Capital Federal • T ° - H %

Las mesas se unían a partir de las 19. El Negro entraba a El Cairo y todo el bar gozaba de felicidad.

El Cairo, que lo parió

La oficina personal de Fontanarrosa estaba siempre ubicada dentro de un bar. Reynaldo Chelo Molina y Rubén Pitu Fernández, sentados en la mesa diseñada por Rodolfo Perazzi en el epicentro de Rosario, cuentan la admiración por su amigo y la transformación en personajes de literatura que experimentaron a través de él.

COMPARTIR
Rodrigo Brusco y Matías Chiacchio
13 de Julio de 2017

En medio del bar El Cairo, ubicado en Sarmiento y Santa Fe, esquina céntrica de Rosario, hay una mesa de madera pintada de cuatro colores: amarillo, azul, rojo y negro, por los tres clubes de fútbol más importantes de la ciudad (Rosario Central, Central Córdoba y Newell´s Old Boys). Las patas están talladas como piernas de mujer con tacos altos. Debajo del vidrio que cubre la tabla se ven fotos en blanco y negro. En una está el Negro sentado junto a Joan Manuel Serrat y otras 20 personas, entre las que se encontraban los galanes, como Ricardo Centurión, José Vázquez, Rubén Fernández, Rogelio Molina y Carlos Martorell.

"Acá hay más de 30 años de historias para contar, así que todos los que vienen se llevan algunas”, dice Centurión, uno de los galanes más antiguos. Vázquez cuenta que la mesa fue fabricada por Rodolfo Perazzi después de la muerte de Fontanarrosa. “Antes era una mesa común, como las que se ven en el bar, todas de madera”, dice Molina.

Detrás de la mesa, varias lamparitas forman el apellido Fontanarrosa junto a Mendieta, el perro de Inodoro Pereyra. En las otras paredes hay caricaturas del Che Guevara, Messi, Luciana Aymar y el Negro, y una biblioteca en la que están sus libros, no muy lejos de la estatua suya que hay en el ingreso a los baños, apoyado en un buzón rojo con unos jeans claros y un buzo azul.

El Cairo era como estar en casa con un ventanal a la calle, así podíamos mirar a las minas que pasaban por la vereda”, dice Martorel, quien a pesar de ser Leproso no se perdía de ir a la cancha con Fontanarrosa y disfrutar el tercer tiempo. “Es que eso era lo único que hacían, mirar minas por la ventana hasta que llegué yo”, fanfarronea Fernández, uno de los últimos en incorporarse a La Mesa de los Galanes luego de vivir en Barcelona. Él cuenta que de a poco se fue integrando hasta lograr la aceptación definitiva en el grupo.

Nos juntábamos de lunes a viernes a la tardecita, y los sábados al mediodía”, recuerda Molina. En El Cairo siempre había algún galán sentado en una mesa, por eso nunca tuvieron que reservar un lugar. A partir de las 19 se reunían todos, aunque también aparecían otros que nadie conocía y arrimaban una silla para escuchar lo que hablaban. “Cuando venía gente de afuera, no podía joder de cierta manera, porque algunos no iban a entender”, dice Fernández.

Pero El Cairo, más que un bar, era la oficina personal de Fontanarrosa. Cuando alguien quería verlo, él lo invitaba a la mesa donde charlaba con sus amigos, casi siempre de fútbol o anécdotas relacionadas. “A veces estábamos charlando, el Negro levantaba la mano y de repente se sentaban Les Luthiers, Eduardo Galeano, Joan Manuel Serrat, el mejor violinista de Argentina”, dice Molina. “Hay momentos que te preguntás: ‘¿Qué hicimos para ligar esto?’. También con el tema de los cuentos. Ahora somos personajes de la literatura”.

Bares y fondas

Para mantener la intimidad del grupo, los galanes cenaban una vez al mes en el restaurante Sunderland, en avenida Belgrano 2010, frente al puerto de la ciudad, y charlaban hasta altas horas de la noche. En el Sunderland hay una pared con fotos que rememoran aquellas cenas. También hay en un menú un dibujo de Inodoro Pereyra con una copa en la mano y un globo de diálogo que dice “Para el Sunderland”, que el Negro hizo con un fibrón el 6 de diciembre de 1991.

