Por Luciano Laguna

La Copa del Mundo de Alemania 2006 tiene una particularidad: debutaron Lionel Messi y el portugués Cristiano Ronaldo, las dos últimas grandes estrellas del fútbol mundial del siglo XXI. El argentino tenía apenas 19 años y CR7, 21.

La Selección Argentina llegó al certamen como una de las favoritas. Contaba con un equipo integrado por grandes jugadores como Carlos Tevez, Juan Román Riquelme, Esteban Cambiasso, Javier Mascherano y Hernán Crespo entre otros. Dentro de sus filas también se encontraba un joven jugador del Barcelona, con un gran futuro, apodado como La Pulga. Meses antes del inicio de la copa declaraba: “Espero poder jugar varios minutos y poder formar parte de un 11 inicial, el objetivo de Argentina es salir campeón ya que somos uno de los candidatos al título, aunque en un mundial puede pasar cualquier cosa”.

Por su parte, la selección de Portugal participó de la copa integrando el Grupo D, junto con México, Angola e Irán. Cristiano Ronaldo tendría la posibilidad de acompañar en su último mundial a su ídolo, el histórico Luís Figo. En ese entonces como jugador del Manchester United, Ronaldo declaraba: “Llegar a la final es el objetivo principal de esta plantilla. Tenemos un equipo de calidad, y vamos a trabajar duro” Luego agregó: “En el plano personal, cada vez tengo más confianza. He estado haciendo goles, y quiero seguir desarrollándome, quiero estar en la mejor forma posible para este Mundial”.

Lionel Messi no fue partícipe del primer encuentro del seleccionado albiceleste, que se disputó el 10 de junio de aquel año, con victoria por 2-1 frente a Costa De Marfil. El equipo dirigido por José Pekerman comenzaba con el pie derecho en el grupo considerado como el de la muerte, el C.

El primer encuentro de los portugueses fue el 11 de junio contra Angola, en el cual Cristiano comenzó de arranque utilizando el número 17 en su espalda. Desde el minuto 4, Portugal empezó ganando por 1-0 y ese mismo sería el resultado final, Ronaldo demostró en el encuentro su alta velocidad y potencia física, fácil desborde por la banda derecha y realizó un centro de rabona. En una jugada, tras cometer una falta muy dura le sacaron tarjeta amarilla y minutos más tarde impactó un cabezazo en el travesaño y demostró remates de potencia impresionante con la pierna derecha.

El debut del rosarino fue seis días más tarde, en el encuentro frente a Serbia y Montenegro. Messi ingresó faltando 17 minutos para que concluya el encuentro, con el partido 3-0 y en lugar de Maxi Rodríguez. El rosarino hizo su presentación en el Mundial con la camiseta número 19. Desde la primer pelota que tocó se notó algo distinto en cancha, gambetas a varios jugadores, gran calidad de paredes, distribución del juego junto a Riquelme, pudo darle una asistencia a Hernán Crespo y hasta anotar el sexto gol del encuentro. Finalizado el mismo se fue acompañado de Saviola, quien lo felicitaba por su gran actuación.

El segundo cotejo para Cristiano fue frente a Irán el 17 de junio. También ingresó de titular en el equipo como en el anterior encuentro y nuevamente ratificó su gran actualidad en el Manchester United. Demostró desde el arranque su característica bicicleta, pases de lujo, innumerables amagues, engaños a la defensa rival, jugadas de taco, recortes y los rivales hasta tuvieron que recurrir a las faltas para pararlo. A los 80 minutos convirtió de penal el 2-0 para darle la segunda victoria a su equipo.

El tercer y último cruce del grupo para Argentina fue frente a Holanda el 21 de junio y La Pulga comenzó por primera vez de titular, cumpliendo así uno de sus deseos previos al Mundial. En este encuentro él parecía jugar como si de un partido amistoso se tratara: gambeta rápida, desbordes por las bandas, control a alta velocidad, gran dominio de pelota, paredes con la cabeza, quites de pelota ofensivos, lo tenía todo, también le dio una gran habilitación de 3 dedos a Maxi Rodríguez que luego no pudo terminar en gol. El encuentro terminaría 0-0 y sería reemplazado por Julio Cruz a los 70 minutos.

El último partido por la fase de grupos para Portugal fue contra México, CR7 no solo no fue de arranque sino que directamente ni participó del encuentro y el resultado fue favorable para los portugueses que terminaron ganando por 2-1 con goles de Maniche y Simão Sabrosa. De esta manera Portugal fue el primer clasificado del Grupo D.

