Por Sebastián Mongelos

Celeste La Chucky Alaniz es una boxeadora argentina que nació el 28 de junio de 1996 en la localidad de Merlo. El 18 de junio de este año venció a Tamara Demarco por nocaut en el séptimo round y se consagró campeona mundial de la Organización Mundial de Boxeo (OMB) de peso mosca. A principios de este año, también obtuvo el título latino de la OMB del mismo peso al noquear en el cuarto asalto a la venezolana Johana Zúñiga. En 2020, antes del comienzo de la cuarentena por COVID-19, La Chucky se quedó con el cinturón argentino Mosca al ganarle a Ayelén Espinosa por KO en el cuarto round.

Alaniz lleva 11 años como pugilista. De chiquita solía pelear tanto en las calles como en la escuela y fue por eso que sus padres la anotaron para que practique el deporte como actividad recreativa y canalizara toda su energía allí. A los 14 años, la campeona mundial quedó embarazada e hizo sus primeros entrenamientos mientras cuidaba a su hija Marlyn. Esto no le impidió seguir con los entrenamientos con la ayuda de toda su familia en el cuidado de la niña.

A una semana de consagrarse en el Club Ferro Carril Oeste de Merlo, La Chucky no parará hasta cumplir sueños pendientes (como combatir en el estadio Luna Park o conseguir todos los cinturones de su categoría), siempre en representación de Argentina y sobre todo de su ciudad natal.

  • -La primera pregunta es acerca de tu apodo, La Chucky. Por lo que averigüé, te lo pusieron tus papás por como eras de chiquita. ¿Tenés alguna anécdota graciosa que se pueda contar en tu niñez junto a tus padres? 
  • -Una anécdota graciosa con mis padres es que yo estaba jugando con las muñecas (coma) les corté el flequillo y después me corté yo de la misma manera que les corté a las muñecas.
  • -¿Hubo mucho enojo por parte de ellos después de eso?

 –Fue un momento como de querer retarme pero a la vez, causo mucha risa que se olvidaron y lo único que se podría hacer era arreglar el desastre que me había hecho en mí.

  • -¿Por qué se daban esas peleas callejeras/escolares que derivaron a que ellos te anotaran en boxeo cuando eras chica? ¿Era por tu carácter, porque te molestaban o por alguna otra razón? 
  • -Era porque yo ya era muy problemática, siempre buscaba conflictos para pelear. Tengo a mi hermana de la misma edad (nos llevamos 9 meses, compartimos jardín, escolaridad juntas) pero somos el agua y el aceite. Llamaban a mí mamá para darles buenas noticias de ella y malas noticias mías. Hasta que bueno, un día mí papá me preguntó si quería anotarme en boxeo. En vez de pelear en la calle donde corría peligro, que lo haga por deporte y sabiendo que en el boxeo había reglas. Yo sin saber cómo era exactamente el deporte me interesó. Desde ahí me enamoré del boxeo y me dio mucha disciplina. Nunca más volví a pelear en la calle. Canalizaba todo ahí en el gym.
  • Fue un punto total de inflexión lo de comenzar a entrenar, pero ¿alguna vez pensaste en dejarlo o practicar otro deporte simultáneamente?

 –Desde que comencé nunca deje. Es más, ni siquiera faltaba a ningún entrenamiento. Si se me complicaba ir a algún entrenamiento porque también era mamá, iba a otro horario. Jugaba al fútbol también, me gusta mucho. Pero no me lo tomaba tan en serio como al boxeo.

  • -Fuiste madre de muy joven, a los catorce quedaste embarazada. ¿Te impactó mucho a la hora de entrenar?

 –La verdad que sí, pero siempre tuve apoyo tanto del papá de mi hija como de mi familia. Me acompañaron en todo momento ayudándome con ella, que en ese momento tenía recién unos meses. Yo me podía ir a entrenar tranquila que sabía que mí hija iba estar bien cuidada

  • -Que bonito tner esa sensación y confianza en tus familiares. Con respecto a tu hija, ¿ella ya sabe que quiere ser de grande, si quiere seguir los pasos de su madre, por ejemplo? ¿O preferís que primero se concentre a pleno en su educación y después se verá?
  • -Por ahora no sabe lo que quiere ser de grande, pero yo prefiero que se concentre a pleno en su educación, más aprovechando que le gusta mucho estudiar, cosa que yo con su edad no me gustaba pero lo tenía que hacer. Hace boxeo recreativo pero más que nada para hacer alguna actividad, pero no quiere pelear.
  • -Llevás11 años de trabajo a pleno, cuatro en el ámbito profesional, ganaste varios títulos en juveniles y en estos últimos tres años fuiste campeona nacional, latina y ahora del mundo. ¿Qué fue lo que cambió en esa chica que practicaba una actividad recreativa a la boxeadora que sos hoy? 
  • -Me cambió en todo sentido, no solo físicamente sino también mentalmente, en la salud, y hasta económicamente al llevar una vida así tan profesional como lo hago yo. Hoy tengo nutricionista, psicóloga deportiva y sponsors que me acompañan. Cuando lo practicaba recreativamente, todo lo que era necesario salía de lo que teníamos en casa con el papá de mí nena. Quizás a veces no tenía para tomar el colectivo por falta de dinero y me iba caminando con tal de no faltar a una clase de boxeo. Por eso digo siempre que el que quiere puede, no existen excusas más allá que si quería podía poner miles de excusas al tener una nena chiquita y al no estar muy bien económicamente (tampoco andaba muy mal, vivíamos con lo justo). Solo es necesario tener ganas de progresar.

