Por Sofia Stuckler

“El Mundial Junior es el segundo campeonato, por importancia, de la Federación Internacional de Balonmano. Se nota el gran apoyo de ambas ciudades hacia lo que será el evento, se ve que la gente está involucrada”, señaló el presidente de la Federación española de handball, Francisco Blázquez. La cita mundialista se llevará a cabo desde el 16 hasta el 28 de julio. Fue declarado acontecimiento de interés general en Vigo y Pontevedra, donde se albergará el torneo, y es una de las grandes convocatorias de 2019 para el balonmano. Argentina salió sorteada para integrar el Grupo D, junto con Dinamarca, Noruega, Islandia, Alemania y Chile.

Argentina es parte de la “zona de la muerte”, ya que los equipos contra los que deberá jugar son los “maestros” y fundadores de este deporte. Dinamarca aparece como el rival más fuerte porque lograron ganar el torneo tres veces en su historia: Turquía 1997, Catar 1999 y Hungría 2005 y, además, en los últimos dos mundiales consiguieron llegar a la final. Los teutones aparecen con dos títulos consecutivos -en Egipto 2009 y Macedonia 2011-, Islandia ostenta un tercer puesto en Egipto 1993, Noruega como mayor logro obtuvo un cuarto lugar y Chile lo disputará por séptima vez.

El conjunto nacional obtuvo la clasificación en el torneo Centro-Sur que se disputó en abril en Palmira del Valle, Colombia, donde conseguían un cupo las tres mejores selecciones. Argentina debía enfrentar a Venezuela, pero la “vinotinto” llegó tarde y por eso se le dio el triunfo al elenco rioplatense por 10 a 0. Luego venció a Paraguay (37-14), Chile (28-24) y Colombia (31-24). En este último partido, la selección junior consiguió la clasificación, pero iban por más y querían conseguir el título, por lo cual debieron enfrentarse a Brasil.

El partido había comenzado muy bien para la albiceleste, con contragolpes efectivos y salidas rápidas, se fueron al descanso 17-14 arriba. En el segundo tiempo se complicaron las cosas y bajó su efectividad enormemente. Cuando faltaban tres minutos, el encuentro estaba 21-25 a favor del conjunto brasileño. El DT argentino, Fernando Capurro, pidió tiempo muerto para acomodar el ataque e ir a buscar el resultado. Quedaban ocho segundos e Ignacio López, capitán y jugador de SEDALO, logró una conversión de penal y ganaron el encuentro por 26-25. De esta manera, cerraron con broche de oro el campeonato y el entrenador debutante lo hizo de la mejor manera.

Foto: Confederación Argentina de Handball

“El equipo salió campeón, se clasificó al Mundial y se le dio más rodaje a los jugadores. Tal vez lo negativo es que en algunos partidos se nos complicó un poco. En el primer tiempo de la final contra Brasil se mostró buen nivel. Cumplimos el objetivo, que era lo importante, y ahora se viene otro, que es el Campeonato Mundial” dijo Fernando Capurro.

Capurro estuvo a cargo de las categorías menores y mayores masculinas de Chile de enero de 2010 a diciembre de 2015, hasta que, en enero de 2016, decidió no renovar su contrato anual. En el Torneo Centro-Sur, el elenco argentino tuvo que enfrentarse a “La Roja”: “El partido contra ellos fue bastante parejo, fuimos de menor a mayor, pero estaban bien afianzados, venían de ganar los otros dos partidos. Jugamos de contragolpe y eso fue una virtud, pero en algunas jugadas no lo aprovechamos”.

Por último, dio su opinión sobre el balonmano en nuestro país: “En Argentina hay un gran avance en cuanto a calidad y cantidad de jugadores de handball y que, si se sigue por este camino, los resultados van a ser cada vez mejores. También hay una base muy grande de jugadores y jugadoras muy buenos y talentosos, que en un futuro podrán aportar muchísimo a la Selección mayor”.

