Por: Santiago Ballatore 

Sábado, 5 de la tarde. A pesar de que dentro de un par de horas comenzará la 7ToSmoke, el certamen de breaking, deporte que debutó como disciplina olímpica en los Juegos Olímpicos de la Juventud de 2018 y que tiene chances de formar parte de París 2024, que se realiza todos los sábados en el Espacio Hip Hop del Centro Cultural Recoleta, no se respira un aire de competencia sangrienta. Se ve a algunos de los participantes entrando en calor, compartiendo sus movimientos y felicitando los de los otros. Quienes no están practicando aquí, están en la sala 6, solo a unos metros de este sector descubierto.

“Cuando arrancamos a hacer eventos acá, teníamos solamente el salón de adentro. Gracias al crecimiento del movimiento y al interés de la gente, conseguimos agrandar el espacio y agregarle unas gradas a la parte de afuera para que más gente pueda disfrutar”, comenta entre risas Luis Aníbal Perchante, o Percha983, presentador y uno de los organizadores del evento. La 7ToSmoke es solo el cierre de una jornada nutrida de hip hop, que comenzó con un taller de breaking para adolescentes.

Casi llegando a las 6 de la tarde se anuncia que están abiertas las inscripciones. De a poco, mientras sigue sonando rap y algunas personas siguen bailando en el centro del escenario, los bboys y las bgirls van acercándose a los organizadores para anotarse. Bboy y bgirl es el término que se utiliza, justamente, para nombrar a quienes realizan breaking.

El cielo se va poniendo gris, pero llevándole la contra al clima, el lugar se va llenando. Las gradas están llenas, hay personas paradas y también unas cuantas subidas a una escalera que está al costado, desde donde se aprecia mejor todo el panorama. Y es en ese momento que se anuncia que están por comenzar los filtros para la competencia: 15 participantes, nueve bboys y seis bgirls. En realidad iban a ser 14, pero a último momento llegó Kim, caminando tranquila, a preguntar si todavía podía anotarse. Habrá dos cyphers que durarán media hora, uno de ocho personas y otro de siete, del que saldrán las ocho personas que participarán de la 7ToSmoke.

Un cypher es un círculo en el que están reunidos los bailarines y en el que van pasando de a uno al centro para desplegar sus movimientos. Cuando Percha983, que también fue el presentador de los Juegos de la Juventud, da la señal, arranca a fluir la pista y con ella, los bboys y las bgirls.

Nacido en la década de 1970 en el Bronx, habiendo llegado a Argentina en los  años ’80 , y habiendo tenido en los ’90 su asentamiento como movimiento, el breaking sigue siendo underground, a pesar de las probabilidades de formar parte de los Juegos de mayores; como explica Jeremías Sosa, profesor y entrenador: “El underground en realidad es un pensamiento. No importa si uno entrena en la calle o en un salón, es básicamente que uno crezca en lo que hace, sin olvidarse de dónde viene. Es crecer como bailarín, como entrenador, pero siempre acordándose de las raíces. Una persona underground es la que mantiene su esencia”.

El hecho de haber formado parte de la experiencia olímpica, en la que el argentino Mariano Carvajal consiguió la medalla de plata, sin dudas hizo que el deporte creciera. Y es por esto que, a medida que van avanzando los cyphers, ya casi no queda espacio para el público. Hay familias, amigos, gente que va por su cuenta. “La otra vez los vio bailando en una plaza y me volvió loca para venir”, dice una mujer que no consiguió lugar para sentarse, sobre su hija de nueve años, que está sentada en el piso al lado del escenario, hipnotizada por los movimientos de los bailarines.

Cuando quedan diez minutos para que finalice la etapa preliminar, el host avisa que se está acabando el tiempo. Es el momento para que los bboys y las bgirls saquen lo mejor que tienen para dar. La luz natural ya no existe, así que entre toda la oscuridad hay unas farolas que alumbran los dos cyphers, como si fuera un teatro. Movimientos con los pies, con las manos, fluidez, y muchas más cosas se pueden apreciar en el centro de la luz.

