lunes, diciembre 4, 2023

Historia de un cabezazo: Zidane pagó con la tarjeta

Por Valentín Grippo

El 9 de julio de este 2020 se cumplen 14 años del histórico cabezazo de Zinedine Zidane a Marco Materazzi en la final del Mundial de Alemania 2006 y Willy Sagnol, su compañero de aquella selección francesa que perdió por penales con Italia, afirmó que estuvo dos años sin dirigirle una palabra a Zizou después de la agresión que le costó la expulsión al francés. 

La final de la Copa Mundial de Fútbol del 2006 dejó una marca en este deporte y un triste recuerdo para los franceses. Además, tenía un condimento especial: era el último partido de Zidane en su carrera profesional, ya que previo a este evento había anunciado su retiro. Aquel partido en el Estadio Olímpico de Berlín, que se encontraba repleto y con 69.000 personas cantando, quedó en la historia.

Comenzó todo a favor de Francia, ya que a los 7 minutos del inicio del encuentro, Zizou abrió el marcador picándole un penal a Gianluigi Buffon. Pero rápidamente, un gran cabezazo del zaguero central italiano, Marco Materazzi, empató el tanteador. El tiempo pasaba y ninguno de los dos equipos podía sacarse ventaja. En los 90 igualaron 1-1, por ende, la final iba a tener 30 minutos complementarios. Cuando todo se encaminaba para que se defina en la tanda de penales y sin ninguna sorpresa, Horacio Elizondo, el argentino encargado de arbitrar, expulsó al actual director técnico del Real Madrid.

Se habían disputado ya 108 minutos. Faltando 12 para que culminara el segundo tiempo de la prórroga, un cruce de palabras entre los autores de los goles, terminó en un cabezazo en el pecho del capitán francés a Materazzi, que dejó al italiano tirado en el campo de juego. Quedó grabado en la memoria de todos lo que estaban viendo la disputa por la copa dorada.

¿Qué fue lo que desató la furia del capitán? Según confirmó el ex futbolista italiano, Zidane le dijo que su camiseta se la daría después y él le contestó que prefería a su hermana. Este fue el motivo por el cual posteriormente iba a generar un malestar en los jugadores de Francia, después de perder la Copa del Mundo desde los doce pasos. También se especuló que le había dicho algo de la madre, pero eso nunca sucedió.

Willy Sagnol, el lateral derecho de Francia en aquel entonces, contó hace unas semanas cómo vivió esa final en una entrevista con Radio Montecarlo: “Tengo mi mejor recuerdo y mi peor recuerdo a la vez. Ponemos mucho énfasis en el penal de Zidane. Cuando haces un Panenka corres grandes riesgos. Mi primer pensamiento es que Zidane está completamente loco. Marcó y yo estaba súper feliz. Pero no sé, me dejó con un sabor amargo”.

“Entras al vestuario, has perdido, tienes ahí a un chico que habla y se disculpa. ¡Pero no lo escuchas! Estás decepcionado, en tu mundo (…) Yo no quiero aceptar sus disculpas, o conversar con él. Ahora no es el momento. Tuve que ir al baño, fumar 250 cigarrillos en diez minutos. Así es como me evadí“, relató cómo se sintió y qué sucedió en la intimidad del vestuario luego de la derrota. Y agregó: “Después de la final hubo, por supuesto, estrés. Todos los jugadores tenían algo contra Zizou porque lo que hizo en el campo fue inapropiado”.

Ese día marcó un punto de inflexión en la amistad de los galos. No hablaron durante dos años. Pero en el 2008, después de que la selección francesa haya sido eliminada en la fase de grupos de la Eurocopa, Sagnol y su actual esposa, Charlotte Gwendoline, decidieron casarse y realizar una fiesta. Ella le dijo que lo invitara.  

El ex futbolista del Bayern Múnich le hizo caso y se comunicó con Zidane, que respondió que no podía ir a la noche pero llegaría a la mañana del día siguiente para poder saludarlos y felicitarlos por el casamiento. El día posterior al evento, fue el momento en que los dos ex jugadores se reencontraron, tomaron un aperitivo juntos, tuvieron una conversación y su amistad comenzó de nuevo.

Cabe destacar que este es el segundo matrimonio de Willy. Anteriormente se había casado con Laetitia Roussel y tuvo dos hijos. Durante la relación con Roussel creció la amistad con Zizou. Él era uno de sus mejores amigos del plantel de la Selección de Francia. Compartieron muchos partidos juntos dentro del campo y a veces concentraban juntos. Su afecto fue creciendo de a poco y aunque estuvieron un tiempo sin dialogar, el cariño nunca lo perdieron.

El 2009 no fue un buen año para Willy. El primero de febrero decidió retirarse del fútbol. Una de las causas del retiro fue debido a sus constantes dolores en su tendón calcáneo, más conocido como el tendón de Aquiles.  

Al finalizar su carrera futbolística ocupó durante los meses de enero a mayo del 2010 un puesto en la directiva del AS Saint-Étienne, el equipo donde comenzó como profesional. De marzo a noviembre del siguiente año, se desempeñó como ojeador o scout para el Bayern Múnich. Fue nombrado director deportivo de la selección francesa desde noviembre de 2011 a junio de 2013. En julio empezó a entrenar a las jóvenes promesas de Francia. Pasó a ser el entrenador del combinado sub-21 francés hasta junio de 2014 (ocho partidos).

En julio dio el salto y pasó a entrenar a un equipo en la élite francesa, la Ligue 1: el mítico Girondis Bordeaux. En Burdeos se quedó la temporada 2014/15 y hasta marzo de la 2015/16, un total de 88 partidos. En julio de 2017 ingresó en el equipo técnico del Bayern como asistente y en la Bundesliga 2017/18 asistió a Carlo Ancelotti en 10 encuentros oficiales. Posteriormente dejaría el cargo tras la salida del técnico italiano. Desde el 28 de septiembre de 2017 es el entrenador interino del conjunto de Múnich.

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