jueves, febrero 29, 2024

Castaño, la gloria y Casanova

Por María Eugenia Oliva

¿Qué tan lejos queda Isidro Casanova de California en los sueños de un pibe de La Matanza? Brian Castaño conoce el mapa a la perfección, quizás lo doble y desdoble en más de una oportunidad, o quizás lo hace en su mente mientras castiga el saco de box que tiene adelante. Por lo pronto la próxima vez que lo haga será el 14 de mayo.

No siempre el deporte lo encontró en un ring. El fútbol también dijo presente en su crecimiento. Jugó muchos años en el club de sus amores, Almirante Brown, y hasta se llegó a probar en las filiales de River y Vélez. Era bueno también con la redonda, quedó, pero la distancia y la imposibilidad de la familia para pagar el transporte hasta los lugares de entrenamiento dejaron al descubierto la falta de constancia y la presencia de las desigualdades cuando las oportunidades aparecen.

Nacido el 12 de septiembre de 1989 en una familia donde se respiraba box, Brian se uniría a su padre desde las mismas pasiones. Carlos Castaño, su referente en la vida y entrenador en el deporte en el que brilla, lo acompaña golpe a golpe, sin dejar escapar ningún detalle y todo aquello que sirva para mejorar la técnica, como registrar movimientos de otros púgiles: “Trato de ver cómo boxea y después mi viejo trata de copiarlo en el gimnasio y laburamos con eso”, expresó “El Boxi” en varias ocasiones.

Más de cincuenta años de carrera avalan a Carlos Irusta, su infancia en el Luna Park y toda una vida al costado del ring como periodista especializado en boxeo, hacen que las declaraciones sobre Brian tengan el peso adecuado para su talla: “Sí, lo conozco desde que es chico. Es un tipo muy afectuoso, muy querible, muy cariñoso y muy educado. Tiene un carisma especial”. Por supuesto que no dejó detalle sin conocer a la hora de referirse a la oportunidad que tiene Castaño contra Jermell Charlo y destacó que, de ganar las cuatro coronas, el oriundo de Casanova, será el primer argentino y el segundo latinoamericano en lograrlo.


El fútbol dijo presente en su crecimiento. Jugó muchos años en el club de sus amores, Almirante Brown, y hasta se llegó a probar en las filiales de River y Vélez.


Vaya pelea lo espera. Tan importante como aquella que tuvo que afrontar en el 2014, a dos años de incursionar en el profesionalismo. Una sensación que desconocía comenzaba a hacerse habitual. Sucedió cuando buscaba bajar de peso para una pelea. Un episodio de deshidratación, que lo llevó al hospital, fue el disparador de lo que primero se diagnosticó ansiedad y más tarde ataques de pánico: “Subía al coche y me dolían las manos, se me torcía la boca. Mi papá llegó a hacerme respiración boca a boca”, detalló al respecto.

Con la atención del psicólogo Marcelo Bivort y la contención de Carolina, su pareja, más la ayuda de toda la familia que siempre estuvo presente, pudo volver a entrenar luego de estar un año sin actividad. Comenzó a trabajar la respiración y a priorizar sus intereses por sobre los del resto. En este aprendizaje laberíntico que es el conocerse a uno mismo, entendió que poner el límite cuando él lo consideraba necesario, era algo que lo mantendría sano: “Si te aguantás muchas cosas, llega un momento que explotás. Para evitar eso aprendí a decir que no”, declaró en una entrevista a TyC Sports, en la que habló del tema.

Reponerse y salir a dar batalla es la característica innata de Brian. Ya viene en su manual de instrucciones: “Al talentoso solamente hay que entrenarlo y prepararlo, y el talentoso resuelve solo arriba”, así lo pintó de cuerpo entero el ex campeón mundial de peso pluma de la Organización Mundial de Boxeo y medallista de bronce en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996, Pablo Chacón.


”La pelea es clave, no sólo para Brian sino también para todos los que amamos el deporte. El boxeo nacional viene en pleno ascenso”, expresó “La Tigresa” Acuña.


El talento acompañado de entrenadores comprometidos como Sebastián Contursi o Marcelo Crudele, parecerían que son los pasos a seguir en la receta para la construcción de una carrera deportiva sólida e inteligente, como la que está llevando a cabo Brian Castaño. Un factor común se hacía presente en varios de los testimonios sobre la personalidad de Brian: “Es muy buena persona y gran profesional. Muy buen chico y honesto”, fueron las palabras elegidas por su ex preparador físico venezolano, Crudele.

El mapa volverá a abrirse para el argentino y campeón mundial de la OMB. Próximo destino Carson, California. Volverá a ver caras conocidas, sobre todo la del rival con el que empató el año pasado, quien lo dejó con las ganas de volver por la revancha. Charlo pondrá en juego sus tres títulos y Castaño el suyo. ¿Alguien podría pensar que lo que va a suceder será fácil?, pero ¿quién podría hablarle de caminos llanos al pibe que conoce las profundidades del conurbano bonaerense?

“La pelea es clave, no sólo para Brian sino también para todos los argentinos que amamos el deporte. El boxeo nacional viene en pleno ascenso. Él ya es un ejemplo a seguir”, expresó la múltiple campeona mundial, Marcela “La Tigresa” Acuña, y voz más que autorizada para exponer su visión sobre el próximo desafío al que se enfrentará Brian Castaño.

Es el hijo mayor de una familia que hace del boxeo una cultura de vida. Con la guardia alta enfrenta los golpes arriba y abajo del ring. Su nombre será parte de la historia. Eso ya es un hecho. Coronado seas de gloria.

Producción: 2 C T.T.

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