Por Francisco Otero y Maximiliano García

El fútbol argentino, de procesos largos, entiende poco y nada. Tal es así que, en promedio, un entrenador de primera división dura aproximadamente 160 días, es decir, un poco menos de seis meses. 

La culpa, desde el mensaje que se baja y que atraviesa a la sociedad, la tiene siempre el entrenador, porque él es quien “no sabe nada, no tiene idea cómo llegó a un club grande” y tantas infinidades más que sueltan los y las hinchas cuando los resultados no son favorables para el equipo del cual son fanáticos.

En Primera División, el único que pudo multiplicar enésimas veces esos 160 días de promedio es Marcelo Gallardo. El Muñeco está en River hace casi ocho años. Es cierto que los resultados lo respaldaron y lo siguen acompañando, ya que ganó 7 títulos locales y 7 internacionales. Con este dato, decir que en la Copa de la Liga Profesional, diez entrenadores dejaron su cargo en las primeras catorce fechas, suena absurdo. Guillermo Hoyos, entrenador de Talleres, duró solamente seis partidos (2E-4D). Los dirigentes echaron al DT días antes de comenzar la Copa Libertadores para ver si obtenían una leve mejoría con Pedro Caixinha. Pedro Troglio se había hecho cargo de San Lorenzo, pero estuvo al mando diez partidos (1G-4E-5D). Azconzábal estuvo 99 días al mando de Atlético Tucumán y un 18,52 % de efectividad (1G-2E-6D), le valieron el cargo de entrenador con poco más de tres meses en el Decano. La última destitución fue la de Diego Dabove, quien luego de finalizar el campeonato y no obtener los resultados esperados, dio un paso al costado en mutuo acuerdo con los dirigentes.


Si vamos una categoría más abajo los números empeoran: en la Primera Nacional, los técnicos duran alrededor de 141 días en promedio.

Ángel Cappa, quien estuvo al mando de Huracán, define al cargo de director técnico como un oficio, más que una profesión. Además, se define como “entrenador”, más que “director técnico”. Sobre esto, explica: “El entrenador, prepara a un equipo para que juegue. O sea, lo entrena. Por eso, es más preciso llamarse entrenador que director técnico. A la vez, yo viví el fútbol con un sentimiento amateur, por lo que me resulta más fácil decir que es más un oficio que una profesión”. Mariano Soso coincide con Cappa: “Somos entrenadores. Tenemos el ejercicio de entrenar un equipo, de conducirlo y de liderarlo”.

El entrenador está solo. Más allá de que tenga un apoyo por parte del plantel, hay intereses de por medio y alrededor que hacen aún más complicada la tarea que realizan. En este sentido, Cappa responsabiliza a los medios de comunicación expresando que manipulan el pensamiento del hincha y que en muchos casos, tienen éxito.

Es por esto que, si trazamos paralelismos entre la Copa de la Liga Profesional y ligas europeas como la Premier League y la Serie A, el torneo local queda muy desproporcionado. En el caso de la liga inglesa, desde que comenzó el 2022  se disputaron en total 15 fechas y solamente 5 técnicos dejaron su cargo. Entre esas destituciones se destacan la de Marcelo Bielsa en Leeds, Rafael Benítez y Duncan Ferguson en Everton, Claudio Ranieri en Watford y Sean Dyche en Burnley, quien llevaba casi 10 años al mando del plantel. 


Guillermo Hoyos, entrenador de Talleres, duró solamente seis partidos (2E-4D). Pedro Troglio se había hecho cargo de San Lorenzo, pero estuvo diez partidos (1G-4E-5D).

En Italia, los números son exactamente los mismos. Desde enero de este año hasta la actualidad se jugaron 15 jornadas y 5 entrenadores no continuaron en los clubes. Los que dejaron sus puestos fueron Andriy Shevchenko en Genoa, Roberto D’Aversa en Sampdoria, Stefano Colantuono en Salernitana, Walter Mazzari en Cagliari y Paolo Zanetti en Venezia, quien estuvo al mando del equipo 621 días.   

Ahora, revisemos quién estuvo menos tiempo en su cargo entre Premier y LPF: Rafael Benitez estuvo al mando del Everton 199 días, en los cuáles dirigió 22 partidos. Una vez presentada la renuncia, habían pasado 22 fechas. Mientras que en Argentina, Guillermo Hoyos fue el entrenador de Talleres por 55 días en los que dirigió seis partidos y no consiguió ningún triunfo.

La comparación de qué entrenador duró más, es un poco obvia teniendo a Gallardo de nuestro lado, pero hagámosla igual, con el que más tiempo estuvo antes de ser destituido: Mauricio Pellegrino se mantuvo en el cargo de entrenador en Vélez por 705 días, equivalentes a 78 partidos. En cambio, Sean Dyche estuvo en el Burnley 3454 días, equivalentes, aproximadamente, a 10 años.