martes, febrero 20, 2024

El automovilismo y la desigualdad de género desde el primer regalo de cumpleaños

Por Tamara Huergo Dubini

En la infancia lo primero que le regalan a una niña es una muñeca para jugar y al niño, en cambio, le regalan autos y una pista de carrera. Así es como empieza todo, un hombre que quiere correr autos seguramente sea por ese fanatismo que tienen por las carreras desde chicos. Es diferente si una mujer es piloto, si una se dedica al mundo de los autos suele ser porque alguien en la familia es o fue piloto, o si el padre es mecánico. Además siempre se usó el termino “manejás como mujer” o que el hombre maneja mejor cuando en realidad no hay diferencias.

El automovilismo es uno de los pocos deportes en donde la mujer y el hombre compiten en una misma categoría pero aun así, se lo considera como un deporte masculino. Hasta para algunos hombres, ser superado por una mujer sigue siendo una desgracia, cuando debería dar igual el género de quien se imponga en la competencia.

En Argentina solamente un 2% de mujeres tiene las licencias deportivas habilitadas para competir, tanto en autos como en motos. Es decir, solo hay 150 mujeres pilotos con licencia y no es que empezaron a competir este siglo, hay mujeres que compiten desde el siglo pasado, pero no es algo “común” ver alguna mujer en la pista de carrera y ni mencionar en la competencia más importante, la Fórmula Uno. Más de 800 pilotos participaron en la mayor competencia de carreras, únicamente 5 fueron mujeres.

El mundo está acostumbrado a que el hombre venda más en los deportes, esa costumbre fue creada por nosotros mismos, el conflicto es que hay mujeres muy talentosas que se merecen un lugar en las competencias pero no lo tienen. No hay que desmerecer a los hombres que realmente se merecen estar donde están, lo que se está buscando es que la mujer sea igual o tenga las mismas oportunidades si tienen las condiciones.

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