martes, febrero 20, 2024

Racing Girls: pisteras que deconstruyen

Por Elio Avalos

Un Fiat 500 lujoso, reluciente y de llantas brillantes paró frente un surtidor de nafta en una estación de servicio en Belgrano. Aixa Franke, presidenta de Racing Girls, única comunidad pistera que incentiva la práctica femenina en el automovilismo, manejaba aquel suntuoso vehículo que captó la atención de un hombre canoso de aproximadamente sesenta años. El señor, sin demorar mucho tiempo, se dirigió hacia ella y le confesó lo impresionado que quedó al ver su coche. Ella, muy amable, le brindó las gracias. Pero la sorpresa fue grande cuando él pidió que le enviara las felicitaciones a su novio por tener el automóvil muy bien cuidado. Franke le contestó que era suyo. Sin embargo, él no le creyó y sostuvo que ella no podía ser la dueña. “Sos mujer, es imposible que lo mantengas vos”, ironizó el viejo. Aixa le preguntó si tenía algún problema. “¡Sí! El problema es que no es tuyo, es de tu novio”, le respondió. Ella señaló el Honda Civic gris modelo 92 que tenía “el señor canoso” y le dijo: “Pero mirá el cachivache que tenés vos, por eso te fijás en el mío”. Subió a su auto y se fue.

Tatiana Machuca, vicepresidenta de Racing Girls, tuvo una experiencia similar, pero aún más grave. “Las mujeres no pueden correr más porque no saben manejar”, le dijo Walter Gauthier, responsable de pista de un kartódromo, luego de que ella tuviera un accidente en la competencia a causa de una falla técnica. El acelerador del karting se le había atascado y no podía frenar. En consecuencia, perdió el control y recibió un corte profundo en la pera. Machuca recordó que “la llegada de la ambulancia demoró más de una hora”, y además que Gauthier “se negó a brindar sus datos”. Como si fuera poco, Tatiana pasó toda la noche en un hospital. Allí le proporcionaron catorce puntos de sutura por la herida y recién a las seis de la mañana del día siguiente recibió el alta. “El encargado de pista nunca me ofreció las disculpas ni jamás se hizo responsable por lo dicho y lo hecho”, contó Machuca.

Estas historias exponen la conducta machista y la discriminación de género que existe en el deporte motor de la Argentina. Aixa Franke y Tatiana Machuca conforman el primer binomio femenino del automovilismo argentino y son las fundadoras de Racing Girls, la colectividad pistera con más de 200 integrantes mujeres, que tienen entre 15 y 60 años, y cuentan con cuatro sedes distribuidas por Buenos Aires, Entre Ríos, Tucumán y San Juan.

“El objetivo es lograr que ellas se animen a cumplir sus sueños y finalizar con el estigma de que el automovilismo es solo para hombres. Pretendemos terminar con ese pensamiento de que si estoy engrasada soy una mecánica macho y no una mujer a la que simplemente le gustan los autos, que puede manejar y hacerlo muy bien”, contó Franke.

El colectivo realiza distintos talleres de concientización técnica y brinda diferentes charlas sobre mecánica para el cuidado y control del automóvil. Además, se organizan distintas reuniones y salidas.

El estacionamiento del Shopping Unicenter fue testigo del primer encuentro oficial de las Racing’s. “Había pilotos de cuarto de milla, todas eran muy fanáticas de los fierros. Sentimos cómo nos unía una misma pasión y fue muy emocionante”, recordó Franke y además afirmó que el mundo motor transitará por una “verdadera revolución femenina”, pese a ser un ambiente donde la mujer “siempre está propensa a recibir críticas”.

Aixa es de Bariloche y Tatiana nació en Estados Unidos, pero ambas están radicadas en Capital Federal y compiten en la Fiat 600 Light, categoría zonal que se inició en el 2000 para la práctica del automovilismo deportivo con un bajo presupuesto de preparación y mantenimiento del vehículo. Dicha competición está fiscalizada por la Federación Metropolitana de Automovilismo Deportivo (FRAD) y las distintas carreras se corren en tres autódromos destacados del país: “Roberto Mouras”, de La Plata; “Oscar y Juan Gálvez”, de Capital Federal y el Autódromo de Dolores.

