Desde la edición de Brasil a Rusia, son pocos los jugadores franceses que se mantuvieron dentro de la plantilla y pudieron levantar la Copa. ¿Dónde estaban en el 2014?

¿Qué estaban haciendo los campeones del mundo hace cuatro años?

Joaquín Grasso

28 DE MARZO DE 2018

El argentino Néstor Pitana era el encargado de sonar su silbato y ponerle fin al 21° Mundial. Luego de 31 días, 64 partidos y 32 equipos, descendía el telón de Rusia 2018. Bajo una intensa lluvia, el capitán Hugo Lloris alzaba el trofeo dorado hacia el firmamento moscovita y, junto con el resto de sus compañeros, le gritaba al mundo entero que Francia era el nuevo campeón.

Una Copa atípica. El pelotón de equipos catalogados como
favoritos a quedarse con el trono retornaron tempranamente a
sus hogares. Varias de las estrellas se mostraron incómodas y
no lograron exhibir sus mejores facetas dentro de las canchas
rusas. El militar orden táctico ahogó cualquier intención
creativa por parte de los talentosos. La pelota detenida se
convirtió en el arma predilecta para lastimar al rival de
turno. Los débiles, que la prensa y los hinchas encasillaban
de antemano, tomaron el protagonismo de la escena y avanzaron
varios escalones en la competición.
La situación resultaba desfavorable para las escuadras
más ambiciosas. Pese a esto, Francia pareció aprovechar al
máximo cada uno de estas circunstancias y demostró su mejor
versión dentro del campo de juego: un equipo joven, dinámico
y muy veloz que contragolpea como ninguno; de notable
capacidad área, para atacar y defender, cuando la Telstar 18
vuelva entre las cabezas; y de depurada clase y precisión
para el traslado cuando rueda por el verde césped.

Una Copa atípica. El pelotón de equipos catalogados como favoritos a quedarse con el trono retornaron tempranamente a sus hogares. Varias de las estrellas se mostraron incómodas y no lograron exhibir sus mejores facetas dentro de las canchas rusas. El militar orden táctico ahogó cualquier intención creativa por parte de los talentosos. La pelota detenida se convirtió en el arma predilecta para lastimar al rival de turno. Los débiles, que la prensa y los hinchas encasillaban de antemano, tomaron el protagonismo de la escena y avanzaron varios escalones en la competición.

La situación resultaba desfavorable para las escuadras más ambiciosas. Pese a esto, Francia pareció aprovechar al máximo cada una de estas circunstancias y demostró su mejor versión dentro del campo de juego: un equipo joven, dinámico y muy veloz que contragolpea como ninguno; de notable capacidad área, para atacar y defender, cuando la Telstar 18 vuelva entre las cabezas; y de depurada clase y precisión para el traslado cuando rueda por el verde césped.

A pesar de los traspiés en Brasil 2014 y en la Eurocopa 2016, el entrenador Didier Deschamps siguió al mando con su proyecto y logró que este grupo de promesas se asemeje a un equipo con la experiencia de varios años de trabajo en conjunto. Sin embargo, en medio de este ciclo, numerosos integrantes de las plantillas pasadas fueron excluidos y pocos son los que siguen desde el Mundial de Brasil 2014. En el presente plantel, 17 futbolistas debutaron mundialmente en Rusia. Entonces, ¿qué estaban haciendo los actuales campeones cuatro años atrás?

Hugo Lloris: el por entonces –y actual- arquero de Tottenham inglés fue titular en los cinco partidos que disputaron Les Bleus en la pasada edición, donde fueron eliminados en cuartos de final por Alemania.

Steve Mandanda: el N°1 estaba recuperándose de la fisura de una de sus vértebras cervicales que había sufrido en el encuentro entre su club Olympique de Marsella y el Guingamp por la Ligue 1. Se perdió la cita ecuménica de 2014.

Alphonse Areola: el joven de ascendencia filipina estaba realizando la pretemporada con el SC Bastia francés tras ser cedido por el Paris Saint Germain. En 2013 se había coronado campeón mundial con la Sub-20 gala pero todavía no había tenido la chance de sumar minutos con los mayores.