Valentín Schankula comenzó a jugar al handball luego de que su madre decidiera buscar otro deporte para que no estuviera obligado a jugar al fútbol, como la mayoría de los niños y adolescentes. Nacido en Comodoro Rivadavia, comenzó a practicar balonmano en un club cerca de su barrio, aunque después se pasó a un equipo que le quedaba a 20 kilómetros de su casa.

Foto: Santiago Russo (@Play_Handball )

En 2015 comenzó su trayectoria deportiva con la selección, ya que lo convocaron para el Torneo Sudamericano que se realizó en Asunción, Paraguay. Después de ese torneo, lo incluyeron dentro de una lista de jugadores con proyección y, a partir de ahí, lo fueron a ver a muchos partidos y lo controlaban para ver si su calidad como jugador seguía avanzando. Luego, en 2017, fue convocado para ser parte del equipo “junior” y desde ese momento conforma el plantel que salió campeón este año.

Schankula comentó que vino a Buenos Aires para profundizar su carrera deportiva y poder entrenarse en el CENARD. Además, enumeró lo que es un día normal para él: “De lunes a viernes, a la mañana, voy a entrenar con la Selección y de 20 a 23 en Ferro. A veces también entreno con la mayor”.

El jugador de la Selección Junior afirmó que los equipos que les tocó en el Grupo son muy duros y que tienen mucha historia, pero que Argentina va a salir a pelear todos los partidos como si fueran el último y les gustaría poder avanzar de ronda. 

Por último, aseguró que el handball en Argentina va a tardar bastantes años en profesionalizarse, pero que algún día se va a lograr y, cuando eso suceda, la Selección se va a convertir en una potencia mundial, ya que estos últimos años el deporte fue creciendo mucho y hay muy buen nivel.

El conjunto nacional logró un 6° puesto histórico en Egipto 2009, donde se pudo ver a grandes jugadores que en el futuro cercano iban a triunfar, como Diego Simonet (Montpellier Handball – Francia), Leonel Maciel (BM Cuenca – España) y Juan Pablo Fernández (Universidad de Luján Handball), entre otros.

Tras cumplirse 10 años de la mejor posición en un Mundial Junior, y donde Argentina tuvo un torneo realmente espectacular -al haberle ganado a equipos de la talla de Alemania, Egipto y Catar, Brasil, Francia y haber empatado con España-, Juan Pablo Fernández, integrante de la Selección de esa época, se expresó sobre ese campeonato en particular y cómo ve el crecimiento del deporte en estos últimos años: “Es algo que no me voy a olvidar nunca en la vida (el 6° puesto), porque en nuestro imaginario sí, pensábamos que le podíamos ganar a esas bestias, pero la realidad es que ellos vienen con ligas profesionales, títulos y jugadores increíbles. Ver cómo se nos iban dando los resultados y las cosas fue muy emocionante”.

Fernández habló también sobre cómo ve el handball en nuestro país: “Hay un gran avance y mucha calidad, jugadores muy buenos. A todos nos alegra ver al deporte mejor que antes”.

El handball sigue desarrollándose a pasos enormes en nuestro país y no solamente en el indoor, sino también en el beach. La versión de playa es una modalidad muy nueva, ya que se creó en el año 2004, en Egipto. Las Selección femenina ganó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de la Juventud Buenos Aires 2018 y luego repitió el resultado en el Sudamericano de Playa que se realizó este año en Rosario. Desde el “boom” que fueron “Las Kamikazes”, se implementaron algunas canchas, luz para poder practicar en el CeNARD, más torneos y la Confederación Argentina de Handball anunció que se le dará becas a 10 jugadoras para el desarrollo de esta actividad.

A Juan Pablo Fernández se le consultó qué le diría a uno de los chicos que está próximo a jugar el Mundial de Vigo y Pontevedra en España su respuesta fue: “Primero le diría que lo disfrute y segundo; que deje el corazón en cada pelota por tener la oportunidad de representar al país”.