sábado, junio 22, 2024

La tecnología llegó para cambiar al fútbol

Por Facundo Scapparone

Los avances tecnológicos a los que nos vimos inmersos con el paso del tiempo revolucionaron nuestras vidas y le dieron un giro de 180 grados a la cotidianeidad. El fútbol no fue la excepción. Los cuerpos técnicos ya no son integrados solamente por un entrenador y un par de ayudantes: hoy también hablamos de videoanalistas, analistas de datos y scouts. ¿De qué se tratan estos roles y cómo evolucionaron a lo largo de los años?

Análisis de video

Se entiende como analista a quien se encarga de identificar y conocer características y patrones propios y rivales, tanto a nivel colectivo (equipo) como individual (jugadores y entrenadores). Tal como lo conocemos ahora es un rol relativamente nuevo en el fútbol. Sin embargo, sus orígenes nos remontan a la época de la videocasetera.

Carlos Timoteo Griguol fue el cerebro detrás del Ferro campeón de la máxima categoría del fútbol argentino en 1982 y 1984. Durante su estadía en el club de Caballito reunía a sus dirigidos en una habitación para visualizar la repetición de los partidos. El periodista y matemático Adrián Paenza era el encargado de conseguir el material audiovisual.

Todos escuchamos al menos una anécdota que dejaba en evidencia lo minucioso que era Carlos Salvador Bilardo en su labor como director técnico. El Doctor conserva al día de hoy unos 8.500 VHS con grabaciones de partidos y entrenamientos que se retrotraen a su etapa de entrenador. “El video es fundamental. Uno puede hablarle y marcarle al jugador,pero este siempre le va a decir que no. Va al vídeo y ahí ve lo que pasó”, asegura.

Ya en la década del ’90, un joven Marcelo Bielsa siguió con el legado de Bilardo y Griguol e implementó esta misma metodología. “Marcelo nos pedía que, a más tardar, el martes estuvieran los videos, los informes del rival, los resúmenes de las entrevistas. Un día me pidió que fuera a buscar a las 11 de la noche un cassette que llegaba de Buenos Aires y que lo llamara apenas lo tuviera”, detalló Daniel Carmona, uno de sus ayudantes durante su paso por Newell’s.

“Me acuerdo un día que Bielsa me trajo unos cassettes para que viera cómo se movía el finlandés Jari Litmanen. Yo no tenía ni idea de quién era. El tipo después fue un fenómeno en el Ajax y también jugó en el Barcelona, pero cuando me entregó los vídeos estaba jugando en Finlandia y no lo conocía nadie. ¡No lo podía creer! ¡Él solo tenía esas imágenes!”, reveló Cristian Domizi, campeón en Newell’s bajo la tutela del Loco.

Hoy la realidad es otra. Los constantes avances tecnológicos permitieron que el análisis de video se vuelva mucho más meticuloso. Softwares, cámaras IP y de acción, drones y GPS’s son algunas de las herramientas que constituyen un cambio sustancial a la hora de analizar. LongoMatch, KlipDraw, NacSport y Eric Sports son los nombres propios más conocidos dentro del mercado de softwares dedicados al análisis de video. Estos programas permiten almacenar información y organizarla según diferentes necesidades. También se puede editar y dibujar sobre las imágenes con diferentes finalidades que las de los editores de video tradicionales.

Por otra parte, la gran variedad de herramientas físicas para capturar imágenes que se encuentran hoy en día nos permiten sacarle un mayor provecho al videoanálisis: las cámaras IP pueden manejarse de manera remota, las de acción -GoPro y similares- poseen un lente gran angular (180°) y los drones proporcionan otras perspectivas de lo que sucede en los entrenamientos.