Tuvieron que pasar más de 10 años para que una piloto mujer debutara en la Fiat 600 Light. Brenda Jhonson fue la primera en iniciarse en esta especialidad cuando el 5 de junio de 2011 se animó a correr. Por el momento, esta es la categoría con mayor presencia femenina en el automovilismo, con un total de 3 pilotos: Franke, Mahuca y Anabel Araujo, las tres integrantes de Racing Girls.

Otras competencias en las que se observa participación activa de mujeres son: TC Pista Mouras (1), Top Race Series (1),  APAC 1.4 (3), Fórmula Metropolitana (1), Agrupadas Federadas (1), Fórmula Entrerriana (1), CA.PI.COR (2), Campeonato Misionero de Pista (1), Monomarca Fiat del Atlántico (1), Turismo Sport 1850 (2), Fórmula Renault Pampeana (1), A.LM.A. Nueva Generación (1) y Copa Gol (1).

“Conocí esta comunidad a través de un amigo que me dijo que existía un grupo de chicas que iban a correr picadas en el Gálvez. No dudé y me contacté por Facebook con ellas. Pegamos muy buena onda y gracias a la gestión del club pude llegar a correr en Fiat 600 Light”, recordó Anabel Araujo, piloto de 36 años nacida en Zárate, pero radicada en Villa Urquiza. Tuvo su debut el pasado 24 de marzo. En aquella ocasión, finalizó octava en la general, junto a su pareja Walter Rincón.

“Nuestro amor es Tito, trabajamos mucho con Aixa para dejarlo impecable. Lo masillamos y lijamos todo el día”, afirmó Machuca. Tito, el Fiat 600 alquilado al taller de reparación Jame Sport, es el compañero fiel de carreras del binomio. Pesa alrededor de 600 kilos y tiene un motor 1.3 de inyección, similar al de un Palio, que alcanza los 180 kilómetros por hora. Este año tuvo su debut y espera con ansias el 3 y 4 de agosto para rugir su motor una vez más, en una nueva fecha de la competencia.

Ellas saben que cada carrera con “Tito” significa mucho más que hundir el pie en el acelerador. Aixa, Tatiana y Anabel corren para imponer respeto en todos los autódromos del país y terminar con la naturalización e imposición de una cultura patriarcal en el contexto social y deportivo del automovilismo. “Como dijo Charly, los dinosaurios van a desaparecer”, añadió Franke.

“Las chicas quieren ganarle a los chicos. No quieren un trato distinto por ser mujeres. Por suerte el pensamiento machista está cambiando. Sin embargo, lamentablemente sigo oyendo comentarios inoportunos. Hay gente que destaca más el físico de una mujer antes que sus virtudes deportivas. Son repulsivos y tristemente están hace tiempo en el ambiente”, reflexionó Rodrigo Bouvet, creador de Mujeres Fierreras, la página web de noticias relacionadas al desempeño femenino en las distintas categorías zonales, nacionales y mundiales del deporte motor.

Racing Girls también tiene una activa participación en las redes sociales. El club cuenta con un perfil oficial de Instagram, que tiene más de 18 mil seguidores, en el que se publican avisos, eventos, fotos y videos relacionados con las diferentes actividades que se desarrollan en la comunidad.

“Logramos un antes y un después en esta actividad para la mujer. Esto de pertenecer a una masa te hace pisar más fuerte. Realmente fue un clic. Hoy entrás en un taller y no te miran raro. Los mecánicos ya admiten que sabemos de la materia. Hay que animarse y creerse capaces de lograr nuestros deseos. Todas poseemos iguales condiciones y oportunidades que un hombre y no nos cansaremos, perseguiremos nuestros sueños a fondo hasta alcanzarlos”, finalizó Franke.

 

Más notas