miércoles, abril 24, 2024

Francia – Australia, el debut del VAR

Joaquín Grasso

“Nos ayudará a tener una Copa del Mundo justa”, afirmó Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, ante la aprobación del sistema de videoarbitraje para el torneo. Pese a eso, varias federaciones de fútbol se opusieron a la implementación del VAR debido a las deficiencias que aún presenta por ser un procedimiento relativamente nuevo y por las polémicas generadas en torno a su desacertada aplicación –o no aplicación- en partidos importantes. Pero la FIFA es la que tiene la última palabra.

Primer partido del Grupo C. Francia y Australia iniciaban su camino mundialista en el Kazán Arena. Corría el minuto 57 de un encuentro que, hasta el momento, solamente había contado con insinuaciones por ambos lados. Contraataque galo: Antoine Griezmann recibió la pelota tras un certero pase entre la línea defensiva rival de su compañero Kyliam Mbappé, se adentró en el área, sintió el contacto del defensor Trent Sainsbury y cayó al suelo.

El árbitro uruguayo Andrés Cunha permitió la continuación de la jugada pero sólo por unos segundos. Acto seguido llevó la mano a su oído para escuchar con atención por el intercomunicador las recomendaciones del VAR, que particularmente no está en el estadio ni en sus inmediaciones sino que se halla inspeccionando los roces del juego desde el IBC. Tras unos segundos de confusión, dibujó en el aire la forma de una pantalla: había revisión de jugada. La primera en la historia de un Campeonato Mundial.

Ambos equipos esperaron la decisión con tranquilidad. Los oceánicos confiaban en que no hubo falta, mientras que los franceses aseguraban que el impacto había existido. Mientras tanto, el juez revisó una y otra vez la jugada en la pantalla ubicada en un lateral del centro del campo de juego. Dudó. Se tomó su tiempo. Y finalmente hizo su determinación. Ingresó nuevamente al verde césped y señaló el área donde se produjo el hecho. Sancionó penal. Un fallo que aún deja dudas. Los oceánicos fueron directamente a reclamarle. No lo podían creer, al igual que sus miles de fervorosos hinchas que se ilusionaban con lograr un buen resultado.

El resto es historia. El gol de Griezmann transformó al paciente y ordenado conjunto australiano en un cúmulo nervioso, pese a haber logrado el empate tres minutos después, también desde el punto penal. Les Bleus, más sueltos pero con las ideas poco claras en los últimos metros, se sobrepusieron al tanto sufrido y obtuvieron, a diez minutos del cierre, la victoria por medio de un gol en contra del lateral izquierdo Aziz Behich. Nuevamente la tecnología incidió en esa circunstancia. Cunha dudó y debió constatar con su reloj si la pelota había entrado. El dispositivo indicó que traspasó la línea de meta y lo convalidó.

Francia pasó el primer escollo en su trayecto mundialista pero deberá mejorar varios aspectos de su juego si desea ilusionarse con realizar un buen papel en Rusia y emular la hazaña lograda por Zinedine Zidane y compañía en la edición 1998.

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