Benjamin Pavard: el lateral, que en ese entonces tenía apenas 18 años, estaba entrenando con el equipo B del Lille OSC. Meses más tarde debutaría en la primera de su club. Pese a ser parte de diversos planteles juveniles, aún no había hecho su estreno con la selección absoluta.

Presnel Kimpembe: el marcador central de raíces congoleñas comenzaba a sumar experiencia en sus primeros ensayos con el plantel profesional del Paris Saint Germain. Sus actuaciones a nivel internacional se habían dado con la camiseta de la República Democrática del Congo en la Sub-21 y con la de Francia en la Sub-20.

Raphael Varane: el zaguero del Real Madrid es otro de los futbolistas de la plantilla campeona que había disputado el Mundial de Brasil 2014 que quedó en poder de los teutones.

Samuel Umtiti: el defensor camerunés realizaba su puesta a punto con el Olympique Lyon en el receso de verano. Asimismo, en 2013 se había consagrado campeón mundial Sub-20 y esperaba el llamado de Didier Deschamps para competir con la mayor.

Adil Rami: en aquel momento estaba arreglando su desvinculación del Valencia español para marchar al Milan italiano por U$S 7.500.000.

Djibril Sidibé: estaba entrenando con el plantel profesional del Lille OSC y competía en la Sub-21.

Lucas Hernández: era parte del plantel profesional del Atlético de Madrid pero aún no había debutado. Era convocado frecuentemente para la Sub-18.

Benjamin Mendy: el senegalés era titular en el lateral zurdo del Olympique de Marsella. Situación similar sucedía a nivel país con la Sub-21.

Paul Pogba: Pogboom, quien era la carta principal del mediocampo de la Juventus en 2014, había disputado el Mundial de Brasil y sufrió el gol de Hummels que le puso fin a su participación en la competencia.

Corentin Tolisso: el volante de padre togoleño era una de las promesas de Olympique de Lyon en la liga local y la joya de la Sub-20 azul.

N´golo Kanté: hoy está en la mira de los clubes más importantes del mundo. Sin embargo, hace un tiempo se encontraba en las filas del Caen francés. No tuvo participación en ninguna de las categorías bases de Les Bleus.

Blaise Matuidi: con pasado en Paris Saint Germain, el centrocampista también estuvo en Brasil 2014 y fue derrotado por Alemania cuando disputaban por un lugar en semifinales.

Steven N´Zonzi: pese a no tener rodaje en las selecciones menores de su país, era el bastión del Stoke City inglés y ya atraía miradas de varias potencias.

Nabil Fekir: era la principal promesa y la carta desequilibrante de Olympique de Lyon. La prensa francesa ya ubicaba su nombre como candidato a estar entre los 23 elegidos para Rusia 2018.

Antoine Griezmann: no pudo mostrar en Brasil 2014 el juego que tanto lo caracterizó en Atlético de Madrid. No pesó en ofensiva, no marcó goles y debió armar las valijas en cuartos de final tras la derrota frente a los dirigidos por Low.

Thomas Lemar: el nuevo fichaje del Colchonero jugaba en el Caen, recientemente ascendido a la Ligue 1 y, además, demostraba su capacidad en la Sub-19.

Olivier Giroud: el por entonces número 9 del Arsenal inglés fue parte del plantel que arribó a Brasil con la ilusión de levantar la copa y terminó siendo vencido por Alemania en los cuartos de final.

Kylian Mbappé: el Golden Boy de Rusia 2018, con 15 años, exhibía todo su talento en las categorías formativas del Mónaco francés. También era parte de la Sub-17 nacional.

Ousmane Dembelé: el extremo del Barcelona es otro de los campeones que en ese momento debía esperar unos años para tener rodaje profesional. En 2014 todavía se encontraba mejorando su juego en las inferiores de Stade Rennais F. C.

Florian Thauvin: el atacante se había afianzado en la alineación titular de Olympique de Marsella. Igualmente, había gritado campeón el año anterior con la Sub-20 en Turquía.

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