martes, febrero 20, 2024

Volver a empezar

Por Daniel Melluso

Lejana en el tiempo quedó la última década de los 90, en la cual el equipo de Ensenada disfrutó de sus máximos logros futbolísticos: el primer ascenso a la Primera B Metropolitana en 1991 y el bicampeonato de la Primera C en la temporada 1998/1999 son hitos que quedarán en la memoria de los hinchas de Camba para siempre.

A pesar del buen momento deportivo de finales del siglo pasado, la deficiente administración de las comisiones directivas erosionó la economía del club paulatinamente. Las deudas con los jugadores, con el cuerpo técnico y la falta de sponsors fueron moneda corriente, temporada tras temporada, en la institución ensenadense. Todo esto repercutió en lo futbolístico y se evidenció en mayo de este año cuando el equipo descendió a la Primera D, luego de perder como visitante ante Argentino de Quilmes por 2 a 1. La última vez que militó en la categoría fue en 1984.

Raúl Zamponi, presidente de la institución desde noviembre de 2017, apenado por la situación, aseveró: “Tocamos fondo”. “Vamos a ascender rápidamente; la Primera D no es nuestra categoría”, vaticinó. A pesar de ello, el pope del Rojo aseguró: “Si nos salvábamos, no era la realidad. Hicimos las cosas mal y lo pagamos”.

Zamponi, reconocido traumatólogo en La Plata, fue presidente de la institución en 1999 y vicepresidente durante 10 años, hasta que asumió en su actual cargo, por lo tanto, es culpable —al igual que los demás directivos— de la realidad financiera que atraviesa Cambaceres. Al respecto afirmó: “Me hago responsable”. A su vez, agregó: “Nunca estuvimos bien económicamente. Estamos luchándola”. “Durante años esperamos que algún grupo inversor nos ayudara, pero nunca se acercó nadie”, resaltó. Actualmente el presupuesto del club está constituido casi íntegramente por el dinero que le otorga la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y, en menor medida, por el aporte de patrocinadores. “Nos financiamos con 120.000 pesos mensuales que nos da la AFA, los cuales son el 70 por ciento de nuestro presupuesto, y el porcentaje restante lo componen los sponsors”, describió.

Paralelamente al deterioro económico, Cambaceres sufrió un abandono institucional por parte de los directivos que se sucedieron en el tiempo, incluido Zamponi. Acerca de esto, el presidente sostuvo: “No tenemos personería jurídica. Somos un club que jurídicamente no existe”. “A comienzos del 2000 teníamos la personería, pero la perdimos porque la dirigencia de aquella época priorizó lo futbolístico en desmedro de lo institucional. Por esa razón, dejamos de percibir un subsidio de 30.000 pesos por mes”, argumentó. A su vez, la máxima autoridad del equipo ensenadense subrayó que Camba casi sufre la quita de puntos por la entidad madre del fútbol argentino. “En AFA no nos descalificaron de casualidad. El reglamento de la Primera C obliga a contratar a no menos de 12 jugadores profesionales y nosotros teníamos 10 cuando asumí la presidencia; ahora tenemos 16 futbolistas”, indicó.

Zamponi identificó como el máximo responsable del deterioro de la institución a Sebastián Martinetti, vicepresidente de la gestión anterior y actual dirigente de AFA, a quien consideró una persona “sin escrúpulos”. “Se manejó mal. Rechazó jugadores y sponsors porque solo aceptó aquellos con los que él sacó algún rédito económico”, sentenció. A pesar de ello admitió: “La culpa fue nuestra porque dejamos que hiciera lo que quisiera por comodidad”.

Cambaceres está ante el máximo desafío de su historia, volver al lugar del cual nunca debió irse. El presidente, al respecto, enfatizó: “Hay que refundar el club. Para ello hay que volver a las bases y darles mayor apoyo a las divisiones inferiores”. “Lo único que alguna vez nos dio rédito fueron los juveniles”, sostuvo. José Luis Calderón, Lucas Pratto y Lucas Wilchez son algunos de los jugadores de la cantera de Camba que trascendieron en la Primera División del fútbol argentino. Zamponi insistió: “Refundar es recuperar todo lo perdido”. “Intentamos hacer lo de la última década de los 90: estar al día con los salarios de los futbolistas, los del cuerpo técnico y tener una división juvenil ordenada”, concluyó.

A lo Boca

La temporada 1998/1999 no pasará por inadvertida en la historia del fútbol argentino, aún más en la de Cambaceres. Se trata de aquella en la cual el Boca Juniors de Carlos Bianchi y el Camba de Mariano Fernández fueron bicampeones en la Argentina, cada uno en su divisional.

En la Primera C, el Rojo le sacó 8 puntos de ventaja a Excursionistas y, luego de ganarle a San Martín de Burzaco 3 a 1 como local, salió campeón del Torneo Apertura 1998, en marzo de 1999. Apenas dos meses después, tras vencer 2 a 1 a Ituzaingó de visitante, se coronó en el Clausura y ascendió a la Primera B Metropolitana.

A su vez, el Xeneize hizo lo suyo en la Primera División: empató 0 a 0 de local con Independiente en la 17ª fecha del Torneo Apertura 1998, y salió campeón invicto del certamen con 13 triunfos y 6 empates. El delantero Martín Palermo fue el goleador de aquel equipo con 20 tantos, récord en torneos cortos en nuestro país hasta el momento. También se alzó con el Clausura en la 17ª jornada pese a perder 4 a 0 con Independiente de visitante y romper una racha de 40 partidos sin derrotas (como River y San Lorenzo, sus dos perseguidores, no le ganaron a Racing y a Belgrano respectivamente, Boca se consagró).

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