domingo, junio 16, 2024

Los secretos del Argentina Open

Por Joaquín Cozzi

 El Argentina Open es uno de los ATP 250 más atractivos del circuito y uno de los favoritos para los tenistas dentro de la gira sudamericana. Asistieron 37 mil personas en su última edición, en la que jugaron números uno del mundo y algunos de los mejores de todos los tiempos, como el caso de Rafael Nadal. En su próxima cita estará cumpliendo nada menos que veinte años ininterrumpidos de disputa, todos bajo la dirección de Martín Jaite, ex top ten y excapitán del Equipo Argentino de Copa Davis. Pero, ¿cómo se organiza un torneo ATP de tenis?

 En 2000 el estadounidense Butch Buchholz, quien era dueño del torneo de Miami, le compró la plaza al ATP de Atlanta y a partir de 2001 se empezó a celebrar en febrero la Copa AT&T, ATP 250 disputado en el Buenos Aires Lawn Tennis Club sobre polvo de ladrillo. El nombre sufrió alteraciones, de la mano de las idas y venidas de los patrocinadores: en 2004 pasaría a llamarse ATP de Buenos Aires, en 2008 Copa Telmex, en 2011 Copa Claro, y a partir de 2015 Argentina Open. Buchholz le vendió el torneo en 2009 a la empresa Altenis, propiedad del extenista puertoriqueño Miguel Nido, y en 2017, la empresa Tennium adquirió el 80% del torneo, liderada por el fundador y CEO belga Kristoff Puelinckx y el director ejecutivo uruguayo Martín Hughes. El 20% restante sigue en manos de Altenis. 

 Actualmente las decisiones empresariales las toman en conjunto los tres socios: Nido, Puelinckx y Hughes, quienes continuaron con Jaite como director y su equipo de trabajo, compuesto por un jefe de producción, un subjefe de producción, un jefe de comunicaciones, y un encargado del área comercial y administrativa. Este último es Santiago Blanco, estudiante de Gestión Deportiva en la UADE (carrera que también es dirigida por Martín Jaite), que cuenta que es debido a esto que gran cantidad del personal de trabajo que utilizan durante la semana del torneo es reclutado de la UADE. 

 “Durante todo el año trabajamos en las oficinas que están debajo de la tribuna de la pista principal del LawnTennis”, cuenta Santiago Blanco. El Argentina Open está en producción los 365 días. En esta época estamos cerrando el torneo que se disputó este año, y charlando con los sponsors para el año que viene. En enero se comienza a montar toda la producción en el club.” Si bien el Argentina Open está en centro de escena, también se encargan de otros proyectos de Tennium: algunas empresas los contratan para organizar partidos de tenis con sus clientes, en los que participan Jaite y Christian Miniussi, ganador de la medalla de bronce en dobles junto a Javier Frana en los Juegos Olímpicos de Barcelona, o también el recordado doblista Lucas Arnold.

 U$S 673.135 es la cantidad de dinero que reparte el torneo en premios. En la edición 2019 se coronó como campeón el italiano Marco Cecchinato y obtuvo en recompensa U$S 101.830. Este dinero proviene fundamentalmente de los sponsors. El estado argentino (Argentina) es el principal y en la categoría Platino se encuentran San Cristóbal Seguros, Axion y Peugeot. En total son 19 las marcas que acompañaron al Abierto este año, pasando por el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que comparte la categoría Oro con American Express, Emirates y Marriot Bonvoy hasta los medios oficiales TyCSports, Clarín y Metro 95.1, u otros como Wilson, Levite, Fila, Medicus, Ticketek, Pervinox, Arcor, Navarro Correas y Los Calvos.

 No sólo los patrocinadores oficiales acompañan el Argentina Open, la gente también es año tras año fiel al torneo, siendo uno de los tres ATP 250 con más espectadores del circuito. 37 mil son las personas que asistieron este año a la cita programada entre el 9 y el 17 de febrero. “El apoyo de las tribunas que siente el argentino es increíble y no lo vive en ningún otro lado”, asegura Bautista Otegui, tenista argentino de 20 años. “El argentino es de ir a la cancha y de provocar un clima hermoso, quizás el alma canchera que tenemos en nuestro país haga que pese a las crisis económicas año a año se siguan llenando las tribunas”, explica Santiago Blanco. El estadio principal del Buenos Aires Lawn Tenis tiene capacidad para 4.999 personas. La segunda cancha alberga 600 espectadores y hay una tercer cancha para alrededor de 300. 

 En las instalaciones del Buenos Aires Lawn Tennis Club, club fundado en el año 1892, los tenistas tienen a su disposición la sala de jugadores y el vestuario. A la sala de jugadores puede entrar cualquier persona acreditada por un jugador (parte de su equipo y familiares o amigos) y es el lugar donde tienen lavandería, reservan las canchas para los entrenamientos, se les responde inquietudes o pedidos, hay televisores y hasta metegoles.

Por el otro lado, al vestuario tienen acceso únicamente los jugadores y su entrenador. Es el lugar que usan para estar más tranquilos, descansar, o alimentar el ocio. Hay baño de hielo para después de los partidos, masajistas y kinesiólogos a disposición, lugar para dormir siesta, pantallas gigantes donde miran partidos de fútbol y de tenis, consolas de videojuegos y de realidad virtual y computadoras. “Te tratan excelente desde la organización. Siempre hay agua, toallas, frutas, o lo que desees. Uno que está acostumbrado a jugar torneos de Challenger llega a un evento así y queda sorprendido para bien.”, confiesa Otegui. Todos los jugadores y su equipo se hospedan en el Hotel Sheraton de Buenos Aires.

 Así como tal vez nunca lo soñó Martín Jaite cuando proyectaba ese primer torneo del que resultaría ganador el brasileño ex número uno del mundo Guga Kuerten, en la próxima edición el ATP de Buenos Aires estará cumpliendo 20 años ininterrumpidos. En el camino quedaron grandes citas como la de 2016, donde se dio quizás el mejor cuadro en la historia del torneo, con figuras como Nadal, Jo-Wilfred Tsonga, David Ferrer, John Isner, Dominic Thiem, Fabio Fognini, Alexander Dolgopolov o Pablo Cuevas, o la épica semifinal en la que este año el Peque Schwartzman revirtió un durísimo partido ante el dos veces campeón en suelo argentino Dominic Thiem tras dos horas y media de batalla. El tricampeonato de David Ferrer en 2012,2013 y 2014 y la única mordida de trofeo de Rafa en 2015, venciendo en la final a su íntimo amigo Juan Mónaco. Coria y Gaudio triunfantes en 2004 y 2005, respectivamente, fueron los únicos argentinos que se quedaron con el título junto con Nalbandian y Mónaco, campeones en 2008 y 2007.

Los ex número uno del mundo que levantaron el trofeo en Buenos Aires son, además de los ya mencionados Nadal y Kuerten,  los españoles Juan Carlos Ferrero (en 2010) y Carlos Moyá (en 2003 y 2006). No caben dudas de que se vendrá una edición especial por los 20 años del certamen en enero próximo y según adelantaron Jaite y Hughes, ya están pensando en ello.

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