miércoles, diciembre 6, 2023

El antihéroe norteamericano

Por Luca Solda y Sol Pochettino

Breve introducción

El 12 de junio de 1994 un crimen brutal tuvo lugar en Los Ángeles, California: Nicole Brown, de 35 años, y Ronald J. Goldman, de 24, fueron encontrados muertos. Brown estaba casi degollada, mientras que Goldman había sido apuñalado cerca de 20 veces. La escena era escalofriante, pero la policía logró encontrar varias pruebas, entre ellas, un guante de cuero y una huella.

La mujer asesinada era la exesposa del retirado jugador de fútbol americano Orenthal James “O.J.” Simpson. Los detectives fueron a notificarle a Simpson la noticia de la muerte de quien había sido su pareja durante aproximadamente ocho años, pero O.J no se encontraba en su casa. Mientras estaban allí, los oficiales se percataron de que en una camioneta Ford Bronco blanca había algunas manchas de sangre.

Dentro de la propiedad hallaron el otro guante de cuero negro y medias, ambas prendas manchadas con sangre. Estas pruebas llevaron al departamento policial de Los Ángeles a pensar seriamente en la posibilidad de que Simpson había sido el asesino.

Este crimen es uno de lo más mediáticos de todos los tiempos: el 17 de junio del mismo año, solo un par de días después de ser interrogado, “The Juice”, como se lo conocía en el ámbito del deporte, se dio a la fuga junto con Al Cowlings en una persecución policial que fue vista por alrededor de 90 millones de personas en todo el país norteamericano. El juicio duró casi un año, fue televisado y hasta al día de hoy se lo conoce en Estados Unidos como “El juicio del siglo”.

La defensa de O.J. estaba conformada por el denominado “Dream Team”, un grupo de abogados de mucho renombre: Robert Shapiro, Johnnie Cochran (abogado afroamericano), Robert Kardashian, Francis Lee Bailey, Alan Dershowitz y Barry Schek, entro otros. La fiscal que llevó adelante el caso contra Simpson fue Marcia Clark.

Contexto social

En marzo de 1991 Rodney King, un afroamericano de 26 años fue perseguido por la policía por manejar a alta velocidad. Una vez que lo detuvieron, cuatro oficiales sacaron bruscamente a King de su auto y lo golpearon ferozmente. Estos fueron acusados de abuso de fuerza policial, pero tres meses después se los declaró inocentes y libres de cualquier cargo, lo que llevó a que miles de personas en Los Ángeles, principalmente de raza negra, se manifestaran de manera violenta, quemando y saqueando locales, hartos de los maltratos recibidos por parte de los policías por el simple hecho de tener un distinto color de piel.

Durante aquellos tiempos, Johnnie Cochran, el abogado principal de Simpson, era una de las figuras más importantes en la lucha por la igualdad racial. Desde su lugar del derecho, Cochran peleaba las injusticias tomando denuncias de la gente que había tenido diferentes tipos de problemas discriminatorios con y contra el departamento de policía de la ciudad. 

“El juicio del siglo” tuvo lugar en Santa Mónica para asegurarse de que el jurado tuviera también hombres y mujeres afroamericanos, que finalmente fueron la mayoría.

Casi 30 años después, las imágenes se repiten: George Floyd fue asesinado el 25 de mayo pasado en manos de la fuerzas policíacas, lo que derivó nuevamente en la furia de millones de personas en todo el mundo, quienes se desquitan, en su minoría, con acciones de protestas violentas, mientras que muchos marchan pacíficamente en busca de respuestas y justicia. Aunque parezca raro pensarlo, las creencias de que alguien es más peligroso o inferior por su color de piel, siguen existiendo.

 

Marcia Clark, la fiscal que buscaba mucho más que una victoria

El sistema y el mundo machista en el que se vive y siempre se vivió contamina incluso a las profesiones, por lo que las mujeres sufren discriminación en los distintos ámbitos laborales solo por su condición de género. 

No es atípico que reciban salarios más bajos que los hombres por el mismo trabajo o que no obtengan puestos de alta jerarquía porque se piense que no están suficientemente capacitadas y que para ese cargo sería más adecuado un varón. En algunas situaciones esto último podría ser cierto, ¿pero se debe a causas naturales como las distintas características físicas, o más bien el motivo es la falta de experiencia por una histórica exclusión en ciertos sectores?

También es recurrente que no se las contrate para distintos empleos con el fin de evitar posibles licencias por maternidad, trastorno de embarazo y lactancia. En concreto, desde siempre se opta por, de una manera u otra, cerrarles puertas a las mujeres. Asimismo, pareciera que constantemente tienen que demostrar merecimiento de su oficio y que su desempeño siempre está bajo supervisión.

