Fue como aquella vez. El conjunto dirigido por Alejandro Sabella, frente a Bosnia,obtuvo el mismo resultado que la selección de César Luis Menotti en su debut ante Hungría (2-1) en 1978, año en el que se consagró por primera vez. Argentina sufrió al igual que en los últimos cuatro encuentros inaugurales en los que también derrotó a los rivales por la mínima diferencia(1-0 frente a Japón en Francia 1998, mismo resultado contra Nigeria en Corea-Japón 2002, 2-1 a Costa de Marfil en Alemania 2006 y 1-0 frente a Nigeria en Sudáfrica).

El encuentro se abrió de manera prematura en el tercer minuto de juego tras un centro de Lionel Messi, que desvió el defensor del FC Schalke 04, Sead Kolasinac, en contra de su propio arco. Luego, el rosarino volvió a tener protagonismo, aunque ahora con su característica corrida de derecha a izquierda y una excelente definición al primer palo. La pulga gritó con mucha euforia el golazo digno del mejor jugador del mundo. Sobre el final del partido descontó Vedad Ibiševic para sentenciar el 2-1.

El transcurso del partido no fue favorable para la albiceleste que por momentos sufrió frente a los altos jugadores bosnios. El primer tiempo tuvo un flojo rendimiento, que mejoró en la segunda parte con el cambio de esquema. Sabella puso a Gonzalo Higuaín y a Fernando Gago en reemplazo de Maximiliano Rodríguez y Hugo Campagnaro y cambió el polémico 5-3-2 por el aceitado 4-3-3.

Al estadiode Río de Janeiro asistieron 74.378 personas que alentaron al ritmo de Messi y compañía con el clásico ‘‘volveremos a ser campeones como en el ‘86’’. Cuando los brasileños coreaban el nombre de Neymar, el diez los silenció con un golazo. Luego, las tribunas explotaron: ‘‘Que de la mano, de Leo Messi, todos la vuelta vamos a dar’’. El camino comenzó en el Maracaná y el objetivo es terminarlo en este mismo estadio el próximo 13 de julio