Por Fernando Bajo

Janine Beckie lanza el centro. Por detrás de todas entra corriendo Kadeshia Buchanan, que se eleva y conecta la pelota con su cabeza para marcar el primer gol del partido. Van 45 minutos de juego y solo falta el tiempo adicional para que Canadá se vaya al descanso ganando por 1-0 ante Camerún gracias al gol de su defensora.

Buchanan tiene apenas 23 años, pero este es el segundo Mundial que disputa, el anterior fue Canadá 2015. Es una de las mejores futbolistas de su selección, se destacada por su imponente físico y su habilidad a la hora de marcar mano a mano, lo cual demostrará durante todo el encuentro, cada vez que corte los avances a toda velocidad de la delantera africana, Gabrielle Onguene.

La marcadora central nació en Canadá, pero tanto su mamá como su papá son jamaiquinos y es por eso que se crió con la cultura de aquel país, que también disputa este Mundial, pero para suerte de sus padres integra otro grupo.

Actualmente se desempeña en el Olympique Lyon de Francia, con el que obtuvo la Champions League de este año y es una de las jugadoras mejores pagas del mundo, según contó su representante.

El cronómetro marca 10 minutos del segundo tiempo. Buchanan corre hacía su derecha a cortar el avance del rival, va al piso con mucha vehemencia y derriba a Onguene. La árbitra no la amonesta y retorna a su posición a esperar la ejecución del tiro libre.

Mi madre me inspira. Aunque no conoce el juego, de ella he heredado mi corazón y eso se refleja en el campo”, afirmó hace un tiempo en una entrevista con la web oficial de la FIFA y agregó: “La manera en que entiendo el fútbol es de mi padre. Tomo lo que necesito de cada individualidad y lo transformo en parte de mí”.

En su antebrazo tiene tatuado la palabra familia. “Los mantengo al alcance de la mano“, dijo no hace mucho. No hay dudas de lo importante que son los seres queridos para Buchanan, su mamá fue a Francia para verla jugar.

De lo que tampoco hay dudas es de que en el campo de juego la defensora da su máximo esfuerzo, deja su corazón como le enseñó su madre y entiende el fútbol como su padre, que durante su juventud practicó este deporte. Él era delantero y, probablemente, Buchanan copió de éste su habilidad para eludir rivales y la transformó en una virtud suya para descifrar los movimientos de las delanteras que enfrenta y evitar que se le escapen. Hoy lo logró.

La árbitra pita el final del encuentro. Canadá venció a Camerún por 1 a 0 como predecían los analistas, a pesar de que del desarrollo del juego fue muy parejo. Las americanas tuvieron el 65% de la posesión del balón, pero las africanas se defendieron y contragolpearon a sus adversarios cada vez que les fue posible, mediante la velocidad y habilidad de Onguene, la futbolista más destacada del encuentro.

Las cámaras de la transmisión enfocan a Buchanan mientras ésta saluda a sus compatriotas. Luego, se retira al vestuario exhausta. Lo ha dejado todo.