domingo, mayo 26, 2024

DT y jugador en Bolivia: las dos caras de hacer la cuarentena lejos de casa

Por Pedro Duffau, Leandro Gambino y Marcelo López Aspuru

Daniel Alejandro Franco es jugador argentino de 28 años, de inferiores en Argentinos Juniors y de trayectoria por el ascenso, que se desempeña de defensor en Oriente Petrolero de Bolivia desde este año. Su entrenador, Pablo Vitamina Sánchez, lo acompaña y juntos le cuentan a El Equipo cómo es cumplir cada uno con su rol en este párate por esta pandemia, con el agregado de vivir en el extranjero.

-¿Cómo estás entrenando en este contexto que no hay fútbol oficial?

-Daniel Franco: En mi casa. Vivo en un departamento que tiene gimnasio, entonces ahí hago una rutina diaria que me manda el preparador físico del club, en un simple turno y a veces en dos turnos de trabajo, y sirve un poco para distraerse además de mantener el estado físico.

-¿Cómo es la relación con tus compañeros en cuarentena?

-DF: Bien, ahora está un poco más tranquila, pero es todo por WhatsApp o redes sociales, se están usando mucho los retos challenge, así que están todo el tiempo con eso, ya no sabemos qué hacer (risas).

-¿Tenés algún cuidado especial más que de costumbre?

-DF: Si, el cuidado ahora es un poco más estricto al no tener el mismo desgaste que en un entrenamiento normal o en un partido, hay que cuidarse más en las comidas.Tenemos la nutricionista del club que nos manda un plan de comida individual y hay que tratar de cumplirlo para no perder masa muscular y no sumarle grasa al cuerpo.

-¿Cómo es cumplir con la cuarentena en otro país y sin tus familiares?

-DF: Es complicada, es difícil estar encerrado y lejos de los familiares, por suerte estoy con mi familia (esposa y dos hijas) y tratamos de entretenernos, ellas quizá son las que la están pasando peor por el encierro total, ellas no salen del departamento, yo dentro de todo voy al gimnasio o a entrenar, o salgo a hacer las compras una vez a la semana, pero bueno, estar encerrados es la mejor manera de pasar este momento sin riesgos.

-¿Cómo manejás la ansiedad de volver a la competencia oficial? ¿Estás recibiendo algún tipo de ayuda psicológica?

-DF: No, por ahora lo llevo tranquilo, pienso en que ésta es la mejor forma de estar lejos de cualquier riesgo y hay que pensar que primero está la salud, el resto de las cosas son secundarias, si bien las ganas de volver a la competencia está firme, pero te repito, primero la salud que es lo más importante.

A su vez, Pablo Vitamina Sánchez se encuentra en una situación muy delicada. Como líder del cuerpo técnico, tiene en sus manos el difícil objetivo de llevarlos a buen puerto. Asimismo, el ex jugador de Rosario Central compartió sus vivencias.

-¿Cómo es el entrenamiento habitual que realizan los jugadores dado el Coronavirus?

-Pablo Sánchez: El entrenamiento de los jugadores de Oriente Petrolero está a cargo el preparador físico y el editor de video, que el caso nuestro, también es preparador físico de profesión, con lo cual entre los dos les arman una rutina a los jugadores todo el tiempo. Mis dos PF (preparador físico) por suerte son jóvenes, de estado bien atlético, con lo cual se filman y le hacen más fácil el trabajo a los chicos porque tienen la imagen de lo que tienen que hacer. Entonces, con respecto al entrenamiento, yo como entrenador no tengo prácticamente nada para hacer y deslindo todas las responsabilidades en el resto del cuerpo técnico, es este caso, todos los especialistas que son los preparadores físicos. Imagínate, que es un entrenamiento a puertas cerradas en cuatro paredes, no es lo ideal, no es sencillo y divertido, pero bueno es la única herramienta que tenemos. Confiamos en que cuando vuelva el futbol, tengamos un tiempo prudencial para poder preparar al equipo antes del primer partido.

-¿Que rol cumple el director técnico en estos momentos?

-PS: Mi rol en estos días es raro. La verdad es que estoy en un lugar medio extraño. Mi rol es escribirle al jugador y ver como está, intercambiar audios y llamados telefónicos. Lo que más monitoreo es a los futbolistas extranjeros que es lo que más difícil la tienen y quedaron lejos de sus familias. Tengo el caso de tres de seis jugadores extranjeros que quedaron completamente solos, que para ellos es mucho más difícil que para el resto. Así que estoy monitoreando la situación personal más que nada de los jugadores y bueno, por suerte, tengo muchachos que son inteligentes y que saben entender la situación que se está viviendo. Desgraciadamente, esta situación es para todo el mundo, hoy les toca estar solos, pero tienen el apoyo en este caso del cuerpo técnico y del presidente del club que es joven y permanentemente habla con ellos. Tratamos de hacerlo lo más llevadero posible, pero mi rol, más que nada, es una especie de psicología medio empírica. 

-Tanto los jugadores como el cuerpo técnico, ¿reciben asistencia psicológica para manejar la ansiedad?

-PS: No, la verdad que no tenemos asistencia psicológica ni los jugadores ni el cuerpo técnico. Tratamos de alguna manera, de retroalimentarnos nosotros mismos. Cuando hablamos con los jugadores, con el cuerpo técnico, con el gerente deportivo y la gente que trabaja en el club, hasta con el presidente mismo, estamos todos en la misma situación. Todos entendemos que tenemos que cumplir con las órdenes que, en este caso, da el gobierno. Debemos acatarlas para tratar de que todo este daño que está causando esta enfermedad sea el menos posible. Pero contestando a tu pregunta, no tenemos asistencia psicológica. El club tiene un psicólogo deportivo, pero lo utilizamos mayormente en las juveniles y puntualmente, en dos o tres casos de futbolistas profesionales, pero por problemas personales.

-¿Cómo afrontás la pandemia en lo personal estando lejos de tus afectos?

-PS: En mi caso en particular, yo estoy con mi pareja y sus dos hijas. Hoy por hoy, tengo lejos a mis amigos, a mi papá, a mi hermana y a mis hijas que están en la Argentina. Me estoy comunicando con ellos todo el tiempo para ver como están. Les digo que se cuidan y me van contando como la van llevando con sus distintas sensaciones, su estado de ánimo y sus vivencias. Mucho más no puedo hacer, estoy esperando con optimismo que se encuentre rápido una vacuna para que se cure lo más rápido posible esta propagación de esta enfermedad. La verdad es que no estábamos preparados y nos tomó por sorpresa esta situación.

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