martes, febrero 20, 2024

“En la caminata del penal se me hizo una película”

Por Elio Avalos

Javier Villarreal fue el protagonista de uno de los momentos más emblemáticos de la segunda semifinal que Boca disputó ante River en el 2004: fue el ejecutor del quinto penal que le permitió al xeneize clasificarse a la final en un Monumental colmado por hinchas de River.

-¿Cómo viviste aquella semifinal ante River en el 2004 y cómo vivís los cruces ahora?

-Se vivió con mucha tensión, pero lo disfruté bastante, pese a la presión. Hoy los vivo de otra manera porque ya no estoy adentro sino que afuera y son otras las expectativas que uno siente. No es lo mismo jugarlo que mirarlo.

-¿Los hinchas aún te recuerdan la definición? ¿Qué es lo que más te llevás como enseñanza de aquel partido?

-La gente siempre se acuerda y más en estas fechas que se juegan superclásicos, pero eso es tiempo pasado y el presente es diferente. A nosotros, los que jugamos esa definición, nos queda el consuelo de que pudimos eliminar a River, pero como hincha de Boca lo sufrimos porque hasta ahora nos ha resultado difícil volver a repetirlo.

-¿Fue un pedido tuyo patear el último penal o Bianchi te lo designó?

-Se lo pedí yo. Quise patear el quinto penal y Carlos (Bianchi) me dejó. Fue un gran desafío. Él estaba dando la lista y cuando va por el tercer pateador yo le dije que quería definir el último. Menos mal que salió todo bien (risas).

-En el momento de la definición ¿Había nervios o tranquilidad?

-Había mucha calma porque Carlos te daba demasiada seguridad y te transmitía confianza. Él se llevaba toda la responsabilidad y te quitaba peso. Por eso creo que los cinco pudimos convertir.

-¿Qué sensaciones tuviste en esa solitaria caminata cuando lo ibas a ejecutar? 

-Se me hizo toda una película. Mientras caminaba se me vinieron recuerdos de mi infancia hasta el momento actual. También fue una lucha mental, porque estás entre lo positivo y lo negativo, de que si lo vas a hacer o errar, que si todo va a salir bien o mal. Es como un combate mental sobre la fe y la duda, eso fue lo que a mí me sucedió desde la mitad de la cancha hasta el punto del penal donde fui a patear. Fue eso, primero un recordatorio o una imagen de toda mi vida y mi carrera, hasta caer en la oportunidad que me tocaba en ese momento, y a la vez también esa pelea de aprovechar o desperdiciar esa chance.

-¿Pudiste dormir aquella noche?

-Esa noche no pude dormir por la felicidad y la adrenalina que tenía en mi corazón. Fueron días de mucho estrés, presión y motivación que nos daba jugar una serie como esa, inclusive después de que pasó todo, tampoco pude descansar bien.

-Como espectador, ¿qué impresión te dejó el equipo de Alfaro en el partido de ida? 

-Fue un poco defensivo, le faltó más profundidad en ataque y asociaciones de tres cuartos en adelante. Boca sólo tuvo la del pibe (Capaldo). La sensación que me quedó es que va a ser difícil, pero hay que agarrarse de la historia y lo que representa el club para darlo vuelta.

-River nunca pudo ganar en La Bombonera por Copa Libertadores ¿Crees que Boca puede sacar provecho de la localía y revertir la serie?

-Las estadísticas son respetables, pero cada partido es diferente. Ningún jugador se tiene que confiar por los números, aunque eso debería darte fuerzas y una cierta tranquilidad. Toda racha se termina en algún momento. Nosotros con Bianchi estuvimos un largo tiempo ganándole a River y hoy nos toca sufrir.

-¿Te hubiese gustado jugar este partido de vuelta?

-¡Sí, seguro! Me hubiese encantado jugarlo. Son los partidos que más me gustan porque hay mucha presión. Aunque ya estuve en uno y hoy los trato de disfrutar.

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