sábado, junio 22, 2024

Los mejores momentos del US Open 2019

Por Federico Gianera

Desde que se conoció el cuadro hasta que se jugó la última pelota pasaron dos semanas de tenis llenas de sorpresas, curiosidades e historia que hicieron que el US Open no fuera un Grand Slam más.

Williams-Sharapova en primera ronda

Apenas se conoció el cuadro femenino, el cruce entre Serena Williams y María Sharapova llamó la atención del mundo. Ambas ex número uno y campeonas de Grand Slam se enfrentaban en el primer día de competencia. Sin embargo, este duelo se pudo dar en la primera ronda por la distancia que actualmente tienen en el ranking. Williams es la 8° del mundo, mientras que Sharapova 87°. Y esa diferencia se notó también en el juego: la estadounidense superó en potencia y precisión a la rusa, que no tuvo chances en ningún momento de meterse en partido. Con cinco aces y cinco quiebres de seis oportunidades, Serena ganó por 6-1 y 6-1 en menos de una hora y dejó el historial entre ambas 20-3 a su favor.

Fuente: Garrett Ellwood

 

Derrotas tempranas y sorpresivas

La primera ronda del último torneo Grand Slam del año comenzó y las sorpresas, tanto en el cuadro masculino como en el femenino, no tardaron en llegar. 

La primera fue la eliminación de la de ex número 1 del mundo Angelique Kerber (actual 14°), campeona en 2016, frente a la francesa Kristina Mladenovic por 7-5, 0-6 y 6-4 en 2 horas y 23 minutos de partido.

La siguiente fue protagonizada por el griego Stefanos Tsitsipas, octavo preclasificado del certamen, al caer 6-4, 6-7(5), 7-6(7) y 7-5 contra la joven promesa del tenis ruso Andrei Rublev.

Apenas unas horas más tarde, se produjo una de las caídas más resonantes de todo el torneo: Dominic Thiem, cuarto preclasificado, campeón vigente del Masters 1000 de Indian Wells (en donde venció en la final a Roger Federer) y también finalista en Roland Garros, perdió 6-4, 3-6, 6-3 y 6-2 contra el 87° del mundo, el italiano Thomas Fabbiano de 30 años

Por la noche, fue el cuadro femenino el protagonista con la derrota de la local Sloane Stephens en dos sets frente a la rusa Anna Kalinskaya, privándole así a la estadounidense la posibilidad de repetir el título conseguido dos años atrás. 

En la segunda ronda se dio, tal vez, la última gran eliminación sorpresiva del US Open, y fue la de la rumana Simona Halep, cuarta del ranking mundial, que llegaba a Estados Unidos como última campeona de un Grand Slam, porque venía de consagrarse en Wimbledon tras vencer a Serena Williams en la final. Halep perdió 2-6, 6-3 y 7-6(4) contra la estadounidense Taylor Townsend, actual 116° del ranking de la WTA, que desbordó a la rumana con sus 106 subidas a la red a lo largo del partido. 

 

Djokovic y Osaka eliminados en octavos

Novak Djokovic y Naomi Osaka llegaban al US Open como los máximos favoritos para quedarse con el torneo. Ambos eran los líderes de sus rankings y además defendían el título (en 2018 el serbio venció a Juan Martín Del Potro en la final y la japonesa a Serena Williams) pero tuvieron una temprana derrota en octavos de final.

La particularidad es que los dos fueron derrotados por tenistas suizos. Djokovic se retiró por dolores en su hombro izquierdo cuando perdía 6-4, 7-5 y 2-1 contra Stanislas Wawrinka, mientras que Osaka fue derrotada por Belinda Bencic por 7-5 y 6-4. Además, para la japonesa esta eliminación implicó caer tres posiciones en el ranking mundial. 

Fuente: Garrett Ellwood

 

Federer, su propio rival

Con sólo dos partidos jugados desde Wimbledon, Roger Federer llegó al Abierto de los Estados Unidos con un estado, ya sea el físico o su nivel deportivo, que era una verdadera incógnita. Su primer rival fue Sumit Nagal, 190° del mundo. En los papeles, un encuentro de primera ronda sencillo. Pero no resultó así.

Federer, en un nivel regular, se vio sorprendido por la solidez del indio de 22 años y perdió el primer set por 6-4. A partir del segundo, el suizo empezó a encarrilar el partido y finalmente consiguió la clasificación a segunda ronda tras vencer a Nagal en 2 horas y 30 minutos. Allí se enfrentó a Damir Dzumhur, en un encuentro fue muy similar al de primera ronda: Federer comenzó frío y errático, pero con el pasar del tiempo recuperó su nivel. Otra vez remontó un set y consiguió pasar a la tercera ronda en donde se enfrentaría al británico Daniel Evans.

Contra el británico, Roger volvió a ser el de siempre. En especial con su saque con el que consiguió 10 aces y el 77% de los puntos ganados en sus juegos de servicio. Sin sobresaltos y en poco tiempo, detalle importante para un jugador de 38 años, venció a Evans 6-2, 6-2 y 6-1 en menos de una hora y media de partido. 

En octavos de final su rival fue el belga David Goffin, 15° del ranking, al que su regularidad en los golpes lo vuelven un jugador peligroso para cualquier tenista del circuito ATP. Pero el suizo no le dio oportunidad de entrar en partido en ningún momento: ganó nueve de los once juegos disputados con el saque de Goffin, que solo pudo quedarse con cuatro games en todo el partido. Federer lo venció por 6-2, 6-2 y 6-0 y dejaba a la luz, a través de su juego, que pocos rivales le podían hacer frente mientras estuviese en su nivel.

