Por Facundo De Lillo

Antonio Spinelli es director técnico y coordinador de fútbol femenino de Racing. Disfruta de ayudar a sus dirigidas en su desarrollo personal y social. Se preocupa por motivar a sus dirigidas, buscando siempre lo mejor para ellas y sus futuros.

Spinelli contó que al principio a las jugadoras les duele no ser reconocidas, pero entienden que es un proceso que recién inicia en el fútbol argentino. A su vez declaró que cada vez que una persona de sexo masculino agrede a una futbolista verbalmente, no hace más que acrecentar la desigualdad de género. “El hombre tiene que darse cuenta que el fútbol femenino llegó para quedarse, es un hecho sociocultural de nuestros tiempos que está conectado con la igualdad de género”, señaló ex entrenador de la categoría 2002 de Deportivo Español. Profundizó expresando: “El fútbol de mujeres es un movimiento, tiene intereses propios”.

El Tano, también licenciado en comunicación social, admitió que demostrar empatía con la deportista es clave para poder dirigir a un equipo, “si no transmitís cuando comunicás, de nada sirve”. Además, confesó emplear herramientas que utiliza en el aula de la Escuela de Comunicación (ETER) cuando dicta clases que después las pone en funcionamiento en los entrenamientos y viceversa, “me siento un formador de los alumnos” reveló el director técnico. En ese contexto, para el coordinador el fútbol es como una cebolla, “ganar es solamente la cáscara y el jugo está adentro“. Es por eso que a la hora del juego se pone en rol de docente, le da más importancia al aprendizaje de la futbolista que a la victoria: “A las chicas les digo que busquen aprender y no solo el triunfo”.

Cuando el entrenador de 39 años arribó a Racing en 2017, el fútbol femenino aún no era profesional y la Academia no contaba con un equipo de mujeres, “tuvimos que armar las categorías desde cero”, confesó. Comenzaron en la división B (antes había A y B, en 2019 se incorporó la C). Spinelli reveló que había equipos en los cuales las jugadoras pagaban de sus bolsillos el micro para poder jugar de visitante y así no perder los puntos. Además, si alguna sufría una lesión por la cual era necesaria una intervención quirúrgica, el plantel hacia rifas o vendía cosas para poder costear la operación.

Todo cambió a partir 16 de marzo de 2019 cuando se profesionalizó el fútbol femenino (aunque no todas las jugadoras tengan contratos y haya varias cosas por mejorar). Hoy el club situado en Avellaneda tiene a 14 de 28 chicas con contrato. Sin embargo, las que no tienen cuentan con ese respaldo cobran un viático, tienen obra social, una beca universitaria y ropa de entrenamiento. “Desde la estructura hay un cambio, lo que llevó a que haya un cambio en el nivel de juego, se ven mejores espectáculos ahora y creo que va hacer cada vez mejor”, abordó el oriundo de Morón.

Spinelli considera que la formación de la jugadora no va por fuera de la formación como persona, fue por eso que cuando llegó al club se encargó de que todas las mujeres estuvieran escolarizadas.

Lo que hizo fue hacer un seguimiento de cada futbolista, sobre todo las de la categoría sub 14/16. Se corroboraban cada trimestre los boletines. Cuando alguna integrante del plantel tenía más de dos materias bajas se consensuaba con los padres para que no participen del equipo hasta levantarlas. “Partidos hay millones, perder un año de colegio secundario es una pérdida irreparable”, remarcó El Tano.

A su vez, a las chicas de primera división se les dio la chance de tener becas universitarias, cursos, terciarios o escolarizar a las que no habían terminado el secundario. Hoy hay 10 que están haciendo cursos. “Es mentira que el o la futbolista no quiere estudiar, sino que no les damos las herramientas”.

Con respecto a cómo está sobrellevando el plantel la situación de la pandemia del COVID-19, Spinelli indicó que están trabajando de forma disciplinaria por la plataforma Zoom basándose en las cuatro áreas que para el cuerpo técnico son fundamentales; la parte técnico-táctica, rutinas de entrenamiento y trabajos de neurociencia. Asimismo, el entrenador manifestó: “Para mí la parte más importante en esta cuarentena es la nutrición, el cuidado físico es la herramienta de trabajo para la deportista”. Luego hizo mención al trabajo que hacen con los psicólogos: “Se trata la parte emocional de las chicas para que puedan controlar la ansiedad y angustia que genera el estar encerrado”.

Por último, el ex entrenador de Los Dogos (2015 y 2016), seleccionado gay de fútbol argentino, aseguró que la selección es el lugar donde los jugadores se sienten contenidos, emparentados a través de la pasión por el juego y también desde el dolor de haberse sentido excluidos. En ese contexto, se refirió a los vestuarios en el fútbol masculino y los catalogó como “opresores”. Además, sostuvo que están lejos de ser inclusivos, “si un jugador revela que es homosexual, parecería que es un jugador de peor calidad”. Sin embargo, tiene la esperanza que la generación venidera modifique este estereotipo.