lunes, mayo 20, 2024

Hakoah Viena: La historia del campeón que el nazismo intentó destruir

Por Elian Olchansky

En 1909, un año antes de la muerte de Karl Lueger, que fue alcalde de Viena desde 1897 hasta su fallecimiento, se creó el club judío Hakoah Wien (Hacoaj Viena). Ante la cláusula aria, que permitía a organizaciones e instituciones prohibir el ingreso de los mismos, Fritz Löhner-Beda e Ignaz Herman Körner decidieron crear su propio club donde podrían practicar deportes y mantener su ideología e identidad. La traducción de su nombre “la fuerza” lo representará con el correr de los años y su escudo llevará una estrella de David en el centro.

Lueguer desplegó en la ciudad un pensamiento antisemita que fue recogido ideológicamente, entre otros por Adolf Hitler, futuro líder del partido nazi. Desde 1907 vivía allí con el objetivo de realizar su vocación artística en la Academia de Bellas Artes.

Tras ser rechazado de la misma en el examen de ingreso, por dos años consecutivos, vivió al menos 4 años, entre el frío y el hambre de la ciudad austríaca. Reinhold Hanisch, uno de sus compañeros de esa época, contó que en aquellos años de vagabundeo Hitler usaba un sobretodo negro que había sido obsequiado por un amigo judío.

Para la creación de Hakoah los pioneros se inspiraron en “El judaísmo muscular”, una doctrina compuesta y presentada en 1898 por Max Nordau en el segundo congreso sionista*, donde participaba siendo uno de los líderes. Pretendía generar, en cuanto a la actividad física y deportiva, un cambio en el pueblo judío para dejar de ser caracterizado, de forma discriminatoria, como débiles, amantes de los libros y los estudios.

El club se inauguró y los buenos resultados deportivos no tardaron en llegar. El fútbol era la disciplina más destacada y los triunfos depositaron al equipo, compuesto 100% por jugadores judíos, en la primera división tan solo once años después de su creación. En la temporada 1921/1922 los jugadores lograron el segundo puesto.

La primera y única conquista en la máxima categoría fue en la temporada 1924/25 tras quedarse con el título,dejando en la segunda ubicación al Austria Wien(Austria de Viena), el campeón anterior. El equipo era una de las máximas sensaciones en el país que disfrutaba de un fútbol profesional.

Tras esta conquista el equipo viajó a Inglaterra,país creador del fútbol, para jugar contra el West Ham. Este partido se había disputado unos años antes en Austria y terminó en un empate sin goles. Si bien se esperaba una victoria de los ingleses,el resultado fue 5 a 0 a favor de Hakoah.

Luego de eso emprendió una gira que cruzó el Océano Atlántico. Estados Unidos era el próximo destino.

Si bien la mayor necesidad era la recaudación de fondos para poder mantenerse en las primeras planas del fútbol austríaco, ese no era el único objetivo. Los viajes también servían para promover y alentar la práctica de deporte en las comunidades judías de todo el mundo.

El grupo llegó a norteamérica para jugar más de un partido pero nadie imaginaría lo que sucedería mientras estaban allí. El equipo logró promover de gran manera el “judaísmo muscular” en un país que aún miraba de reojo el fútbol. En su cuarto encuentro disputado en Nueva York, frente a los mejores jugadores de la ciudad, el público llegó a ser de 46 mil personas, un récord que se batió recién en 1977 cuando Pelé decidió volver del retiro para engordar su patrimonio, aún más, en el Cosmos de Nueva York. Tras cómodas semanas una parte del plantel, entre ellos Bela Guttman, decidieron no continuar con el equipo y quedarse a vivir allí. Los pagos más elevados fueron una de las causas, pero también, el nulo antisemitismo vivido. En 1928 se creó el New York Hakoah.

En 1930 el club europeo debía jugar en Polonia, país que históricamente ha tenido una numerosa comunidad judía. En 1918, tras el fin de la Primera Guerra Mundial que conllevó la independencia polaca, residían tres millones, la misma cantidad que en 1933, seis años antes que el nazismo invadiera el país**.

El partido que debía jugar era ni más ni menos que contra la selección polaca. El mismo se anunció en los diarios locales como “partido internacional” y se jugó en el campo deportivo nacional. Ese día, también, se escucharon comentarios y gritos antisemitas.

Tras el paso por Estados Unidos y la pérdida de gran parte del plantel los resultados dejaron de ser los que eran hasta ese momento y el equipo perdió popularidad y prestigio.

Otra de las disciplinas en la que el club se destacaba era la natación. El equipo contaba con deportistas como Hedy Bienenfeld, medalla de bronce en los 200 metros del campeonato europeo de 1927, y Fritzi Löwy, que consiguió el bronce en los 400 metros, entre otras. Desde los resultados, era el mejor equipo del país.

En 1936 Judith Deutsch, otra integrante del equipo, que tenía los récords en el estilo media y larga distancia, fue condecorada con la insignia de oro, entregada a los mejores deportistas de Austria. Ese mismo año se disputaron en Berlín, ya controlada por el nazismo, los Juegos Olímpicos. Deutsch se negó a asistir y posteriormente le quitaron sus medallas y fue expulsada de todas las competiciones. A diferencia de ella Hanni Lux sí participó de dicho evento y en el documental “Watermarks”, producido y dirigido por Yaron Zilberman, recuerda que sintió “odio masivo”.

El 11 de marzo de 1938 el ejército alemán entró a Austria y dos días después se dió la anexión, conocida como Anschluss. Al poco tiempo una oficina tenía la labor de confiscar los objetos de los judíos y eran echados de sus trabajos. Con estas medidas, se buscaba que abandonen el país. En noviembre de ese año sucedió “la noche de los cristales rotos”, en la que se incendiaron y saquearon templos, casas y empresas. Entre huidas logradas, deportaciones y asesinatos el número de judíos bajó mucho. En 1933 en Austria había 250.000 mientras que para 1950 había 18.000.

En cuanto a Hakoah, tras el Anschluss el club fue expropiado por el nazismo.Tras el final de la Guerra, en 1945, se intentó volver a poner de pie al club pero al poco tiempo fue cerrado.

El mismo fue creado a causa del antisemitismo y despojado por el mismo motivo. Pero el legado continúa vivo hasta el día de hoy.

En 1936 en Buenos Aires, Argentina se inauguró el Club Náutico Israelita, creado por remeros judíos que no eran bienvenidos en otros clubes de la ciudad por su religión. Dos años después el nombre se modificó a Club Náutico Hacoaj, en honor al club austríaco.

Al día de hoy cuenta con más de 15 deportes y, al igual que su homónimo, logró importantes hechos deportivos*** además de tener un ambiente social que, gracias a socios del club, continúa inculcando valores judíos.

La fuerza, como su nombre lo indica, lo llevó a fundarse y a trascender a través del mundo y de los años. Un club que une historia, deporte y política. Estas variantes, aunque no lo creamos, siempre, van de la mano.

 

 

 

* Movimiento por la creación y continuación de un estado judío.

** Tras el final de la Guerra,en Polonia,había 45 mil.

*** Campeón de la primera división de vóley argentino en la temporada 1999/2000, jugó en la primera división de hockey, actualmente en la segunda categoría y participa en torneo de AFA, al día de hoy en la Liga Escobar, entre otros logros.

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