Los galanes también visitaban otros bares además de El Cairo. Durante dos años, entre 2002 y 2004, fueron al Bar La Sede, en Mitre 599, luego de una recorrida por muchos bares que duró seis meses porque El Cairo había perdido popularidad y, decían, “no había mujeres para ver”. Tras la partida de los galanes, El Cairo fue cerrado para su remodelación. Cuando reabrió a fines de 2004, luego de un incendio, el 3 de mayo de aquel año, que imposibilitó que la reapertura fuera antes, el Negro y sus amigos volvieron al lugar que los homenajea.

El último cambio de bar se debió a la Esclerosis Lateral Amiotrófica que sufría Fontanarrosa. Como no podía movilizarse mucho, los otros galanes eligieron la confitería que está a una cuadra de su última casa, en la avenida Wheelwrithe y Paraguay. “Cuando el Negro estaba muy enfermo, nos empezamos a juntar en el bar que estaba debajo de su casa”, recuerda Centurión y Pitu Fernández agrega: “Además, en el último tiempo nos juntábamos, una vez por semana, en su casa”.

Relacionadas

El Comandante Canalla

El clásico rosarino llevó a una disputa por la apropiación de Ernesto “Che” Guevara, quien a 50 años de su muerte su entorno sigue afirmando que su corazón es canalla.

La prolongada relación con el ajedrez

En la vida del Che Guevara como deportista, el ajedrez fue una de sus grandes pasiones: lo practicó, desde los 10 años, hasta en los reposos de batalla en sus últimos días en Bolivia.

Solo Galeano le dijo traidor y vivió para contarlo

El Che Guevara soportó que el escritor uruguayo lo increpe en la cara por una foto en el Granma. La complicidad rioplatense y futbolera generó una amistad.

La revolución de la palabra

En la vida del Che Guevara se unieron sus pasiones: el deporte y la escritura.

“La camiseta del Che no se mancha”

La misma imagen del rostro del Che Guevara tomada en 1960 por el fotógrafo cubano Alberto Korda en la Plaza de la Revolución, en La Habana, es la que identifica a Ernesto Guevara en el mundo entero. Y el mundo entero abarca también el deporte.

“Hasta los hinchas de Newell's lo respetaban”

Héctor Cardozo fue compañero de Fontanarrosa en Clarín. Durante una charla con El Equipo, el periodista lo mantiene vivo en su memoria cuando recuerda sus pasos fugaces por la redacción, el momento en cual le diagnosticaron la enfermedad, sus enseñanzas y últimos dibujos.

(+) relacionadas

El amor más canalla de todos

Una de las pasiones más entrañables del Negro era el club Rosario Central. Rubén Pitu Fernández y Reynaldo Chelo Molina cuentan cómo el escritor era capaz de dejar cualquier cosa de lado por estar junto a Central el día que había partido.

“Hasta los hinchas de Newell's lo respetaban”

Héctor Cardozo fue compañero de Fontanarrosa en Clarín. Durante una charla con El Equipo, el periodista lo mantiene vivo en su memoria cuando recuerda sus pasos fugaces por la redacción, el momento en cual le diagnosticaron la enfermedad, sus enseñanzas y últimos dibujos.

El Negro + 10

Roberto el Negro Fontanarrosa, junto a “La mesa de los galanes”, comenzaron a jugar al fútbol en la cancha del Canal 3 de Rosario. Desde El Cairo, Ricardo Chiquito Martorell y Rubén Pitufo Fernández recuerdan aquellos partidos.

No puede faltar la cábala

El Negro Fontanarrosa respetaba sus rituales cuando debía sentarse frente al televisor de su casa o de algún amigo, para ver los partidos de visitante de Rosario Central. El Colorado Vázquez junto a Rubén Fernández recuerdan los amuletos más significativos en la vida del dibujante.

