martes, julio 23, 2024

Crespo: fútbol, comunicación y docencia

Por Julián Padrón

Si hay algo que caracteriza a Hernán Crespo en su versión como director técnico es el análisis. Y, dentro de ese pensamiento crítico, es capaz de repasar aspectos de su carrera que, en aquel entonces, no parecieron fructíferos pero que hoy forman parte de su constante desarrollo y aprendizaje.

Un ejemplo clarísimo de esto es su vínculo futbolístico con Marcelo Bielsa, quien lo dirigió en el seleccionado nacional durante el Mundial de Corea-Japón 2002. Claro está que, incluso al día de hoy, la eliminación de aquella Copa del Mundo sigue tocando fibras sensibles en el futbolero argentino.

Fiel a su estilo, Crespo rescata lo positivo y reflexiona sobre lo negativo. Hoy, como entrenador, recupera con otra madurez: “De Marcelo aprendí infinidad de cosas. Su metodología de trabajo permite que mejores singularmente. Después de pasar por él, tenías más conceptos, más cosas. Su trabajo, aunque inusual, era sumamente efectivo”.

Como entrenador, como docente, Crespo agrega: “Cada profesor, después de que los alumnos pasan por su aula, quiere que tengan una mayor sabiduría desde todo aspecto. Se ve que hay un espacio docente mío que me lleva a querer que mis jugadores sean mejores”.

Crespo tomó nota y hoy, junto con su cuerpo técnico, busca adaptar y sumar a las metodologías y filosofías en su rol como entrenador de Defensa y Justicia.

En el final de la entrevista con FICDA, Hernán Crespo hace una reflexión que clarifica sus dichos anteriores: “La vida es como un gran videojuego. Chocás contra un obstáculo y volvés a comenzar, hasta que deja de suceder. Con ingenio, talento y los recursos que poseemos, logramos superarlos”.

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