tras “comerse” un caño de Prieto, ex jugador de Independiente, en diciembre del año 2000.  

Uno de los mayores causantes es el poco descanso que tienen los jugadores en cada año, aproximadamente se estima que el tiempo de recuperación de los futbolistas actuales ronda las 48 hs. Post pandemia, las lesiones se agravaron debido a que los tiempos se achicaron y las competencias comenzaron a ajustarse. Aunque los mediocampistas siguen liderando el porcentaje que más sufre lesiones ligamentarias en la rodilla, los arqueros comienzan a aumentar el número de porcentaje.

Fabio Vázquez, mediocampista de Patronato, sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior y el ligamento lateral, el primero de abril de 2022 en el partido ante Unión y tuvo que someterse a una operación una semana después, con la obligación de cumplir con una recuperación de entre seis y ocho meses. “Al enterarme fue durísimo. Sé la cantidad de tiempo que lleva de recuperación este tipo de lesiones y aunque lo tomé con tranquilidad, sabía que lo que se venía iba a ser muy duro”, comentó Vázquez (foto), que llegó al Patrón en julio de 2021 procedente de Sarmiento de Junín.

Patronato pierde a Fabio Vázquez por un tiempo prolongado

La rotura del ligamento de la rodilla en jugadores profesionales requiere una operación rápida antes de que la rodilla se inflame y lleve más tiempo de recuperación. Nicolas Erbes, kinesiólogo que trabaja con Vázquez en su recuperación, mencionó que se realiza una rehabilitación muy específica en lesiones delicadas como las ligamentarias:  “La recuperación no se estima por tiempos si no por cómo avanza y responde el cuerpo del futbolista”. En este caso, Vázquez lleva seis meses y su vuelta a las canchas no es viable por la gravedad de la lesión. Erbes, el especialista, reconoce que cada rodilla es diferente, por lo tanto se intenta trabajar de maneras distintas pero que lleven a una óptima recuperación para volver sin problemas.

Uno de los mayores miedos es cómo se regresa sin pensar en que se puede volver a sufrir una lesión en la rodilla. Por eso, Erbes comenta que “las lesiones se pueden volver a producir pero se trabaja para que no pase. Comúnmente el futbolista vuelve igual o mejor a como estaba antes de lesionarse pero no se descarta que pueda recaer. Muchos dicen que a los tres meses deben estar corriendo pero si la rodilla no está para hacerlo es muy difícil que se cumplan esos protocolos porque podría producirse una lesión mayor y su vuelta al fútbol se estira mucho más”.

Lo que más preocupación genera es cómo se trabaja la cabeza y cómo se aguanta para no decaer. Se realizan trabajos con psicólogos deportivos que tratan de que el jugador no caiga en la llamada “depresión deportiva” y quiera abandonar todo. Fabio Vázquez contó que le costó juntar fuerzas para la recuperación y que se tuvo que preparar muy bien mentalmente por el dolor y el tiempo que iba a estar parado. A pesar de esto, confesó que no estuvo con ningún especialista porque contaba con el gran apoyo de su familia y amigos. En este sentido, los allegados conforman una gran parte de la recuperación ya que el futbolista debe sentirse acompañado para poder llevarlo de la mejor manera. 

 Actualmente, Fabio Vázquez continúa con la recuperación de la lesión ligamentaria sufrida en abril de este año y se prepara para volver a jugar el año que viene cuando Patronato dispute la Primera Nacional y la Copa Libertadores, tras haber ganado la Copa Argentina. 

Francisco Enrique García Ucha, psicólogo deportivo cubano, explica en el artículo “Lesiones en el deporte” que las lesiones deportivas se dan mayoritariamente por el estrés que puede provenir de una presión familiar, peleas con amigos o la mala predisposición con el cuerpo técnico a la hora de trabajar. También menciona la importancia de la alimentación, que puede ser un factor muy importante a la hora de prevenir lesiones.

