viernes, mayo 24, 2024

Simone Biles lucha contra sus demonios interiores

Por Pedro Pérez Naveira

La gimnasta Simone Biles sorprendió al mundo cuando decidió no participar en las definiciones de salto y barras asimétricas de los recientes Juegos Olímpicos de Tokio y  después también se conoció que no iba a estar en la de suelo. Lo que muchos entienden como una renuncia o una decisión raíz de la presión, tiene unos orígenes más oscuros de lo que se muestra en la superficie.

“No pude contener la lucha contra todos esos demonios. Es una mierda que haya sucedido en los Juegos Olímpicos” declaró Biles cuando se retiró de la competencia por equipos. Luego con videos a través de historias de Instagram mostró que su cuerpo y su mente no estaban “sincronizados”. Mucho revuelo causó la decisión de la norteamericana, incluso una declaración de Novak Djokovic, tenista N°1 del mundo, sobre el privilegio de la presión. Pero, ¿Es realmente un tema de “presión deportiva”?.

Simone Biles es una de las 300 sobrevivientes que padecieron el abuso sexual de Larry Nassar, ex médico del equipo de gimnasia olímpico de los Estados Unidos. Aunque no fue parte del proceso que culminó con la condena de prisión perpetua para Nassar entre 2017 y 2018, Biles se animó a contar su propia experiencia un tiempo después y las secuelas del ataque. “Estaba tan deprimida. Dormía todo el tiempo, porque dormir era básicamente mejor que enfrentar el tema. Era como mi forma de escapar de la realidad. Y dormir era lo más parecido a la muerte para mí en ese momento, así que dormía todo el tiempo”, esto contó la gimnasta en el último episodio de la serie documental Simone vs Herself.

Desde 1996 hasta 2014 Nassar fue el coordinador médico nacional de gimnasia de Estados Unidos. Junto al matrimonio de Martha y Bela Karolyi, llevaron al límite físico, mental y sexual a niñas menores de 15 años con la excusa de que ese era el método para ser atletas olímpicas. Martha y Bela son famosos por haber entrenado en Rumania a Nadia Comaneci que en los Juegos Olímpicos de Montreal 1976 se convirtió en la primera gimnasta de la historia en lograr un 10 como puntuación. Martha y Bela torturaban a las niñas, las obligaban a entrenar día y noche con lesiones, les decían “vacas gordas”, “cerdas” e incluso las golpeaban para, según ellos, sacar lo mejor de cada gimnasta.

Simone Biles es la gimnasta más laureada de la historia, pero detrás de sus logros hay una niña de 24 años que no pudo vivir su adolescencia y que sufrió abusos sistemáticos por parte de sus entrenadores y su médico. La psicóloga Mónica Alvez habla de la actual situación de Biles: “No creo que sea un tema de presión deportiva, en las situaciones de abuso infantil no suelen verse las consecuencias en el corto plazo, los problemas reales llegan cuando la víctima crece y entiende lo que le sucedió, en ese momento reviven el padecimiento que estaba en el inconsciente y sale al mundo de lo consciente. En una competencia tan desgastante desde lo físico y lo mental, si alguien no está 100% preparado para este escenario puede pasar que termine colapsando”.

La gimnasta nacida en Ohio también declaró: “Tenemos que proteger nuestra mente y nuestro cuerpo y no limitarnos a hacer lo que el mundo quiere que hagamos. Ya no confío tanto en mí misma. Tal vez sea por hacerme mayor. Hubo un par de días en los que todo el mundo te tuiteaba y sentías el peso del mundo. No somos sólo atletas. Somos personas al fin y al cabo y a veces hay que dar un paso atrás”.

Cuando Biles se enteró el año pasado que los Juegos se posponían por la pandemia “se acurrucó en un rincón del vestuario y lloró”. Más allá de entender que era lo mejor por una cuestión sanitaria, la suspensión del torneo la obligó a seguir vinculada con una Federación y un Comité Olímpico que la habían desprotegido cuando era una niña, a ella y a cientos más.

Simone Biles con una valentía infinita, dijo presente en la última jornada de la gimnasia, participando en la competencia de viga y luego de una puntuación de 14.000, consiguió un gran 3er puesto, lo que le dio la medalla de bronce. Hablando de su ausencia en las otras competencias la mega estrella manifestó: “Físicamente no podía girar en el aire. Seguía chocando y no estaba autorizada para a hacer esas cosas de una manera segura. Mi mente no estaba ahí. Pero para hacer viga, podía hacerlo de manera segura. Fui, entrené y pedí cambiar mi bajada, de lo contrario tampoco iba a poder hacerla”.

 

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