Por Guillermo Rojas y Daniela von Simons

El tiempo de cuarentena ya parece infinito, el momento de volver a las canchas se ve muy lejos para los fanáticos, jugadores, técnicos y hasta utileros mientras esperan en sus casas el momento en que todo vuelva a la normalidad en el mundo del fútbol y en la vida cotidiana de cada uno. Es un hecho que los hábitos han cambiado de manera forzada por la coyuntura que hoy nos rodea. Desde los niños, adolescentes o adultos que tienen que tomar clases de manera virtual en sus casas y las personas que tienen que trabajar e implementar el nuevo home office obligatorio, aprendiendo a manejar los programas para poder llevar a cabo cada una de las actividades diarias.

En el deporte, los principales torneos de distintos países fueron suspendidos indeterminadamente con el fin de proteger a los espectadores y deportistas y así prevenir la propagación del virus que conmociona a la humanidad. Los entrenamientos han cambiado de manera abrupta de un día para el otro, lo que se llevaba a cabo en un campo de deportes o predio de una institución, en estos días ya no puede seguir desempeñándose de la misma manera, de modo que los deportistas tuvieron que, y siguen, ingeniándoselas para poder entrenarse de forma casera.

En el fútbol, al igual que otros deportes, existen distintas categorías donde se diferencia el poder adquisitivo que se maneja en cada una. Por ejemplo, no son los mismos recursos con los que cuenta un jugador de primera división con los que puede contar uno del ascenso. Todo esto repercute a la hora de entrenarse, el lugar que tiene cada uno para hacerlo y los elementos correspondientes.

Así es el caso de Excursionistas, club que actualmente milita en la Primera C del fútbol argentino. Jugó su último partido el lunes 16 de marzo, de local y sin público. Justo en ese momento, en AFA se definía si la actividad paraba o no. Guillermo Szeszurak, entrenador del Verde, le contó a El Equipo que antes del encuentro su cuerpo técnico y los jugadores estaban al tanto de la posibilidad del parate, pero así y todo debían salir concentrados y enchufados, además se mostró muy contento con el rendimiento de su equipo.

Guillermo también comentó, vía WhatsApp, cómo se está preparando Excursio durante la cuarentena y en qué condiciones piensa que volverán sus dirigidos a la actividad: “Cada jugador se prepara como puede, el profe les manda un plan diario y también de alimentación”, remarca la importancia de estos ejercicios ya que a la hora de retornar al fútbol van a ser clave. Respecto a cómo supone que retornará la actividad declaró: “Estamos todos en la misma situación, vamos a volver todos sin hacer fútbol, la vara es la misma. Calculo que cuando volvamos tendremos una semana para entrenar y preparar el siguiente partido”.

En esta situación de parate, el ascenso es el máximo perjudicado, hay clubes que tienen muchos problemas para el pago de los sueldos y al no abrir sus canchas no reciben ningún ingreso. En las últimas horas Luis Pupi Salmerón le contestó por Twitter a Carlos Tévez: “Los jugadores del ascenso viven del día a día”, ya que el jugador de Boca había declarado que los futbolistas pueden vivir 6 meses o un año con un sueldo.

Marco Iacobellis, jugador de All Boys, le indicó a El Equipo que el preparador físico les envía las rutinas que actualiza semana tras semana. También, sostuvo que desde el club no les administraron materiales para poder entrenar en sus casas de manera correspondiente, además dijo: “En mi caso, vivo en un departamento y se hace difícil entrenarme pero le encuentro la vuelta para llegar de la mejor manera de cara a lo que queda del torneo. Esto puede afectar mucho en el rendimiento y la intensidad de juego, más que nada en los primeros partidos”. Y con respecto a la alimentación adecuada, contó que cada uno recibió su dieta acorde por parte del nutricionista del club.

La otra cara de la moneda se ve en los equipos de la primera división, como San Lorenzo, donde Adolfo Gaich manifestó que desde el club les prestaron los elementos necesarios para poder seguir las rutinas que el preparador físico les mandó y que cada día los llaman para ver cómo estuvo el entrenamiento y si necesitan algo. No así sucede en la reserva del mismo club. Gonzalo Ríos, jugador de la misma, contó: “Nos dieron una serie de ejercicios basada en lo que se pueda hacer adentro de casa, todo lo que es zona media. El club no nos dio ningún elemento, pero sí muchas alternativas para que con lo que tiene cada uno poder lograr el objetivo y hacer todos los ejercicios”.

La vuelta de las competencias en el fútbol mundial es una incógnita, los entrenamientos que cada jugador puede hacer en sus casas son variados dependiendo de la categoría en la que se encuentran los clubes y los materiales que éstos les proveen, además, la intensidad que los jugadores tendrán a la hora de retomar el deporte no será la misma que cuando se determinó el parate. Todavía no existe una fecha estimada para que todo vuelva a ser como antes, pero lo que sí es seguro, es que si queremos volver a las canchas, cada uno deberá aportar lo suyo desde su lugar.