lunes, abril 22, 2024

Los por qué del desastre de Suecia

Por Daniela von Simons y Guillermo Rojas

El Mundial de Suecia 1958 significó un antes y un después para la historia de Selección Argentina. El equipo en ese entonces dirigido por Guillermo Stábile llegó al Europa rodeado de una expectativa que se generó tras 24 años sin participar en Mundiales y Leonardo Saslavsky, director del documental Suecia 58. La identidad perdida, le explicó a El Equipo las causas y consecuencias del Desastre de Suecia.

Argentina disputó el Mundial en 1934 con jugadores amateurs ya que la liga profesional no estaba afiliada a la FIFA. Por distintos motivos políticos no asistió las Copas del Mundo Francia 1938, Brasil 1950 y Suiza 1954, en 1942 y 1946 no hubo Mundiales por la Segunda Guerra Mundial. Los últimos dos coinciden con la época de oro del fútbol argentino, en la que se destacaba La Máquina de River. Ese equipo jugaba a “la nuestra”: la gambeta, la viveza criolla y el toque, diferenciándose del estilo mecánico europeo.

Saslavsky contó que en el país se comienza a formar un pensamiento en el cual se creía que en Argentina se jugaba el mejor fútbol del mundo, sin tener una prueba de cómo se jugaba realmente  en Europa.

En 1957 la Selección ganó de manera arrolladora el Sudamericano de Lima, lo que hoy es la Copa América, incluso goleó a Brasil en el último partido, que un año después ganaría el Mundial con Pelé y Garrincha.

La delantera argentina, conocida como Los Carasucias, estaba integrada por Omar Sívori, Humberto Maschio, Antonio Angelillo y Osvaldo Cruz, pero los tres primeros no fueron al Mundial de Suecia. Gracias al triunfo en Perú, se generó una expectativa muy grande en el equipo, sin tener mucha idea de cómo jugaban los rivales.

En gran parte el fracaso tuvo que ver con esa ilusión que existía por los buenos resultados contra los rivales de la zona, los triunfos en los Sudamericanos y también por un amistoso en 1956 contra Checoslovaquia, que ganó Argentina por 1 a 0. Los checoslovacos enfrentarían a la Selección dos años más tarde en Suecia. A su vez, Osvaldo Cruz contó en el documental que habían mandado a un emisario, que era un dirigente, a ver los partidos de Checoslovaquia previos a enfrentarse con Argentina. Cuando llegó a la concentración dijo: “Tranquilos que les hacemos 4”.

Saslavsky hizo además una comparación entre Rusia 2018 y el Mundial de Suecia: “Se produjeron situaciones propias que tuvieron que ver específicamente con el Mundial y no con el juego, problemas de organización o internas con los jugadores. Fue algo parecido a lo que pasó con Argentina en el último Mundial (Rusia 2018), obviamente salvando las distancias de la época, todo muy improvisado y desorganizado”.

Argentina disputó tres partidos en el Mundial, venció 3-1 a Irlanda del Norte, perdió con Alemania Federal por el mismo resultado y en el último encuentro fue goleada por 6-1 por Checoslovaquia, la cual es la peor derrota de la Selección, junto al 6-1 recibido contra Bolivia en 2009. Más allá de los resultados, se vio una diferencia física enorme entre los jugadores argentinos y los europeos, y en el documental hay varios jugadores que resaltan dicha diferencia.

Para cerrar, Saslavsky afirmó que todo el mundo del fútbol argentino estaba creído por la calidad de los jugadores y los buenos resultados anteriores que “se iba a ganar por derecho propio”. Por último, el director dijo: “En las publicaciones de la época, tanto la revista Goles como El Gráfico, se ve que también estaban subidos al caballo”. Tras chocar con las potencias europeas, el fútbol argentino entró en un periodo de mucha confusión, cambió su estilo y se le comenzó a dar más importancia al resultado que al juego. Así comenzó un periodo poco claro de la Selección, que recién se enderezó a mediados de los 70 en vísperas del Mundial 78.

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