Por Nicolás Annaratone 

El futsal abre muchísimas puertas y una de estas fue para María Estefanía Pinto. La árbitra de 33 años se convirtió en la primera referí argentina en dirigir una Copa del Mundo. Este fue, es y será el puntapié para que todas las mujeres del país, que inician su trayectoria, puedan romper con prejuicios viejos y machistas del ambiente.

“Al principio me costó, recuerdo que haciendo las prácticas fui a ligas barriales como jueza de línea y los primeros días volvía llorando a mi casa de tanto insulto que recibía. La exposición que tenía era terrible, pero tuve que hacerme más fuerte y acá estoy”, declaró Fani desde Lituania.

Los diez años de trayectoria, el reconocimiento de sus colegas, la planificación física partido a partido y la buena formación a lo largo del tiempo, le permitieron a la nacida en Sarandí, a base de esfuerzo y dedicación, adquirir el respeto de los jugadores y cuerpo técnico a nivel local e internacional.