Santiago Maldonado no aparece desde el 1 de agosto cuando la Gendarmería reprimió a miembros de la comunidad mapuche en Chubut. La Organización de Naciones Unidas, a través del Comité contra la Desaparición Forzada, exigió al Gobierno “la acción urgente para localizarlo".

 

¿Dónde está?

Lorenzo Falcón @LoloFalcon

28 DE MARZO DE 2018

A través de los tiempos, desde la colonización de América -pasando por la “Conquista del Desierto”, que transcurrió entre 1878-1885- y los años de capitalismo salvaje, en Argentina, los pueblos indígenas fueron sacados de sus tierras, perseguidos, torturados y encarcelados. El pasado 1 de agosto, en un campo perteneciente a una compañía de la multinacional Benetton habitado por familias mapuches del Pu Lof, en el departamento de Cushamen, Chubut, Gendarmería nacional irrumpió, reprimió y desalojó la zona con armas 9mm.

El hecho, además de heridos, detenidos y quema de pertenencias, dejó la desaparición de una persona. Santiago Maldonado, de 28 años, participa de forma benéfica con la lucha de los pueblos originarios, vive hace tres meses en El Bolsón y es artesano. Según propios miembros de la comunidad mapuche, la última vez que fue visto los gendarmes lo habían interceptado y lo estaban golpeando.

El líder mapuche, Facundo Jones Huala, encarcelado en la unidad 14 de Esquel desde el pasado 28 de junio, expresó que si la Gendarmería tenía a Maldonado “o lo están torturando, o se les pasó la mano con la paliza, lo mataron y no saben qué hacer con el cuerpo”.

El no saber del paradero del joven, mas la desesperada búsqueda de la familia, activó la preocupación de las distintas organizaciones de Derechos Humanos. Abuelas y Madres de Plaza de Mayo expresaron su nerviosismo por lo sucedido y reclamaron al Estado que investigue. También en los últimos días hubo manifestaciones en distintos puntos del país.

La ONU (Organización de Naciones Unidas), a través del Comité contra la Desaparición Forzada, exigió al Gobierno “la acción urgente para localizar a Maldonado”, el resguardo y conservación de todas las pruebas y que “la Gendarmería se abstenga de participar en la búsqueda”. También pidió que le den protección a la familia.

Por su parte, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, afirmó en una entrevista radial que “no hay indicios de detención de Santiago Maldonado”. Además aseveró que tampoco hay pruebas de que él hubiese estado allí, ya que “todos estaban encapuchados”. También, Bullrich, dijo que el operativo fue ordenado por el juez federal Guido Otranto “frente a hechos de violencia extrema”.

Los días pasan y Maldonado no aparece (reviviendo sombras de un pasado tenebroso), los pueblos originarios seguirán siendo perpetrados por un sistema que no reconoce sus derechos, y las cosas son muy poco claras. Lo que está como el agua es que hechos como este no tienen que quedar en silencio. Jamás.

La carta de Sergio Maldonado, hermano de Santiago

Hace casi una semana, tras la represión a los manifestantes en la comunidad Lof de Cushamen, la vida de toda mi familia cambió por completo: no vivimos, no podemos, no tenemos noticias de mi hermano, ni respuestas de las Fuerzas que apaleaban, disparaban y arrastraban todo lo que tenían enfrente, mujeres, niños… Y Santiago.

De visita en Chubut, se había quedado a dormir en el acampe para expresar su apoyo a los mapuches, que estaban exigiendo la liberación de su dirigente Facundo Jones Huala, preso político. Pero no, rectificando algo que muchos medios informaron, mi hermano no forma parte de ninguna agrupación de pueblos originarios, aunque siempre se muestre dispuesto a colaborar con distintas causas, frente a la ausencia del Estado. O sus abruptas irrupciones. Pues el martes, cuando la Gendarmería Nacional detonó un desalojo violento, muchas familias se resguardaron detrás de unos sauces, al costado del río que cruza los Andes. Allí, algunos intentaron salvarse de las balas, cruzando ese caudal de agua, entre la dificultad de las ramas. Santi no cruzó. Y el rastrillaje de la Prefectura ya lo confirmó.

Los gendarmes lo rodearon, lo golpearon y lo subieron a una camioneta.

No sabemos nada más.

El viernes presentamos un hábeas corpus en Bariloche, Esquel y El Bolsón. Recién entonces, el juez Otranto empezó la búsqueda, después de 84 horas sin hacer nada de nada. Y sí, se pueden lavar las manos diciendo que no se lo han llevado, pero la Gendarmería será responsable de lo que haya pasado. Santiago no se perdió, ni se esfumó por arte de magia. No se trata de una persona extraviada. Se trata de una desaparición forzada. Pero no vamos a esperarlo de brazos cruzados. Mañana, desde todos los rincones del país, marcharemos para exigir que nos digan dónde está, mientras lo buscamos nosotros mismos, sin descansar ni un minuto. Sólo para eso escribo estas líneas, para pedirles con este grito desesperado que, por favor, nos acompañen en cada ruta, en cada plaza, en cada avenida: tiene que aparecer mi hermano.

Y tiene que aparecer con vida.

MAS NOTAS DE ESTA SECCION

Mujeres

Primer encuentro de mujeres en Deportea

Fue organizado por el Espacio Común de Estudiantes de la escuela con el fin de generar un momento de reflexión respecto a la comunicación con perspectiva de género en la actualidad. Las invitadas fueron Luciana Peker, Liliana Hendel, Verónica Brunati, Malva Mariani, Marirro Varela, Danila Saiegh y Bárbara Crespo.

8M

Feministas en el mundo

Con hiyab, pero sin fútbol. De cómo el género femenino en Arabia Saudita de no tener voto universal, pasa a presenciar partidos de fútbol que antes tenían prohibidos. De cómo la lucha de las mujeres abre caminos y cómo el deporte es herramienta para cambiar la realidad.

8M

Goles en contra de la brecha salarial

Selecciones femeninas de fútbol luchan por equiparar sus sueldos anuales con el de los hombres mientras que las jugadoras de Noruega lograron marcar el camino de la igualdad y consiguieron una mejora salarial.