Cumplidos los 30 minutos, se anuncia cuál será la original forma de definir a los ocho elegidos para la competición principal. Apelando a la honestidad y buena interpretación de los participantes, serán ellos quienes decidan, dando dos votos al mejor bailarín del cypher y uno a la segunda mejor performance. Explica Serena Paredes, bgirl que se quedó a la puerta de participar en los Juegos Olímpicos, que hay cuatro factores importantes a la hora de la evaluación: “Se califican los cuatro fundamentos básicos: el toprock, que es el estilo con el que se compite contra el oponente; el footwork, el juego con las piernas y en cuclillas; freez, pose en la cual te quedás congelado; y el powermove, que son los movimientos más dinámicos del breaking, los poderes con el cuerpo, los giros de cabeza”.

Y como si fuera una novela de George R.R. Martin, en el momento en el que están por ser anunciados los ocho finalistas, se larga una lluvia torrencial. Está previsto que dure solo unos minutos, pero al estar tan mojado, el exterior quedó imposibilitado para bailar. Pero que no cunda el pánico, la organización está llevando los equipos de sonido a la sala de adentro, en la que se realizará la competencia. Las primeras filas sentadas en el piso y las de atrás de pie, escuchan atentamente cuando Percha nombra a los ocho finalistas: Lil French, Escate, Mara Sanfiz, Tirso, Pri, Deedos, Kim, que había entrado por la ventana al cypher, y Nigga Matías. La modalidad del torneo también será particular. No se trata de un cuadro de cuartos de final, semifinal y final. La persona ganadora será la que consiga vencer a los otros siete concursantes. Los jueces son, otra vez, los participantes. Esta vez, los seis que no están batallando, deciden quién sigue en la pista.

Lil French y Escate, los dos que más votos recibieron el filtro, se enfrentan en el primer combate. Cada uno consta de un minuto para hacer lo que quiera sobre la base. Lil French, con sus anteojos característicos, arranca. A pesar de realizar buenos movimientos de piernas, principalmente, no consigue destacar. Escate, utilizando una remera naranja como bandana, arranca metido desde el primer movimiento. Pasan solo unos segundos para que el público comience a aplaudir al bboy peruano. Por unanimidad, es él quien permanece  en el centro.

Sin muchas complicaciones consigue seguir avanzando. Luego de la batalla frente a Tirso, en la que Escate realiza un truco con la remera que tenía en la cabeza, el público ya queda completamente rendido ante él. “Este pibe es invencible”, se escucha en una conversación de chicos de aproximadamente 20 años. Y esa es la sensación, imposible que ese pibe perdiera. Pero el cansancio es un factor muy importante, y es evidente que luego de cinco victorias al hilo, está extenuado.

Y cuando le falta vencer solamente a dos rivales, se cruza con Kim. Sí, aquella que había llegado a último momento. En su minuto, la bgirl tiene una presencia que no se había visto en toda la jornada. Incluso superior a la que Escate había tenido frente a Lil French. Y Kim gana. Con el condimento de ya haber vencido al único que parecía imposible de derrotar, sigue venciendo. Más que una batalla, cada vez que baila Kim hay un show. Añadiendo a los cuatro fundamentos básicos una actitud única, ahora es ella quien parece invencible. Cuando tiene seis victorias, solo le falta enfrentarse a Deedos y, en caso de vencerlo, será la ganadora de la 7ToSmoke. Es ampliamente superior y, de forma unánime, los competidores que están esperando afuera la eligen a ella.

Quizás el hecho de que sea una disciplina en crecimiento y que aún no está contaminada por la extrema competición en la que lo único que importa es la victoria, el breaking se puede dar el lujo de permitir que sean los participantes los que decidan el destino del campeonato. En cualquier otro deporte sería casi imposible que Escate, que estaba a dos victorias de ganar la competencia, votara a una persona que solo precisaba ganar una batalla. Pero lo hace, y Kim se corona como la vencedora de la competición.