Por Santiago Carrodeguas @SantiCe_ 

Argentinos Juniors (2010): Borghi llegó como bombero, sobrevivió y construyó un equipo ofensivo que basó su juego en el mediocampo con Mercier-Ortigoza, el equilibrio en las bandas con Prósperi, la magia de Coria y un Sosa letal en la delantera.

 

Estudiantes LP (2010): Sabella, que había ganado la Libertadores en 2009, sumó otro capítulo a su ciclo glorioso en el Pincha. Carrileros incansables, un trivote lleno de juego y marca y Enzo Pérez en la mejor versión ofensiva de su carrera.

 

Vélez (2011): Gareca consiguió su segundo título local con una defensa de garantías, jóvenes talentos consolidados y la presencia en el ataque de grandes individualidades como Mago Ramírez, Burrito Martínez y Moralez.

 

Boca (2011): Pese a que casi lo echan al comienzo del campeoanto, Falcioni construyó a un campeón invicto al que le convirtieron la menor cantidad de goles en torneos cortos, todo eso sumado a un estelar Riquelme, capitán y emblema.

 

Arsenal (2012): Aprovechando que sus competidores disputaban copas internacionales, el equipo de Sarandí se trepó a la punta a poco del final y se mantuvo gracias a la firmeza de su zaga central, el desborde de Carbonero y la cohesión entre sus delanteros.

 

Vélez ( 2012): El Fortín perdió varias piezas clave pero se repuso gracias a la jerarquía de su defensa. Tobio tuvo un semestre impecable y Chucky Ferreira llegó para ser el goleador del campeonato y formar una dupla inolvidable con Pratto.

 

Newell’s (2013): La obra magna de Martino para el fútbol argentino y la que lo llevaría al Barcelona y a la selección. Maxi Rodríguez como líder, Scocco en su mejor momento y un equipo lleno de variantes técnicas y tácticas.

 

San Lorenzo (2013): El campeón de América en 2014 comenzó su camino aquí. El aporte goleador de Piatti, Romagnoli en la creación, Ortigoza y Mercier en el centro de comandos y Torrico para resguardar el campeonato en la última pelota del último partido.

 

River (2014): Una vuelta a los orígenes ganadores del conjunto Millonario. Ramón Díaz construyó al equipo que, con modificaciones mínimas, marcaría época con Gallardo. Cavenaghi, como en todo el proceso de reconstrucción, la rompió.

 

Racing (2014): Cocca terminó con la sequía de la Academia sin títulos locales de la mano de Milito y un intratable Bou, criticado por la prensa al principio del semestre. Videla y Lollo, quienes no fueron refuerzos de renombre, solidificaron la estructura defensiva.

 

Boca (2015): El Xeneize realizó un arranque impecable, permaneciendo invicto hasta la fecha 13. La vuelta de Tevez, la efectividad de Calleri y algunos destellos de Gago le dieron al equipo el impulso necesario para coronarse.

 

Lanús (2016): El Granate anticipó su buen desempeño en la Libertadores 2017. Los de Almirón tuvieron la clase de Martínez, la potencia de Almirón, la firmeza del paraguayo Gómez y el olfato goleador de Sand para dar una exhibición en la final ante San Lorenzo.

 

Boca (2016/17): Los dirigidos por B. Schelotto tomaron confianza luego de vencer a San Lorenzo, Racing y River en fechas consecutivas. Aunque dieron ventajas en defensa dominaron el mediocampo con el colombiano Barrios y fueron letales en el último tercio por Pavón y Benedetto.

 

Boca (2017/18): El Xeneize se convirtió en el único bicampeón de la década. Benedetto se lesionó y al equipo le costó reemplazarlo. Nández sumó fiereza al centro del campo, la defensa sufrió un poco menos y Ábila se destapó en las últimas fechas.

 

Racing (2018/19): La Academia se volvió a consagrar, esta vez bajo el mando de Coudet y con Licha López en el rol de goleador y figura. Arias y los centrales casi no fallaron, Marcelo Díaz fue un relojito en el medio y la verticalidad y rotación de los volantes fue notable.