Cuando River juega de local, Nahuel (Hidalgo; videoanalista del club) se instala en su cabina, por encima de la posición en la que se ubica la cámara de TV, consiguiendo tomar tres cuartas partes del campo de juego. Apoya la tablet sobre la cámara y codifica. Estima que hace unas 1.500 codificaciones por partido, es decir que apreta 1.500 veces la tableta.¿Ejemplos? Si determinado jugador la recibió con zurda o derecha, cómo la pasó, cuántas veces la quitó. A los 40’ del primer tiempo, Nahuel sale corriendo desde la Belgrano Alta y Buján (asistente) hace lo propio desde el palco de Secretaría Técnica, en la San Martín. Se encuentran en el vestuario y le pasa la computadora con todo el material para que luego se junten con Gallardo y Biscay (asistente) y decidan corregir cosas para el segundo tiempo”, cuenta Diego Borinsky en su libro Gallardo Monumental: vida, pensamiento y método de un líder.

“En el fútbol es el deporte donde más tarde llegó el videoanálisis. Muchas de las cosas que hoy se hacen en el fútbol, en la NBA se hacían en los ’90”, afirma Matías Navarro García, analista táctico de Quilmes. “En Argentina seguimos muy atrasados, pero hoy en todas las categorías tenés analistas. Falta mucha visión dirigencial: darse cuenta de que esto no es un gasto, sino una inversión. Hay gente en los medios de comunicación que baja el mensaje de que analizar no sirve y, me guste o no a mí, es algo que a los dirigentes les llega y a nosotros nos afecta” agrega el autor de los libros Respirar Fútbol y Gallardo Superclásico.

“Yo creo que hasta que no entre un analista a cabecear una pelota y haga un gol acá no vaa haber un cambio de mentalidad. Va a ser muy difícil”, ironiza Navarro García. Alemania e Inglaterra, los países más desarrollados en materia de videoanálisis, parecen quedar aún más lejos de los casi 10 mil kilómetros que separan a América del Sur de Europa.

Análisis de Datos y Big Data

El 18 de marzo de 1950 se enfrentaban el Swindon Town y el Bristol Rovers por la tercera división del futbol inglés. Finalizados los primeros 45 minutos de juego, el marcador indicaba un empate en cero. Para la segunda mitad, el contador Charles Reep decidió anotar en su libreta todas las acciones ofensivas de los locales. Una vez consumada la victoria por 1-0 de los Robins, Reep concluyó que un partido de fútbol tenía, en promedio, un total de 280 acciones y 2 goles convertidos. Desde ese día, se lo vio varias veces en Plymouth anotando cada movimiento de su equipo, el Plymouth Argyle, para analizarlo posteriormente.

Su trabajo despertó el interés del Brentford, quien lo incorporó a su cuerpo técnico en enero de 1951. Cuando Reep desembarcó en Londres, las Abejas se encontraban en la parte baja de la tabla de la segunda división. Una vez empleadas sus tácticas, el equipo revirtió positivamente la situación: ganaron 10 de los 17 partidos que disputaron, logrando mantener la categoría.

Reep desarrolló una teoría que, respaldada por estudios estadísticos, aseguraba que, a mayor cantidad de pases, menor era la posibilidad de convertir. Sus análisis sugerían que se necesitaban 10 tiros para hacer un gol: el 50% de ellos llegaba tras un pase o menos, mientras que el 80% lo hacía luego de tres pases o menos. Tan solo en el 5% de las jugadas había 4 pases o más. Se dice que Reep vio entre 2200 y 2500 partidos de fútbol hasta el momento de su muerte, en febrero de 2002.

Durante la década del ’70, el entrenador ucraniano Valeri Lobanovskyi comenzó a aplicar la informática en el fútbol: le solicitó una computadora al ejército soviético y creó un equipo de estadísticos con el fin de analizar diferentes aspectos de los jugadores. “Cuando era jugador -allá por los años ’50 y ’60- era difícil evaluar el rendimiento del equipo. El entrenador podía decir que un jugador no estuvo en el lugar correcto en el momento indicado, y el destinatario de la crítica podía simplemente estar en desacuerdo. No había vídeos ni herramientas reales de análisis. Hoy en día, el jugador no puede objetar. Saben que la mañana después del partido una hoja de papel va a estar colgada con las cifras que describen en detalle su juego”, diferenció el Coronel.

