La Selección Argentina mostrará los últimos destellos de una generación relacionada al proceso encabezado por José Pékerman. Una historia que espera ser revivida. 

La formación de juveniles que espera ser recuperada

Angie Centurión

28 DE MARZO DE 2018

Igual que como sucede en la actualidad, durante los años ´80 y hasta mediados de los ´90 no era sencillo que los futbolistas que integraran los seleccionados juveniles argentinos a cargo de Carlos Pachamé –durante la primera década mencionada– y Reinaldo Merlo –posteriormente–, debutaran con la mayor y pudieran afianzarse en ella.
En 1990, tras ocho años y la obtención de un Campeonato del Mundo, Carlos Bilardo dejó de ser el director técnico de Argentina. Su ciclo fue el último en la albiceleste que perduró por más de una cita mundialista. Esto pudo ser causante de la poca participación de juveniles, ya que los que se encontraban en la coordinación de los mismos no tenían un objetivo claro a largo plazo de lo que iba a ser utilizado por el posible entrenador.
José Pékerman comenzó su mandato al frente de las selecciones menores de Argentina en 1994 y un año más tarde obtuvo buenos resultados tanto en el Mundial Sub-17, alcanzando el tercer puesto, como en el Sub-20, donde se coronó campeón.
Desde 1995 hasta 2007, el trabajo de Pékerman y sus colaboradores se vio reflejado en los primeros puestos y títulos. Durante esos 12 años la formación de jugadores, además de Pékerman, estuvo al mando de Hugo Tocalli y Francisco Ferraro, quienes una vez que el director técnico decidió renunciar a su puesto en 2002 se hicieron cargo del proyecto y siguieron hasta el 2007.
Por otra parte, el trabajo realizado en las categorías juveniles de AFA se vio reflejado en los años posteriores. La base de la mayor pasó a estar conformada por futbolistas que habían sido parte de un proceso, en donde comenzaban a conocerse unos con otros, a trabajar en equipo y, sobre todo, esforzándose para poder adaptarse de la mejor manera posible al día en que llegase el debut.
A fines de 1998, Marcelo Bielsa asumió como entrenador de la Selección Argentina y, hasta el 2004, estuvo al mando de un conjunto nutrido por quienes habían formado parte del aprendizaje brindado por Pékerman y compañía. La lista de convocados para el Mundial de Corea-Japón 2002, además de estar integrada por aquellos que habían estado en procesos anteriores en las juveniles como Marcelo Gallardo y Mauricio Pochettino, tenía nombres como Pablo Aimar, Diego Placente y Juan Pablo Sorín –presentes en el último ciclo de juveniles–.
Durante la era Pékerman-Tocalli-Ferraro se formó a los jugadores que, desde el campeonato del 2006 hasta el actual, constituyeron la base de un grupo en el cual gran parte de los futbolistas podrían estar jugando su última Copa del Mundo debido a su edad.
En el 2007 se vio el fin de esa etapa. A partir de ese año, los directores técnicos cambiaron sucesivamente tanto en la mayor como en las juveniles. Por las juveniles, en un término de diez años, pasaron diez entrenadores. Mientras que en el seleccionado principal la situación no fue muy diferente ya que tras la finalización del ciclo de Bielsa en 2004 hasta la asunción de Jorge Sampaoli en 2017 fueron siete quienes estuvieron en tal cargo.
Nahuel Guzmán, Wilfredo Caballero, Gabriel Mercado y Federico Fazio, son el resultado de la era Pékerman que todavía no ha debutado en un Mundial. Mientras que Eduardo Salvio, Nicolás Tagliafico y Cristian Pavón son los integrantes de los años posteriores a dicha época que tuvieron participación en diferentes procesos y se estrenarán también en la cita mundialista de Rusia.
Las últimas dos delegaciones que se consagraron, España y Alemania, junto con Brasil, son las candidatas a levantar la Copa del Mundo el 15 de Julio. Estos equipos están conformados, en su totalidad, por quienes alguna vez integraron sus respectivos seleccionados juveniles. Caso distinto de lo que sucede en Argentina, donde nueve de los convocados argentinos nunca representó al país durante su proceso formativo. Por esta razón, al asumir Sampaoli como entrenador, lo realizó junto a un grupo formado por Pablo Aimar, Diego Placente, Sebastián Beccacece, Nicolás Diez y Hermes Desio para que se encargaran de los más jóvenes de cara al futuro.
De esta manera, y con dos exjugadores formados bajo la tutela de Pékerman –Aimar y Placente–, Argentina se encuentra en la búsqueda de aquello que alguna vez supo ser. No solo un país que reúne a los buenos futbolistas del momento dentro de una cancha, sino un grupo de personas identificadas con una perspectiva del juego y con conocimiento previo entre ellos, que les permita tener movimientos ya aceitados dentro del campo y no forzarlos a que se entiendan con solo algunos entrenamientos aislados previo a los encuentros por Eliminatorias, Copa América o Mundiales.

