jueves, mayo 30, 2024

Todos los días, una final

Por Federico Bajo

Luego de que la crisis ocasionada por la pandemia del coronavirus obligara a decretar la cuarentena en la Argentina, la mayoría de los clubes del país se pusieron al servicio de la sociedad. Desde los que cuentan con vastos presupuestos hasta los que no saben cómo van a cubrir los gastos del próximo mes porque no están teniendo ingresos.

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) impulsó junto a los clubes la campaña “Una Sola Hinchada” en apoyo a la Red de Bancos de Alimentos y a Cáritas para juntar comestibles y productos de limpieza. Instituciones como Rosario Central, Newell´s, San Lorenzo y Banfield, entre otras, pusieron sus instalaciones a disposición del gobierno. Lanús entregó 20 camas al Hospital Narciso López y preparó dos gimnasios en su sede para que funcionen como hospitales de campaña. Pero también otros clubes con menos recursos, en zonas más carenciadas, tomaron sus propias iniciativas.

En el oeste del conurbano, los propios hinchas y socios de Deportivo Laferrere pidieron actuar. “A los pocos días de que se implementara la cuarentena un grupo de hinchas nos plantearon su inquietud por la situación que se estaba viviendo en los barrios donde había gente que no podía llevar un plato de comida a su casa. Entonces, como creemos que la parte social es un papel fundamental que tienen que tener los clubes, decidimos hacer una olla popular”, explica Fernando Rotondi, integrante de la Comisión Directiva de la entidad.

“El lunes 30 arrancamos. En principio –continúa Rotondi- iba a ser un día, después tratamos de extenderlo a tres. Ahora ya llevamos cinco jornadas y el viernes 10, por el momento, va a ser la última que organicemos”. Hay un dato que evidencia la importancia y necesidad del accionar que llevó a cabo el club: en cinco días entregaron más de 2700 viandas y calculan que van a superar las 3000.Este es un trabajo en conjunto de la comisión, socios, hinchas y la agrupación Movimiento 1956. Tratamos de tener una cierta organización. Cada día podríamos haber llegado a más gente, pero es mucha la que se está acercando. El 3 de abril distribuimos alrededor de 700 raciones”, señaló el dirigente.

Hay muchos otros clubes a lo largo del Área Metropolitana de Buenos Aires que también están asistiendo a las personas más vulnerables en un trabajo articulado con el Estado. En el partido de Luján instituciones como Flandria, Club Luján, EL Luján Rugby Club y El Timón, entre otros, están trabajando en la campaña “Clubes Unidos” bajo la coordinación del municipio.Cada establecimiento funciona como un centro de almacenamiento de los alimentos que nos donan y después el municipio se encarga de repartirlo. Es una situación dura la que se está viviendo y como club podemos aportar esto que creemos que es mínimo, pero vamos a estar presentes en lo que se necesite a nivel social y acompañando”, asegura Juan Bianchi, empleado de Flandria y encargado de la organización de la campaña. La institución de Jáuregui está dando clases de apoyo escolar de manera online a los jugadores de sus divisiones inferiores.

En Lomas de Zamora, Los Andes entregó una partida de alimentos al Club Temperley que aloja en sus establecimientos a personas en situación de calle. A su vez, la Subcomisión de Los Andes Solidario tiene un censo propio de la Villa Albertina y con ayuda del municipio ya entregó comida y artículos de limpieza. Por su parte, Defensores Unidos y Estudiantes de Buenos Aires reparten bolsones de alimentos, Midland organizó una colecta y Yupanqui distribuye viandas a los vecinos de Ciudad Evita junto al Ejército Argentino, que todos los días da una cena a quienes lo soliciten en el predio de Deportivo Paraguayo.

En el país también existe la Unión Nacional de Clubes de Barrio (UCB), una organización sin fines de lucro que funciona desde 2011 y trabaja por el fortalecimiento institucional de los clubes. Con respecto a su actividad durante esta cuarentena, Alejandro García, uno de sus miembros, apuntó: “Apenas se dictó la cuarentena pusimos a disposición del gobierno los más de 200 clubes que forman parte de la UCB para que ellos decidan qué hacer. En algunos armaron comedores, en otros pusieron camas de aislamiento para atender a la gente cuando se dé el pico de contagios, y sino son utilizados como centros de logística donde organizan el reparto de viandas. Todo lo coordina cada distrito, estamos en contacto con nuestros compañeros de Chaco, Formosa, Tucumán, Neuquén y Río Negro, pero el foco de nuestra actividad en este momento está en el conurbano bonaerense. La crisis es tan profunda en todos lados que también hay gente de clase media que se quedó sin posibilidad de ir a trabajar, que le bajaron los ingresos y se han acercado y las estamos ayudando”.

García también se refirió a las dificultades que se les presentan a las entidades más chicas: “Los clubes son los primeros que aparecen cuando un vecino se queda sin trabajo, tienen un termómetro del barrio. Por eso nosotros los asesoramos en temas legales para que tengan todo en regla porque se les piden trámites tan costosos que parece que fueran una empresa”. En ese sentido, Rotondi también manifestó preocupación por los problemas económicos que podría generar este presente: “Como el club está cerrado no estamos teniendo ingresos por la cuota social. Va a ser bastante complicado. Marzo lo tenemos cubierto pero en abril será muy difícil bancar la situación”.

Estas y otras acciones similares, que a veces pasan inadvertidas, están llevando a cabo todos los clubes a lo largo del país. En esta emergencia sanitaria no solo funcionan como un soporte de apoyo y contención, sino que llegan a donde no lo hace el Estado. En épocas difíciles demuestran la importancia que tienen estas asociaciones civiles en la Argentina.

 

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