Si bien históricamente en el fútbol siempre se utilizaron datos, hasta fines de los ’80 se reducían a los hechos más importantes del partido. En los ’90 se añaden datos que trascienden a la pelota (distancia recorrida, posicionamiento, etc.), mientras que se profundizan los relacionados con ella (pases, lanzamientos, etc). Desde 2011, y con la incorporación de datos complejos, generación de indicadores y KPIs, surge una nueva dimensión de análisis.

El auge del Big Data llega luego del Mundial de Brasil 2014, donde Alemania consiguió el título del mundo siendo cliente frecuente de la información para la toma de decisiones. Durante los entrenamientos de aquella Copa del Mundo, el entrenador alemán Joachim Löw recibió los datos de Match Insights. El software indicaba que el tiempo promedio de posesión de la pelota del seleccionado teutón era de 3,4 segundos, y Jogi interpretó que había que reducirlo. Lo hizo casi en un 70%, y en el célebre 7-1 frente a Brasil por las semifinales, Alemania convirtió tres goles en 179 segundos.

Un año después, en diciembre de 2015, un informe de statsbomb.com sugirió que según las características del Leicester (convertir y que le conviertan mucho), sumado al análisis de los expected goals (xG) -las posibilidades de que una jugada termine en gol, según distintas variables-, los Zorros podían terminar en la parte alta de la tabla. Contra (casi) todo pronóstico -en las casas de apuestas pagaba más de 6000 euros por euro apostado-, el equipo dirigido por Claudio Ranieri se coronó campeón de la Premier League por primera vez en su historia.

“Una cosa es el análisis de datos y otra el Big Data. La posesión de balón y los tiros al arco en un partido tienen que ver con el análisis de datos, el Big Data son grandes volúmenes de información en tiempo real y en diferentes formatos. La diferencia que se produce entre 2010 y 2014 es porque se empiezan a relevar los datos de juego a través de proveedores de datos, entonces se puede acumular mucha más información y trabajar Big Data de verdad”, explica Juan Ferlaino, creador de ATENEA, una agencia de decisiones dedicada al fútbol.

En Argentina, el análisis de datos empieza a crecer entre 2008 y 2009, pero en 2018, a raíz de la creación de un área de innovación por parte de Superliga, se genera un gran salto de calidad. En un principio los datos no estaban orientados a los clubes, sino a los medios. En la actualidad, los clubes argentinos no trabajan con Big Data real, aunque, en mayor o menor medida, todos tienen un proveedor que trabaja con Big Data para ellos. Estos proveedores comenzaron a acercarse con mayor fuerza a los clubes entre 2015 y 2018.

El 15 de marzo de 2018, Independiente venció por 1-0 a Millonarios de Colombia por la fase de grupos de la Copa Libertadores. Martín Benítez, autor del único gol del encuentro, fue sustituido en el entretiempo por no rendir al 100% según lo que indicaba su GPS: el atacante no pasó los 20 km/h en los 45 minutos que estuvo en cancha, cuando su máximo es de 33 km/h. “Benítez juega a velocidades muy altas y realmente en el primer tiempo ni las rozó. Como ya había hecho un gol y el partido lo estábamos ganando, preferimos sacarlo por precaución. Nos respaldamos en la tecnología para que lo que podíamos ver subjetivamente fuera respaldado objetivamente“, señaló Ariel Holan, entrenador del Rojo en aquel entonces.

Hay dos tipos de datos: los de eventos, que son los que se capturan semi-manualmente con gente mirando los partidos; y los de tracking, que se capturan a través de cámaras que están en los estadios y todo el tiempo te da la posición de los jugadores y la pelota. Hoy por hoy en el fútbol argentino no hay tracking. Las cámaras solo están en las canchas de Boca y River, por eso se ven datos físicos (como por ejemplo de distancia recorrida) cuando juega uno de estos equipos de local”, detalla Matías Conde, analista de Superliga Innova.

