sábado, abril 13, 2024

Alemania se enfrentó a Hungría y la UEFA en favor del colectivo LGBTIQ+

Por Pedro Pérez Naveira

Hungría se encuentra actualmente bajo el mandato del Primer Ministro ultraconservador Viktor Orbán, que es muy criticado por sus ideas en contra de los derechos de las personas homosexuales. Orbán está en su puesto desde 2010, también estuvo en ese cargo un breve período entre el 2000 y 2002. Su partido es el Popular Demócrata Cristiano un partido que inició con ideas liberales pero se endureció en posturas conservadoras pro-mercado y anti derechos.

¿Qué inició toda esta disputa?

Hungría está a punto de hacer efectiva una ley aprobada el pasado 15 de junio por su órgano legislativo en la que se prohíbe hablar sobre la homosexualidad a los menores de edad, una decisión que ha generado indignación entre varios miembros de la UE.

Dentro de esta ley no solamente se contempla la prohibición de charlas sobre educación sexual donde se hable de la homosexualidad o la transexualidad, sino que cualquier tipo de anuncio publicitario o película que trate el tema será censurada en horarios que se consideren infantiles. Numerosos docentes húngaros han proclamado en redes sociales que seguirán hablando sobre la homosexualidad a sus alumnos cuando lo consideren necesario y más de 130.000 firmas de ciudadanos húngaros han sido recogidas contra esta ley. Respecto a la opinión en los medios, los pocos que no están controlados todavía por el Gobierno de Orbán se han mostrado críticos con la decisión, que no han dudado de tildar de homófoba.

Este es uno de los principales desafíos internos a los que tiene que hacer frente la Unión Europea. Desde Bruselas -donde se desarrollan las reuniones del Consejo Europeo- se ha condenado en numerosas ocasiones las políticas ultraconservadoras e incluso restrictivas, pero no ha actuado con contundencia debido al miedo interno que se tiene al ascenso generalizado de la ultraderecha en varios Estados.

Declaraciones de los demás países europeos

Sigrid Kaag, ministra holandesa de Asuntos Exteriores, señaló: “Esta legislación húngara es indigna de Europa y de nuestros valores. Pedimos a Hungría que derogue la ley”. Más tajante aún se mostraba el ministro luxemburgués de Exteriores, Jens Asselborn, que afirmó: “Esa ley no responde en absoluto a los valores europeos. La gente tiene derecho a vivir como desee, no estamos en la Edad Media”.

Más de 15 países, entre los que están Francia, Alemania y España, han condenado esta decisión, que implicaría sacar de los colegios cualquier referencia a la homosexualidad y al colectivo LGBTIQ+. “Esta ley claramente discrimina personas con base a su orientación sexual. Va contra todos los valores fundamentales de la Unión Europea”, aseguró de forma contundente Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea. Desde esta institución se está estudiando enviar al Ejecutivo magiar una carta con las “preocupaciones legales” de la ley y las posibles consecuencias.

El ministro húngaro de Exteriores, Peter Szijjarto, ha rechazado las críticas y las ha atribuido a una campaña internacional de distorsión y propagación de bulos sobre su país. “Esta ley no va contra ninguna comunidad en Hungría, es solo contra los pedófilos”, manifestó.

Iniciativas alemanas por el mes del orgullo LGBTIQ+

Primero el arquero campeón del mundo, Manuel Neuer decidió usar la cinta de capitán con los colores característicos de la bandera del colectivo. Por esto, la UEFA le inició una investigación al jugador que luego desestimó por los claros mensajes de apoyo al portero.

Lo informó la cadena alemana NTV, la cual recordó que Neuer, al igual que en Bayern Munich, ya utilizó un brazalete con los colores del arcoíris en enero con el equipo bávaro como parte de una campaña para promover tolerancia y diversidad. El reporte aseguraba que Neuer sigue usando el mismo brazalete porque junio es llamado como el “Mes de la Tolerancia” como parte de una iniciativa del movimiento LGBT. La UEFA había advertido igualmente que esta decisión podía ser interpretada como un símbolo político, motivo por el cual la DFB (Federación Alemana de Fútbol) y el propio arquero corrían riesgo de recibir una multa.

“La UEFA examinó el brazalete que llevaba el jugador y, considerando que promovía una buena causa, la diversidad, no habrá un procedimiento disciplinario”. Esto muestra que, para la UEFA, los derechos humanos son una simple cuestión política y que es más fácil cuidar a gobiernos como los Viktor Orbán, antes que visibilizar a personas que en mucho rincones del mundo luchan por sus derechos básicos.

Luego de esto y antes del partido del 23/6 contra Hungría en el Allianz Arena (empate 2-2), la DFB y la misma ciudad de Múnich quería iluminar el estadio con los colores de la bandera arcoíris, esto en apoyo a quienes viven en Hungría y se ven perjudicados por la ley que se creó hace unos días. Pero la UEFA rechazó el pedido y el alcalde de la capital bávara, avisó que de igual forma van a adornar varios edificios con los colores del arcoíris. Además, un activista saltó al campo de juego con una bandera LGBTIQ+, flameando la insignia que lleva los colores del arcoíris a modo de protesta contra la legislación húngara, esto previo al himno de la selección visitante.

El mundo fútbol se pronunció en contra de la UEFA

El Barcelona emitió un mensaje de apoyo al movimiento LGTBI en sus perfiles de redes sociales al publicar su escudo sobre un fondo arcoíris, junto al lema “Orgullo y respeto”. “Claro que sí”, agregó Gerard Piqué desde su cuenta de Twitter. También se sumó Antoine Griezmann con un tuit con el arcoiris y el puño cerrado. “No es una provocación, sino una obviedad”, escribió en Twitter la cuenta oficial del Schalke 04.

 

Gary Lineker fue más allá con su mensaje: “Hazlo Múnich. Hazlo. Ilumínalo para que el mundo lo vea”, escribió el ex delantero de la selección inglesa.

“Desaconsejaría a los futbolistas homosexuales salir del armario porque la gente es estúpida. Las mentalidades no se han desarrollado sobre ese tema. Incluso en el seno de ciertos equipos, conozco a jugadores que rechazarían jugar con algunos que hubieran salido del armario. Es espantoso así que, mejor que la situación se quede como está, por el bienestar de la persona”, esto declaró el lateral belga Thomas Meunier que juega actualmente en el Borussia Dortmund y se mostró muy crítico de la postura de la UEFA y de la mentalidad arcaica que sigue rigiendo dentro del fútbol.

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