Marcia Clark fue la fiscal principal en el juicio contra O.J. Simpson por doble homicidio. A sus 17 años sufrió abuso sexual y su agresor no obtuvo condena. Este suceso influyó en su decisión de convertirse en defensora legal de los ciudadanos.

Cabe aclarar que durante los siete años de matrimonio entre Simpson y Brown, Nicole acusó varias veces a su exesposo y hasta se presentó a comisarías con moretones, pero el departamento de policías nunca la escuchó.

El caso de Simpson tomó tanta transcendencia que los medios inevitablemente posaron sus ojos en la abogada que en su momento tenía 42 años. No solo era analizada y atacada por su rendimiento profesional, sino también fue criticada por su imagen, como la vestimenta que utilizaba, y por cuestiones más físicas, como el aspecto de su cabello. Durante los ocho meses y medio que duró el proceso judicial, fue víctima de burlas y denigraciones.

Además de en un mundo machista, Clark estaba en una profesión dominada por hombres y, otra vez, debió lidiar con una constante pelea y discriminación por el solo hecho de ser mujer.

 

Mark Fuhrman, el detective racista

El detective que lideró la investigación fue Mark Fuhrman. El equipo de abogados de Simpson encontró unas pruebas en la que Fuhrman se había referido a gente de raza negra como “nigger”, palabra que se usaba para descalificar a las personas afroamericanas. Hoy en día esa palabra está prohibida en muchos estados del país norteamericano.

Aquí la estrategia del “Dream Team” cambió: decidieron intentar convencer al jurado de que el detective había incriminado al exfutbolista por el color de su piel. La primera vez que se lo interrogó en la corte, el detective negó haber utilizado ese término, pero semanas más tardes aparecieron unas grabaciones de Fuhrman con Laura McKinny, una escritora, en la que dijo esa palabra cerca de 40 veces, entre otro tipo de atrocidades.

La segunda vez que le preguntaron sobre el tema, ya con las cintas escuchadas, Fuhrman decidió hacer uso de la quinta enmienda, la cual permite abstenerse a dar cualquier tipo de respuesta. Luego del juicio fue despedido de la policía.

 

El veredicto y el segundo crimen

Luego de casi nueve meses, el jurado tomó la decisión de declarar inocente a Orenthal James Simpson. Las grabaciones del detective, junto con otros hechos resonantes (la fiscalía le pidió a O.J. que se probara los guantes encontrados y estos no le entraron) llevaron a liberar a Simpson de todos los cargos el 2 de octubre de 1995.

Sin embargo, dos años más tarde, la familia de Goldman comenzó una demanda civil contra Simpson. En este proceso apareció la prueba de mayor importancia que terminó de implicar al exfutbolista: las huellas encontradas en la escena del crimen correspondían a unos zapatos de la marca Bruno Magli, talle 12. 

Este par no había sido encontrado durante el proceso judicial de 1994-1995, pero en este nuevo apareció una fotografía de O.J. utilizando esos zapatos, los cuales medían perfectamente con las evidencias encontradas aquella noche de junio, por lo que Simpson fue encontrado culpable de homicidio múltiple y debió recompensar a la familia de una de las víctimas con 33,5 millones de dólares, de los cuales recibieron apenas menos de medio millón.  

Unos años después en Las Vegas, “The Juice” fue condenado a 33 años de prisión por robo a mano armada y secuestro. La noche del 13 de septiembre de 2007 Simpson junto con unos amigos entraron al cuarto de un hotel de la ciudad y se llevaron objetos firmados por la estrella de fútbol americano, quién supuestamente se los había vendido a un coleccionista. Cuando este último quiso detener a los ladrones, uno de los amigos de O.J sacó una pistola y amenazó con dispararle.

Luego de 9 años, Simpson fue puesto en libertad por buena conducta y actualmente vive en Las Vegas.

 

La carrera deportiva de Simpson

El exjugador representó entre 1967 y 1968 al equipo universitario Southern Carolina Trojens. En su última temporada allí ganó el trofeo Heisman, que se le otorga al mejor jugador universitario de fútbol americano del año.

En 1969 fue seleccionado como número 1 del draft por los Buffalo Bills, aunque entre 1969-1971 no destacó, en 1972 consiguió superar las 1000 yardas (915 metros), consiguiendo un total de 1251 (1143,9 metros) en un mismo año. 

1973 marcó un récord en la liga: se convirtió en el primer jugador en la historia de la NFL en correr más de 2000 yardas (1828,8 metros) en una sola temporada. Allí recibió el premio al jugador más valioso.

En 1978 fue transferido a los San Francisco 49ers, donde se mantuvo hasta su retiro un año después.

Desde 1985 ocupa un lugar en el salón de la fama.  

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