Fuente: Darren Carroll

Pero el camino del suizo en el US Open se iba a terminar en cuartos de final, nada menos que contra el jugador que más se le parece de todo el circuito: Grigor Dimitrov. Tanto es así que al búlgaro, por la forma en la que le pega a la pelota y hasta por su forma de correr, cuando daba sus primeros pasos en el tenis se lo apodaba Baby Fed.

Fue un partido parejo, con puntos altos y bajos de nivel de los dos lados. Pero Federer no tuvo la misma precisión que contra Evans o Goffin y cometió 61 errores no forzados. Además, comenzó a sentir dolores en su espalda y en el cuello a partir del cuarto set, momento que coincidió con el máximo nivel del búlgaro en el partido. En 3 horas y 12 minutos, Dimitrov derrotó a Federer por 3-6, 6-4, 3-6, 6-4 y 6-2. 

El máximo rival de Roger a lo largo del torneo terminó siendo él mismo y al final quedó eliminado por un jugador que parece haber sido creado a su imagen y semejanza.

 

Andreescu venció a Serena y se quedó con su primer Grand Slam

Ya había dejado en el camino a Katie Volynets, Kirsten Flipkens, Caroline Wozniacki, Taylor Townsend, Elise Mertens y Belinda Bencic. Sólo le quedaba enfrentar en la final a Serena Williams, ganadora de 23 Grand Slams y con la gran posibilidad de alcanzar el récord de de Margaret Court como máxima campeona de torneos majors en su país natal.

Andreescu ya había ganado dos títulos este año: Indian Wells y la Rogers Cup, en el cual venció en la final justamente a Serena, pero en aquella ocasión la estadounidense se retiró recién en el quinto game.

En Flushing Meadows, Andreescu se hizo fuerte con la fortaleza mental que demostró durante todo el torneo, sin dejarse abrumar por el contexto del partido, a pesar de sus cortos 19 años: jugaba en Estados Unidos, su primera final de un Grand Slam y contra Serena Williams. 

El primer set lo dominó con relativa facilidad y lo ganó 6-3. Y la tendencia continuó en el segundo parcial, donde la canadiense llegó a estar cuatro games arriba, a uno solo de la obtención del título. En ese momento Serena, tal vez viendo todo perdido, se soltó y emparejó las cosas. Pero Andreescu reaccionó a tiempo, quebró el saque de Williams cuando ésta sacaba 5-6 y se quedó con el US Open. Williams, por su parte, desde que quedó a tiro del récord de Margaret Court, perdió las cuatro finales que disputó (Wimbledon 2018 contra Kerber, US Open 2018 contra Osaka, Wimbledon 2019 contra Halep, las anteriores).

 

Fuente: Darren Carroll

Nadal ganó su 19° Grand Slam y sólo uno lo separa de alcanzar a Federer

Sin Djokovic ni Federer entre los semifinalistas, Rafael Nadal pasó a ser el máximo favorito para consagrarse en el US Open. Y más aún teniendo en cuenta que se enfrentaba a Matteo Berretini y que la otra semifinal era entre Dimitrov y Daniil Medvedev. De ellos tres, dejando de lado a Dimitrov que llegó a Semifinales de Australia Open y ganó el ATP Finals, ninguno había tenido mucha experiencia en Grand Slams.

Además Nadal había hecho un camino brillante hacia la final: solamente había perdido un set en sus seis partidos. En el cuadro tuvo que vencer a John Millman,a Thanasi Kokkinakis (quien no se presentó por lesión), a Hyeon Chung, Marin Cilic, en cuartos al argentino Diego Schwartzman y en las semifinales Berrettini. 

Finalmente en el último partido del torneo Nadal se enfrentó a Medvedev, el jugador con más partidos ganados en la temporada, actual campeón de Cincinnati y finalista de la Coupe Rogers en Canadá.

El primer set de la final fue parejo y, tal vez, deslucido desde el juego. Pero Nadal quebró en el momento clave y se lo adueñó 7-5. En el segundo, el español sí pudo imponer sus condiciones y, aunque el partido todavía no alcanzaba todo el nivel que podía ofrecer, lo dominó con mayor claridad y lo ganó por 6-3.

A partir del tercero cambió todo. Medvedev empezó a encontrar la solidez y la regularidad que lo caracterizan en sus golpes y eso alargaba cada vez más los puntos que, al mismo tiempo, aumentaban en espectacularidad. En este caso fue el ruso quien quebró el saque de su rival en un momento fundamental y se quedó con el set 7-5. Esa tendencia continuó durante el cuarto set que también fue para Medvedev y así lograba igualar el encuentro.

En el inicio del último parcial, Nadal rescató dos chances de quiebre y rápidamente tomó una ventaja de tres games en el marcador, que luego el ruso acortó a 5-4, y nuevamente tuvo una oportunidad de quebrarle el saque al número dos del ranking. Pero no pudo y el título fue para el español tras 4 horas y 51 minutos (7-5, 6-3, 5-7, 4-6 y 6-4), quien alcanzó su cuarto en Estados Unidos y el 19° de su carrera, a sólo uno del récord masculino que posee Roger Federer con 20 conquistas.

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