Por Iván Labriola

El fútbol femenino platense tuvo ayer un partido transcendental e histórico : por la quinta fecha del Torneo de Primera División de AFA, se jugó en el Juan Carmelo Zerillo el primer clásico de la era profesional, en el que Pinchas y Triperas se volvieron a enfrentar luego de 12 años. El resultado final fue un 3 a 3.

Desde el mediodía, se comenzó a palpitar el encuentro. El Paseo del Bosque empezó a teñirse de azul y blanco, a la vez que los puestos de comida se instalaron, y se empezaron a aglomerar, sobre todo, grupos de adolescentes y familias.

La entrada fue organizada, con poca presencia policial, sin la necesidad de cacheos. Una vez dentro de la cancha, se pudo ver parte del público con el termo y el mate, algo impensado en el ámbito del fútbol masculino hoy por hoy, tan atravesado por la violencia. Y es que la gente entendió que asistió a eso, un espectáculo deportivo familiar.

Pese a jugarse un día de semana en horario laboral (15.10 horas), tanto la platea como la tribuna habilitadas sólo para la parcialidad local, empezaron a colmarse poco a poco y terminaron por llenarse cuando el partido ya atravesaba la mitad del primer tiempo. Esto fue destacado por el director técnico de Gimnasia, Mauro Córdoba, quien en la conferencia de prensa post partido declaró que “el futbol femenino no va a parar, va a seguir creciendo, el hincha hoy lo demostró”.

Cerca de las 15, cuando las protagonistas comenzaron a aparecer en el terreno de juego, llovieron los papelitos, empezaron los clásicos cánticos y se escucharon varias bombas de estruendo: la fiesta estaba en las tribunas y a punto de comenzar en la cancha.

A los 5 minutos del primer tiempo, Diana Chiclana de palomita marcó para Gimnasia el 1 a 0, que a su vez la convierte en la primera jugadora en hacer un gol en un clásico en la era profesional. Mientras que Julieta Lema a los 18′ (con un golazo al ángulo) y Agustina Maturano en contra luego de un mal despeje a los 43′, dejaron 2 a 1 a Estudiantes al finalizar el primer tiempo.

Ya durante la segunda parte, y luego de una contra, Florencia Sánchez anotó el empate transitorio a los 11 minutos. Pero 3 minutos después, de nuevo Julieta Lema con un bochazo al que le dio sin ángulo y se clavó al segundo palo, puso en ventaja 3 a 2 a las Pinchas.

Cerca del final, Marilyn Esquivel -de penal- convirtió para las Triperas lo que fue el empate que se mantuvo en el marcador.

Fue un encuentro  en el que sobraron “caños” y “sombreritos”, pero también entrega, y la gente lo agradeció con aplausos al sonar el pitido final.

Antes de retirarse rumbo a los vestuarios, hubo un saludo muy afectuoso entre todas las jugadoras. Muchas han vestido ambas camisetas, o se conocen de otros clubes. Como había declarado en la previa Ana Rolón, la arquera de Gimnasia: ” La lucha es otra, por fuera de la rivalidad, seguimos peleando todas juntas”.

Las pibas, hace rato, saben que llevan en los botines revolución.

 

 

Fotos: @estrategasff/@hernan_sadoski_/@femeninocge  y @edelpfutbolfem