Por Guillermo Rojas y Daniela von Simons

En Alemania el lunes 20 de abril volvieron a reactivar su economía, pero la pelota va a tener que seguir esperando. El fútbol alemán confiaba en regresar para principios de mayo, con 126 personas por estadio y con testeos semanales a los jugadores. Todo esto quedó en la nada, ya que la canciller Ángela Merkel prohibió las reuniones masivas hasta el 31 de agosto, lo que significa que los estadios seguirán cerrados 4 meses más y obviamente los clubes tendrán menos recursos económicos.

Del fútbol amateur y profesional dependen 65.000 puestos de trabajo y el Estado se está haciendo cargo del 60% del neto, más lo que cada club puede aportar. Pero el mayor problema es que, de no terminar la temporada, se perderán 700 millones de euros, según le contó a El Equipo Eduardo Coppol, ex periodista deportivo y actualmente radicado en Alemania. También dijo que la Federación de Fútbol Alemana no pedirá la solvencia económica de los clubes, en una situación normal no podrían participar de ningún campeonato afiliado a la Federación”.

La crisis también sacó un lado solidario de los clubes poderosos del país: Bayern Munich, Borussia Dortmund, RasenBallsport Leipzig (Red Bull Leipzig) y el Bayer Leverkusen aportaron 20 millones de euros para repartir entre los equipos con menos ingresos, aunque esto la Federación no lo hace público, según manifestó Coppol. Además, los equipos de la Bundesliga ya han retornado a los entrenamientos, pero en grupos de 2 ó 3 jugadores entrenando en distintos turnos.

Los clubes del ascenso serán los más perjudicados por esta crisis, ya que sus ingresos dependen de la recaudación de las entradas y no habrá público en Europa hasta que haya una vacuna eficaz. A su vez, estos están tratando de que los hinchas donen algo de dinero, solo para poder subsistir.