Igual que como sucede en la actualidad, durante los años ´80 y hasta mediados de los ´90 no era sencillo que los futbolistas que integraran los seleccionados juveniles argentinos a cargo de Carlos Pachamé –durante la primera década mencionada– y Reinaldo Merlo –posteriormente–, debutaran con la Mayor y pudieran afianzarse. En 1990, tras ocho años y la obtención de un Campeonato del Mundo, Carlos Bilardo dejó de ser el director técnico de Argentina.

Su ciclo fue el último en la albiceleste que perduró por más de una cita mundialista. Esto pudo ser causante de la poca participación de juveniles, ya que los que se encontraban en la coordinación de los mismos no tenían un objetivo claro a largo plazo de lo que iba a ser utilizado por el posible entrenador. José Pékerman comenzó su mandato al frente de las selecciones menores de Argentina en 1994 y un año más tarde obtuvo buenos resultados tanto en el Mundial Sub-17, alcanzando el tercer puesto, como en el Sub-20, donde se coronó campeón.

Desde 1995 hasta 2007, el trabajo de Pékerman y sus colaboradores se vio reflejado en los primeros puestos y títulos. Durante esos 12 años la formación de jugadores, además de Pékerman, estuvo al mando de Hugo Tocalli y Francisco Ferraro, quienes una vez que el director técnico decidió renunciar a su puesto en 2002 se hicieron cargo del proyecto y siguieron hasta el 2007.

Por otra parte, el trabajo realizado en las categorías juveniles de AFA se vio reflejado en los años posteriores. La base de la Mayor pasó a estar conformada por futbolistas que habían sido parte de un proceso, en donde comenzaban a conocerse unos con otros, a trabajar en equipo y, sobre todo, esforzándose para poder adaptarse de la mejor manera posible al día en que llegase el debut. A fines de 1998, Marcelo Bielsa asumió como entrenador de la Selección Argentina y, hasta el 2004, estuvo al mando de un conjunto nutrido por quienes habían formado parte del aprendizaje brindado por Pékerman y compañía.

La lista de convocados para el Mundial de Corea-Japón 2002, además de estar integrada por aquellos que habían estado en procesos anteriores en las juveniles como Marcelo Gallardo y Mauricio Pochettino, tenía nombres como Pablo Aimar, Diego Placente y Juan Pablo Sorín –presentes en el último ciclo de juveniles–.

Durante la era Pékerman-Tocalli-Ferraro se formó a los jugadores que, desde el campeonato del 2006 hasta el actual, constituyeron la base de un grupo en el cual gran parte de los futbolistas podrían estar jugando su última Copa del Mundo debido a su edad. En el 2007 se vio el fin de esa etapa. A partir de ese año, los directores técnicos cambiaron sucesivamente tanto en la mayor como en las juveniles. Por las juveniles, en un término de diez años, pasaron diez entrenadores. Mientras que en el seleccionado principal la situación no fue muy diferente ya que tras la finalización del ciclo de Bielsa en 2004 hasta la asunción de Jorge Sampaoli en 2017 fueron siete los entrenadores se sucedieron en el cargo.

Nahuel Guzmán, Wilfredo Caballero, Gabriel Mercado y Federico Fazio, son el resultado de la era Pékerman que todavía no ha debutado en un Mundial. Mientras que Eduardo Salvio, Nicolás Tagliafico y Cristian Pavón son los integrantes de los años posteriores a dicha época que tuvieron participación en diferentes procesos y se estrenarán también en la cita mundialista de Rusia.

Las últimas dos delegaciones que se consagraron, España y Alemania, junto con Brasil, son las candidatas a levantar la Copa del Mundo el 15 de Julio. Estos equipos están conformados, en su totalidad, por quienes alguna vez integraron sus respectivos seleccionados juveniles. Caso distinto de lo que sucede en Argentina, donde nueve de los convocados argentinos nunca representó al país durante su proceso formativo.

Por esta razón, al asumir Sampaoli como entrenador, lo realizó junto a un grupo formado por Pablo Aimar, Diego Placente, Sebastián Beccacece, Nicolás Diez y Hermes Desio para que se encargaran de los más jóvenes de cara al futuro.

De esta manera, y con dos exjugadores formados bajo la tutela de Pékerman –Aimar y Placente–, Argentina se encuentra en la búsqueda de aquello que alguna vez supo ser.

No solo un país que reúne a los buenos futbolistas del momento dentro de una cancha, sino un grupo de personas identificadas con una perspectiva del juego y con conocimiento previo entre ellos, que les permita tener movimientos ya aceitados dentro del campo y no forzarlos a que se entiendan con solo algunos entrenamientos aislados previo a los encuentros por Eliminatorias, Copa América o Mundiales.

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