miércoles, abril 17, 2024

México maniató al campeón a pura velocidad

Renzo Calissano

La Selección de México no se destaca por contar con jugadores altos o fuertes, tampoco muy habilidosos. Alemania, en ese sentido, es superior, por lo que los mexicanos debieron explotar al máximo sus capacidades para intentar ganar el partido.

El estadio Luzhinki, de Moscú estaba repleto, como es habitual en encuentros de un Mundial. Los hinchas mexicanos sobresalían de los demás; alentaban con fervor y entusiasmo, aún más después de darse cuenta de que tenían serias chances de ganar.

Los dirigidos por el colombiano Juan Carlos Osorio arrancaron más enchufados que los alemanes. Cuando los de Low atacaban, México se replegaba y defendía aguerridamente para recuperar la pelota y salir de contra.

Los ataques más peligrosos de Alemania se daban con la subida del lateral derecho Joshua Kimmich, pero éste no volvía rápido, y los mexicanos llegaban por su espalda al área alemana con veloces contragolpes.

Después de varias jugadas desperdiciadas, México se encontró con el único gol del partido a los 35. En uno de esos contraataques en los que Alemania se encontraba mal parado en defensa, Chicharito Hernández rebotó la pelota de primera para desmarcarse y volvió a recibir. Condujo adentrándose al área mientras los defensores retrocedían desesperados y le cedió la pelota a su compañero Hirving Lozano, que pasaba como una flecha por la izquierda del ataque. Lozano encaró hacia el arco y en su camino se cruzó el volante Mesut Ozil, quien se encontraba en esa posición dando una mano, ante el desorden defensivo de su equipo. El Chuky lo hizo pasar de largo con un enganche hacia adentro, casi dentro del área chica, y con un remate rasante de derecha pegado al palo de Manuel Neuer anotó el único tanto del encuentro.

El resto del partido, México continuó con la misma intensidad, marcando fuerte y contraatacando a gran velocidad, y desperdiciando claras situaciones para liquidar la contienda; con una lógica merma sobre el final, cuando los alemanes bombardeaban el área mexicana en busca del empate.

México contó con las grandes actuaciones, sobre todo en el primer tiempo, de Hernández, Carlos Vela y Héctor Herrera, que rompían por el medio en velocidad y conducían las contras; y Lozano y Miguel Layún que iban como trenes por afuera a espaldas de los laterales de Alemania.

Los alemanes nunca se sintieron cómodos ni pudieron desplegar todo su juego, a causa del gran planteo de Osorio, la firmeza defensiva y la velocidad colectiva de los mexicanos.

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