  • -¿Tenías o tenés un referente en el boxeo?

 –Veía a Marcela La Tigresa Acuña como un referente hasta que me convertí en mi propio referente al ver lo que pasé y crecí boxisticamente. Pasé a ser una colega a la cual admiro por mi gran carrera.

  • -La pregunta de ahora es sobre el Título Argentino Mosca que conseguiste frente a Ayelén Espinosa al noquearla en el 4to round. A las semanas de conseguirlo, el país comenzó la cuarentena por el Covid. ¿Te afectó mucho el no poder salir a entrenar al gimnasio? Y con respecto a esto quería agregar algo más. Yo no sé si viste lo que le ocurrió a Delfina Pignatiello en natación que, a causa de las críticas que recibía por redes, dio un paso al costado del deporte. ¿A vos cómo te afectan mentalmente las críticas o los comentarios externos?

 –No, no me afectó, ya que soy novia de Leandro Ledesma (mi entrenador) y él tiene su casa en el fondo del gimnasio. Me quedé durante la pandemia con él y pudimos seguir trabajando. Nada nos frenó aún sabiendo que era para rato el estar encerrado y sin competencia. Pero siempre pensando en el futuro y en los objetivos. Aprovechamos el tiempo y nunca quisimos relajarnos. Y las críticas la verdad que no me afectan para nada. Si me pongo a perder el tiempo en eso no voy a llegar a ningún lado. Mis objetivos son claros y eso es pérdida de tiempo.

  • -Ahora voy con los últimos dos títulos. A principio de año, el título latino frente a Zuñiga y ahora el campeonato mundial, todo en cuestión de 6 meses. ¿Qué es lo que sigue, qué sueños te quedan por cumplir? ¿Hay alguna defensa del título en un futuro cercano?

 –Seguir entrenando, trabajando y estar preparada para lo que se presente. Descansé una semana después del título mundial y me puse a entrenar. Voy a descansar el día de mañana cuando ya haya cumplido todos mis objetivos. Yo creo que lo más cercano será la defensa del título. Sueño ser campeona y dueña de todos los cinturones de la categoría mosca de las diferentes entidades y organizaciones. Con mí equipo Leandro Ledesma, Cesar Ledesma y O.R promotions vamos por eso.

  • -Si te hago elegir entre hacer la defensa del título nuevamente junto a tu gente en Merlo o entrenarte en el Luna Park (lo cuál no se dio antes por negativa de Demarco, si no me equivoco), ¿con cuál te quedás?

 –Busque el título en mi Merlo, con mi gente. Era mi sueño pelear en mi ciudad. Ahora me gustaría ir a estrenar el Luna Park y hacer la defensa ahí.

 –La anteúltima pregunta es justamente sobre el título mundial que conseguiste justo antes del día del padre. ¿Cómo reaccionaste vos al cumplir un sueño y cómo se sintió tu familia al verte en lo más alto?

 –Yo con profunda felicidad y emoción ya que trabajamos mucho para eso, nadie nos regaló nada nunca y siempre peleamos sin preguntar nada ni esquivar rivales. Hasta que esperando con paciencia, sin apuro a mi gran chance mundialista. Mi familia emocionada hasta las lágrimas. Ellos saben más que nadie de todo el sacrificio y todo lo que deje de lado para ir por mi sueño.

  • -La última pregunta, así no te molesto más, es para la ‘madrina’ del boxeo de Boca. Soles  llevar los colores del xeneize  en tu vestimenta, (punto) la semana pasada fuiste reconocida en La Bombonera. ¿Quién te hizo hincha del club? ¿Se puede relacionar algo de Boca con tu manera de pelear?

 –Llevo los colores desde que arranque a pelear siempre sin nada a cambio, mis peleas amateurs desde el inicio fueron con el mismo color de vestimenta. Amo esos colores, amo a Boca. Me hizo hincha mi papá. Siempre lo veía mirando los partidos, camisetas, banderas. Se relaciona con la garra y la pasión que le pongo, siempre a lo Boca. Siempre para adelante. Algo que quiero resaltar es que cuando peleo, es como que juega Boca, por el gran aliento que recibe de miles de hinchas. Gente del periodismo que sigue mí carrera, al igual que vos y te lo agradezco muchísimo.