Poy: "El Negro entendía a la perfección el fútbol"

Aldo Pedro Poy, ex delantero de Rosario Central, relata como protagonista de “19 de diciembre de 1971”, en el bar Central Oroño, la repercusión del cuento en los lectores. Cuenta que aún le preguntan si verdaderamente sucedió y recuerda la amistad con Fontanarrosa.

Asistencia perfecta

El Gigante de Arroyito fue uno de los templos más sagrados para el humorista. José Colorado Vázquez, Rubén Pitufo Fernández y Ricardo Chiquito Martorell recuerdan como era el Negro a la hora de contemplar a Central jugar de local.

Las historias detrás de los cuentos

Fontanarrosa permanece vivo en cada una de las historias que, cuidadosamente, volcó sobre el papel a través de sus palabras. José Colorado Vázquez, Reynaldo Chelo Molina, Rubén Pitu Fernández, Carlos Chiquito Martorell y Ricardo Centurión cuentan cómo era la preparación de las obras del escritor.

Dady Brieva: "Me pareció un tipo espectacular, inteligente"

Dady Brieva participa de la flamante película “Fontanarrosa, lo que se dice de un ídolo”, interpretando uno de los seis cuentos que la integran, “No sé si he sido claro”.  

SECCIONES

Fútbol

Relacionadas

(d) noticias

¿Cómo se vive hoy de la música?

El Equipo habló con Javier Viñas, uno de los guitarristas nacionales con más proyección de la actualidad, sobre las novedosas maneras para sobreponerse a la crisis que sufre el sector musical.    

La Ley de Medios, al rescate de la pelota

Ya iniciada la televisación del fútbol por cableoperadores, aún queda un vacío legal: a pesar de las modificaciones por decreto, la norma aún contempla que el Poder Ejecutivo debe garantizar el acceso universal a los contenidos de interés relevante.

NBA

El traspaso de la temporada

Boston y Cleveland llegaron a un acuerdo para rotar sus bases, en una negociación de egos, discusiones y planes a futuro.

Argentina va por otro título en futsal

El campeón del mundo le ganó 6-0 a Bolivia en el CENARD, dando inicio a la Liga Sudamericana que organiza Conmebol, que se disputa del 16 al 20 de agosto. Los partidos son transmitidos en directo por la cuenta de Facebook de la Liga Sudamericana.

Las mil y una del Pato

Silva se quedó con la histórica carrera de los mil kilómetros de Buenos Aires, con la que el TC celebró sus 80 años de vida. La organización montó un espectáculo y la carrera estuvo a la altura de las circunstancias.

Rusia, otra vez en la mira

Las sospechas que desataron polémica en el atletismo ruso, ahora se desplazan al seleccionado de fútbol.

Facebook

Twitter

El arte del gol

El fútbol es arte y Maradona el máximo exponente de una actividad sensible para los argentinos. A 30 años…

Los goles después de “El gol”

Tras el “Gol del Siglo” a Inglaterra, Maradona le convirtió a Bélgica dos tantos maravillosos en…

Dibuje, maestro

Para Augusto Costhanzo, dibujante argentino, Diego fue el responsable de unir sus pasiones, de encontrar la relación…

El mejor compositor de la pelota

El fútbol es música y Diego interpretó la mejor melodía. En diálogo con El Equipo, Valeria…

Desaparecer dos veces

Jorge Julio López fue secuestrado y torturado durante la última dictadura cívico militar, pero volvió…

Los Espartanos: en libertad tras las rejas

En el penal de San Martín, 35 reclusos formaron un equipo de rugby que se enfrenta con clubes poderosos. El deporte…

La Peque de oro

Paula Pareto alcanzó la cima del judo olímpico y demostró, una vez más, por qué pertenece…

La Chapa del campeón

Con Retegui en la conducción, los Leones quedaron en la historia del deporte argentino con el oro en Río y…

La Torre de plata

El tenista argentino Juan Martín Del Potro perdió en la final ante el británico Andy Murray y no pudo…

Son leyenda

Luis Scola, Andrés Nocioni, Carlos Delfino y Emanuel Ginóbili fueron los cuatro sobrevivientes de la Generación…