Oriana Napoli, nutricionista del plantel profesional de Barracas Central, hizo referencia a los trabajos que se realizan cuando el futbolista sufre una lesión ligamentaria: “Cuando un jugador sufre una lesión tan fuerte, es muy probable que abandone el plan de comidas o deje de cuidarse como lo haría comúnmente. Por eso, tratamos de que no se pierda ese equilibrio de comidas y pueda seguir manteniendo su forma. Es difícil pero se trata de llevarlo lo mejor posible”. Uno de los futbolistas que hizo referencia a la alimentación en época de recuperación es Pedro De La Vega, de Lanús, que sufrió la rotura del ligamento cruzado anterior en febrero de 2022. Dijo que al principio su dieta se basaba en pedir comidas como hamburguesas y pizzas. Más cerca de su vuelta al fútbol, empezó a cuidarse y los nutricionistas del club le realizaron una dieta para poder volver de la mejor manera en cuanto a peso. Vázquez, el futbolista de Patronato, comentó que no tuvo que acudir a ningún especialista en comidas debido a que ya tiene una dieta, y por lo tanto nunca sufrió el cambio de peso rotundo.

Sufrir una rotura de ligamentos puede llevar al retiro. Fernando Gago, entrenador de Racing, sufrió dos veces la rotura del ligamento anterior en su rodilla derecha y, en ambas, volvió a la actividad. Algo que muestra su carácter y sus ganas de triunfar. Gago considera la recuperación como una enseñanza y un logro de vida el poder “levantarse y seguir peleando”. Jorge Batista, médico que operó a Gago, se refirió a su lesión y admitió que se equivocaron en apurar los procesos de recuperación porque aún no estaba en condiciones de volver a las canchas.

Fernando Gago y las graves lesiones que complicaron su carrera, una por una - TyC Sports

Aunque hubo futbolistas que pudieron volver en plenitud, otros no lo lograron. Fernando Redondo, mediocampista argentino que jugó entre 1994 y 2000 en Real Madrid, sufrió la ruptura de los ligamentos en ambas rodillas. Una de las lesiones más importantes fue la que sufrió cuando llegó al Milán de Italia, en la temporada 2000-01, y estuvo parado por dos años. En una nota para el diario Marca, Redondo recordó el momento de su traspaso del Real Madrid al Milan: “Me rompí los ligamentos cruzados de la rodilla derecha y no pude jugar un partido por dos años. Llegué a Italia y el entrenamiento era muy diferente, con mucha carga física y mucho trabajo de fuerza”. Esta lesión lo llevaría a tomar la decisión de retirarse en 2004, tras no poder recuperar su nivel.

Los mediocampistas son los que más metros recorren dentro del campo de juego y más “tracción” generan con la rodilla. El deportista profesional se ve atravesado por muchas circunstancias ajenas que pueden generar un estrés deportivo y eso lleva a lesionarse. Otros de los factores es la alimentación o cómo recuperarse de una lesión ligamentaria que puede dejar entre 6 a 8 meses afuera. Se puede comprobar que aunque entrenen como máquinas, no lo son: son humanos. Todo cuerpo necesita una cierta recuperación para evitar sufrir rompimientos de los músculos o de los ligamentos, sumado a que se debe estar perfectamente desde la cabeza para poder llevar todo en su curso. 

En el último mes, Marcos Rojo, futbolista de Boca, y Emiliano Vecchio, de Racing, sufrieron la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda. La principal causa fue la alta competencia de ambos jugadores y el poco tiempo de descanso que tienen. Por el lado de Rojo es la segunda vez que sufre esta lesión, la anterior fue en la previa al Mundial de Rusia 2018 cuando jugaba para el Manchester United. En vísperas de Qatar 2022, ningún jugador quedará afuera de la cita mundialista por una ruptura de ligamentos de la rodilla aunque futbolistas como Kante y Pogba (Francia), Marcos Llorente (España), Jesús Corona (México), entre otros se pierden el mundial por lesiones musculares debido a la alta competencia y el poco descanso.