jueves, mayo 30, 2024

Las futbolistas canadienses se unen y piden justicia

Por Fernando Bajo

El 9 de octubre de 2008 la Asociación Canadiense de Fútbol (CSA, por sus siglas en inglés) y el club Vancouver Whitecaps tomaban una decisión sorprendente para los fanáticos del fútbol del país americano. Bob Birarda, entrenador de la selección de fútbol femenino Sub 20 de Canadá y de la primera división femenina del equipo que militaba en la USL W-League -segunda división del fútbol femenino estadounidense entre 1995 y 2015-, era separado de sus cargos “en el mejor interés de sus partes”, según anunciaba el comunicado de la CSA, a dos meses de disputar el Mundial de Chile.

Sin embargo, el 1 de abril de 2019 se conoció que detrás de la salida de Birarda hubo graves hechos que tanto la Confederación como el club Vancouver ocultaron. La exfutbolista Ciara McCormarck, a través de una publicación que realizó en su blog denunció que el entrenador, a quién mencionó con el apodo de Billy, acosó sexualmente de algunas jugadoras.

En febrero de este año, trece jugadoras emitieron un comunicado en el que denunciaban a Birarda de tocar al menos a una deportista, enviar mensajes con provocaciones sexuales y mantener reuniones privadas con algunas de sus dirigidas en las que, por ejemplo, llegó a intimidar a una de ellas preguntándole qué sería capaz de hacer a cambio de la titularidad en el equipo.

Además del acoso diario que sufrían las futbolistas, McCormack también contó en su blog que Birarda todo el tiempo les recalcaba que el poder lo tenía él, que ellas estaban en la selección por su decisión y que podía dejar de llamarlas cuando quisiera. Pero Birarda no era el único que abusaba de su poder. Robert Lenarduzzi, presidente del Vancouver desde aquellos años hasta hoy, no solo que no escuchó el pedido de ayuda de las jugadoras ante las agresiones del entrenador sino que le contó a éste todo lo que había charlado con las deportistas.

Eden Hingwing, integrante de la selección durante aquel período, fue junto a McCormack una de las voceras de las deportistas, ella denunció que en 2008 dejó la Sub 20 por los abusos que había por parte de Birarda. Las futbolistas, algunas de los cuales eran menores en ese momento, dicen que nunca se les informó por qué Birarda se fue y, si se realizó una investigación, no fueron entrevistadas. “Ninguna organización de terceros, ni las autoridades, intervinieron para proporcionar una salida para estas conversaciones“, se lee en el comunicado, que continúa: “Nunca hubo ningún seguimiento para garantizar la salud y seguridad de los atletas de nuestro equipo“.

Como consecuencia de esto, además de la salida de Hingwing, McCormack dejó el Vancouver, pasó a jugar al Otawa Fury Women, y al año siguiente se marchó al Asker de la liga de Noruega. Luego, la defensora, gracias a la nacionalidad de sus padres, pudo jugar para la selección de la República de Irlanda.

Los Whitecaps y CSA contrataron a la abogada Anne Chopra en 2008, pero ella confesó que estaba obligada a ocultar sus hallazgos que llevaron a la partida de Birarda. Diana Voice, manager del equipo en aquel momento, afirmó: “Los Whitecaps están diciendo que no sabían nada antes de escuchar esto, pero ellos lo sabían”.

Con la denuncia este año se descubrió que Birarda, continuaba ejerciendo su profesión en el Coastal FC de la ciudad de White Rock, provincia de Columbia Británica, a 45 kilómetros de Vancouver. Como consecuencia de esto, Coastal decidió despedir al entrenador no sin antes afirmar que no estaban al tanto de los hechos ocurridos en 2008.

Las jugadoras, a través del comunicado, pidieron que se le quite la licencia al entrenador y se retome la investigación de lo ocurrido hace 11 años. Mientras tanto, la policía de Vancouver está llevando a cabo medidas contra Birarda por las denuncias efectuadas, aunque no emitieron ningún comunicado oficial.

Las futbolistas canadienses no están solas, el miércoles 17 de abril, en el partido entre Vancouver Whitecaps y Los Angeles FC, por la fecha 13° de la Major League Soccer -primera división de la liga masculina de fútbol estadounidense-, Los Vancouver Southsiders, grupo de hinchas del Whitecaps, se retiraron de la tribuna a los 35 minutos del primer tiempo para apoyar a las jugadoras y que sean escuchadas por las autoridades del club. Luego retornaron a sus asientos para el segundo tiempo. Vancouver ganó 1 a 0, sin embargo el resultado quedó de lado debido a la acción de los simpatizantes del Whitecaps al apoyar a las futbolistas y pedir justicia desde las tribunas, algo que no suele pasar en estos tiempos.

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