Messi disputó su tercer cotejo el 24 de junio por los octavos de final frente a México, que venía de quedar en el segundo lugar del grupo D. El atacante del Barcelona ingresó por Javier Saviola a los 84 minutos con el partido igualado 1-1. Como venía acostumbrando minutos después de su ingreso comenzó a realizar maravillosas paredes, recepción de espaldas, sombreritos, desbordes por las líneas, pero no todo era eso, algunas pelotas las perdía por su falta de experiencia y decisiones equivocadas, iba mucho para adelante con una velocidad que pocos compañeros podían acompañar. En ese encuentro Messi hizo un gol que fue mal invalidado por posición fuera de juego, pero de todas formas Maxi Rodríguez puso el 2-1 en el tiempo extra para obtener el pase a la siguiente fase.

Al siguiente día Lionel declaraba lo siguiente a Tyc Sports: “Me gustó que el equipo reaccionó rápido después del gol, el otro día me fui contento con el triunfo, espero que sigan saliendo bien las cosas. Va a ser un partido duro y difícil contra Alemania, vienen jugando bien pero nosotros también lo estamos haciendo de una muy buena manera, llegamos ambos equipos con mucha confianza y creo que va a ser un buen partido”. Además, el jugador agregó: “Estamos con las muchas fuerzas y vamos a seguir adelante por todos los argentinos”. 

Ese mismo día, el día 25 de junio se disputaron los otros cruces de octavos de final, los portugueses se enfrentaron a Holanda en un intenso encuentro, que comenzó con un gol de Maniche a los 23 minutos. CR7 no tuvo mucha participación en el encuentro ya que a los 24 minutos fue reemplazado por Simao. Los holandeses trataron a toda costa de mínimamente igualar el marcador, pero la presión ejercida entre los equipos comenzó a convertirse en violencia. El partido registró el mayor número de amonestaciones en la historia de la Copa del Mundo, con 16 tarjetas amarillas y 4 expulsiones (dos por cada equipo) y terminó con el 1-0 como resultado final, clasificando a los portugueses.

Días más tarde el 30 de junio el seleccionado albiceleste llegó a los Cuartos de Final frente a la selección alemana en Berlín. En ese encuentro Argentina ganaba por 1-0 a los 49 minutos, con gol de  Roberto Ayala y desde ese momento los alemanes intentaron por todas las vías llegar al empate. El entrenador argentino José Pekerman por distintas razones se vio obligado a realizar cambios, en los cuales Messi nunca estuvo en sus planes. Los alemanes por su parte lograron llegar al empate a raíz de un gol de cabeza de Miroslav Klose. Finalizado el tiempo regular del partido y el alargue, los equipos no se sacaron diferencias, por lo que fueron a penales y la selección Argentina se quedó afuera por esa vía, con un Lionel Messi sentado en el banco, con las piernas estiradas y la mirada perdida sin poder hacer nada al respecto.

Los portugueses enfrentaron en Cuartos de Final a Inglaterra. Ese 1 de julio los ingleses sufrieron la expulsión de Wayne Rooney y la lesión de su capitán David Beckham, pero más allá de eso, Portugal no podía derrotar la firme y bien plantada defensa inglesa. Ronaldo como de costumbre se lucía con su juego, controles con el pecho y conducción a gran velocidad, bicicletas a grandes jugadores como Frank Lampard, remates muy peligrosos desde afuera del área y un tiro libre a una distancia impresionante que fue parado con mucha dificultad por el arquero Paul Robinson. A pesar de su gran nivel luego de 120 minutos de juego, el partido tuvo que definirse en una tanda de penales, donde Ricardo Pereira detuvo 3 de los 4 tiros. La definición terminó 3-1 a favor de los portugueses, luego de que Cristiano marcara el penal decisivo.

El 5 de julio llegó el día de la semifinal en la que les tocó medirse frente a Francia, que venía con un nivel de juego en alza a lo largo del torneo, contaba con grandes jugadores como Thierry Henry, Zinedine Zidane y Patrick Vieira, entre otros. CR7 no sería menos en este encuentro, con paredes y conducción desde defensa a zona de ataque, cambios de frente, rabonas, hasta realizó un tiro libre con gran carga de efecto que fue frenado con mucha dificultad por el arquero francés, pero nada de esto fuea suficiente. Portugal sería superado con un gol de penal convertido por Zidane, Francia avanzó a la final, mientras que los lusitanos pelearían por el tercer puesto.

En la definición del tercer puesto, Cristiano Ronaldo no se rindió, quería llevar a lo más alto a su equipo. El joven atacante realizaba amagos a grandes jugadores como Phillip Lahm, gambetas, paredes, pero los portugueses fueron derrotados fácilmente por Alemania ese 8 de julio, no pudieron lograr los objetivos y obtuvieron el cuarto puesto.

Terminada la copa del mundo el camino de ambos jugadores se seguiría cruzando en reiteradas ocasiones, Cristiano Ronaldo fue comprado por el Real Madrid y entre ellos llegaron a disputar más de 20 encuentros. Ambos fueron premiados como el mejor jugador de la FIFA, Messi 6 veces y CR7 en 5 oportunidades. Hoy en día se encuentran en ligas distintas pero con mucho camino aún por recorrer. Tanto el argentino como el portugués siguen vigentes en su gran nivel.