miércoles, abril 17, 2024

Catolicismo y deporte, una relación a prueba del tiempo

Por Victoria Falabella

La historia de la fe católica se extiende por cientos de años y durante ese tiempo, el deporte está presente, primero como algo negativo, luego como algo aceptado debido a la popularidad. En Argentina, con la llegada de comunidades europeas hubo un gran crecimiento, ya que el mismo fue utilizado para la evangelización. Con los años no dejó de existir relación entre ambos factores culturales.

El deporte se define como ejercicio físico, sujeto a ciertas normas, con o sin competiciones. Se realizaban desde el comienzo de la historia el movimiento físico o actividad física en ritos religiosos para la lluvia, para la buena cosecha, etc.

Después de la caída del Imperio Romano, la iglesia se convirtió en el eje político, el historiador Fernando Guarnaccio contó el pensamiento de los sacerdotes: “La postura de la iglesia respecto de la actividad física o de la competencia va a ser de rechazo, ya que lo asocian con el pecado”.

Aún así, en la Biblia se menciona al deporte como una parábola para el deportista y su gloria: ““..¿No saben que en el estadio todos corren, pero uno solo recibe el premio? Corran entonces para conseguirlo. Los que compiten se controlan en todo y ellos lo hacen para ganar una corona corruptible, nosotros una incorruptible. Por mi parte yo corro, pero no sin conocer el rumbo; lucho, pero no dando golpes al aire…”. En las cartas a los Corintios, escrita por San Pablo, evangelizador en en la sociedad griega, usaba estos paralelismos entre el deporte y un creyente de Jesús.

El comienzo de la aceptación, por parte del clero moderno, no tiene una fecha exacta. Con la llegada de las comunidades europeas, en su mayoría escocesas e irlandesas, marcaron la diferencia en Argentina. Aunque las primeras generaciones no fueron respetuosas con las culturas nativas, el proceso fue evolucionando y la popularización de prácticas deportivas generaron la inculturación.

En la actualidad, desde el Vaticano la declaración más relacionada al deporte es la creación del Dicasterio (podría decirse que es como un ministerio u oficina) para los Laicos, la Familia y la Vida. En él, el Papa Francisco apoya la práctica de deportes ya que en ellos se comparten los valores que promueve la iglesia católica. Pero además a través del deporte, el católico puede sentirlo como su camino de Fe ya que Dios acompaña en todo momento. El teólogo Rolando Vera lo explica: “El instrumento de revelación para Dios es en el propio cuerpo, y Él se inmersa en lo que se realiza cotidianamente”.

Hay deportes que se relacionan mediante fundaciones de clubes que promueven o promovieron el catolicismo. El fútbol, el hockey y el rugby tienen claros ejemplos de estas relaciones..

En el torneo de primera división del fútbol hay dos clubes que tienen relación: San Lorenzo de Almagro y Patronato de la Juventud Católica. Ambos comenzaron su historia con curas y hoy en día Patronato sigue teniendo misas para el plantel superior y San Lorenzo es el único club que tiene una capilla dentro del predio autorizado para dar todos los sacramentos (casamientos, bautismos, comuniones, etc). En el caso del Ciclón hay un proyecto de socios para que vuelva a tener un guía espiritual. Para Oscar Lucchini, arquitecto de la capilla y uno de los impulsores, es una tradición desde la fundación que haya un sacerdote ocupando ese lugar.

Por otro lado, el club Champagnat de hockey y rugby fue fundado desde el colegio por los hermanos Maristas para tener una recreación para los alumnos. Pero para 1956 los propios deportistas pidieron separarse y así fue, aunque no por eso perdieron la práctica de fe. Luis Chiesa, presidente del club, ex-egresado y jugador promueve los valores de sus fundadores: “Nuestra actividad católica es activa, tenemos un grupo misionero en el que participan chicos del colegio y del club, rezamos el rosario por zoom con intenciones de los socios y tenemos misas para inauguraciones o aniversarios”.

El Club San Cirano también se desprendió del Colegio fundado por un matrimonio irlandés creyentes. Para Bautista Bottino, capitán en su equipo de rugby y creyente, no tiene un acompañamiento en ese aspecto pero aún así sus compañeros también creen. En su caso no se persigna al entrar a la cancha sino que prefiere rezar desayunando antes de ir al club. Es así como cada varios clubes tienen su historia fundada en el catolicismo. Pero con el avance y evolución de ideologías, educacionales, etc, cada institución dió prioridades a distintos factores

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