“A mediano plazo no me extrañaría que algún club haga un proyecto más integral en cuanto a análisis de datos. No los veo a Boca o a River porque les va bien así como están, pero sí quizás a un club de segunda línea”, agrega Conde. Dos grandes ejemplos de esto en la región son Atlético Paranaense e Independiente del Valle, los dos últimos campeones de la Copa Sudamericana, quienes operan con la misma compañía de análisis de datos: Kin Analytics.

Si viajamos hacia Inglaterra, nos encontramos con el caso del Brentford. En 2012 el club londinense fue adquirido por el ludópata Matthew Benham, quien implementó una nueva filosofía en la institución: hizo que todas las decisiones se basen en números. Buscar entrenadores que prioricen las estadísticas y las jugadas de pelota parada, prohibirles a los jugadores patear al arco desde zonas donde el expected goals (xG) no es alto y prescindir de la academia porque no dejaba ingresos son algunas muestras de ello. En el Championship 2019/20 finalizó tercero, por detrás del Leeds de Bielsa y el West Bromwich Albion.

Es una evolución que ya se está dando en otras latitudes. Es como lo que pasó con el videoanálisis, que es una actividad donde hoy es inviable pensar en un cuerpo técnico sin un videoanalista. Lo mismo va a pasar con el análisis de datos”, vaticina Ferlaino.

Scouting

La palabra “scouting” proviene del inglés y significa “recogida de información y análisis”. Se hace sobre los jugadores a nivel individual. Se reúnen datos y parámetros de partidos, entrenamientos y vida particular.

Actualmente, las herramientas son variadas: existen múltiples softwares de bases de datos relacionados al mundo del deporte, tales como SofaScore, Instat, Wyscout, StatsPerform y DataRef. También se utilizan herramientas de visualización para la realización de gráficos, como por ejemplo PowerBI o Tableau.

Un usuario habitual de Wyscout es Juan Manuel Foyth. El actual zaguero del Villarreal, quien además supo ganarse un lugar en las convocatorias de Lionel Scaloni para el seleccionado nacional, lo dio a conocer durante el desarrollo de la Copa América de Brasil. “Me la pasó mi representante y la pago exclusivamente para analizar a los rivales. Ponés el nombre de un jugador y te aparece toda la información y sus mejores jugadas… Y ahí trato de analizar a quién me toca enfrentar y sus características”, precisó.

Monchi, Director Deportivo del Sevilla, es uno de los mayores referentes en materia de scouting y su metodología. Su modelo de trabajo potenció a las divisiones inferiores y completó negocios que le permitieron a la institución vivir la etapa más gloriosa de su historia. Durante su gestión, al club andaluz le ingresaron más de 300 millones de euros por traspasos. De los 11 jugadores que disputaron la final de la UEFA Europa League el pasado 21 de agosto frente al Inter, 9 fueron refuerzos que trajo Monchi para esta última temporada. “No hay que tener miedo a vender buenos jugadores, el problema es no comprarlos”, garantiza.

Sudanalytics surge en mayo de 2020 “con la idea principal de combinar los datos y el fútbol, innovando y buscando mostrar al público sudamericano la importancia que puede tener un análisis estadístico, centrándose sobre todo en materia de scouting”. Sus informes, muy populares en Twitter, utilizan datos y gráficos para búsquedas específicas de jugadores por características.

“Argentina está muy atrasado en lo que a scouting se refiere, y se refleja claramente en los refuerzos. Racing, con un modelo claro, es el mejor a día de hoy; Newell’s está comenzando a trabajar bien; Talleres hizo muy buenas cosas también y, a pesar de que se fue al exterior la gente que lo hacía, está buscando rearmarse; River creemos que ha tenido buen ojo ‘individual’ por Gallardo y Francescoli si se quiere, pero no tanta metodología atrás”, aseguran desde Sudanalytics y agregan: “Las tecnologías son muchísimas, y van a ser aún más. Desde la realización de una base de datos de jugadores a observar, hasta la utilización de modelos para predicción de valores reales de mercado, para alertar sobre jugadores interesantes, para evaluar caídas y subidas de rendimiento, para identificar oportunidades de mercado, entre muchísimos otros”, describen.

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