Dos hombres y una mujer serán los encargados de llevar la bandera argentina al podio olímpico en el tenis. 

Las ilusiones del tenis

Gastón Pestarino

28 DE MARZO DE 2018

Sebastián Báez es uno de los tres tenistas que representarán a la Argentina en los Juegos Olímpicos de la Juventud. Él es nacido en San Martín (Provincia de Buenos Aires), pero cuyos padres son chaqueños, tendrá la responsabilidad de ocupar la segunda posición en la preclasificación, ya que ese es su puesto en el ranking Junior.
Diestro, de revés a dos manos, se subió al número uno el pasado 12 de marzo tras alcanzar la final del Torneo Sudamericano Individual B1, disputado en San Pablo, Brasil. A sus cortos 17 años (será mayor de edad el 28 de diciembre) ostenta el privilegio de decir que fue entrenado y formado por José Luís Clerc, a quien considera como un padre. Ahora, su entrenador es Sebastián Gutiérrez, pero, de vez en cuando, Batata se acerca a otorgarle consejos.
Su sueño máximo es ganar la Copa Davis con Argentina, aunque ya tuvo una buena experiencia en la de menores: en el 2016 obtuvo el tercer puesto. Otra de sus metas es ser número uno en mayores, ya que no quiere quedarse solamente con el recuerdo del primer lugar en Juniors. Se considera una persona muy deportista, y uno de los que más le gusta (además del tenis, claro) es el fútbol. Cuenta que cada tanto juega con sus amigos y, ya que nadie quiere pagar las apuestas, dejan todo y hasta puede llegar a haber alguna patada.
Desde Buenos Aires también llega el otro hombre que vestirá los colores argentinos en estos Juegos. Actualmente es el 13° de los Juniors. Mamó el tenis desde chiquito, hasta que a los seis años comenzó a entrenar en el Club Comercio, en Núñez. Sin dudas que Facundo Díaz Acosta es otra de las grandes promesas de nuestro país en el deporte, un jugador que ya sabe lo que es ganar torneos y que irá en busca de una medalla.
Compite desde los diez años en los G3, que son categoría Sub-12. Es desde entonces que decidió cambiarse a la Academia de Mariano Hood y Mariano Monachesi, quienes lo acompañan hasta la fecha. Otro aspecto que lo hace un gran jugador es el hecho de haber sacado su primer punto ATP en su debut en los Futures. Fue en Villa del Dique, a fines del año pasado, cuando accedió al cuadro principal luego de dos instancias de clasificación. Esa primera ronda la perdería en sets corridos, pero la alegría era inmensa.
El zurdo, a quien le gusta llevar la iniciativa en los puntos y ser agresivo, mantiene como una de sus grandes prioridades terminar el colegio, ya que este es su último año. Pero no puede evitar la tentación: los Juegos Olímpicos y el Master de fin de año de Chengdu, China.
La delegación argentina en el tenis la completa una mujer, la única. Nació hace 18 febreros en Daireaux, una ciudad que cuenta con una población cercana a las 17.000 personas, ubicada en el centro-oeste de la Provincia de Buenos Aires. Dada su pasión por el deporte y las pocas posibilidades de practicarlo en su lugar de origen, se formó en Tandil, en la escuela de Marcelo Gómez y Mario Bravo. Por un tema de edad, esta es la última temporada como Junior de María Lourdes Carle
A partir del próximo año, seguirá sus estudios y su carrera en la Universidad de Georgia, por lo que los Juegos serán su despedida de la categoría.
Actualmente ocupa la 25° ubicación del ranking, aunque llegó a ser top 10, cuando a fines de noviembre del 2017 fue 9°. Su objetivo en la competencia que se viene es poder obtener una medalla, el sueño de todo deportista cuando le llega la hora de representar al país. Se siente favorita, más allá de que no es preclasificada, debido a la localía y que el certamen se disputa en polvo de ladrillo, superficie predilecta de la diestra. Además, tendrá la oportunidad de debutar en la cancha central del Buenos Aires Lawn Tennis Club.
Todo está preparado y las tres raquetas argentinas buscarán dejar al país en lo más alto del podio.

Sebastián Báez es uno de los tres tenistas que representarán a la Argentina en los Juegos Olímpicos de la Juventud. Él es nacido en San Martín (Provincia de Buenos Aires), pero cuyos padres son chaqueños, tendrá la responsabilidad de ocupar la segunda posición en la preclasificación, ya que ese es su puesto en el ranking Junior.

Diestro, de revés a dos manos, se subió al número uno el pasado 12 de marzo tras alcanzar la final del Torneo Sudamericano Individual B1, disputado en San Pablo, Brasil. A sus cortos 17 años (será mayor de edad el 28 de diciembre) ostenta el privilegio de decir que fue entrenado y formado por José Luís Clerc, a quien considera como un padre. Ahora, su entrenador es Sebastián Gutiérrez, pero, de vez en cuando, Batata se acerca a otorgarle consejos.

Su sueño máximo es ganar la Copa Davis con Argentina, aunque ya tuvo una buena experiencia en la de menores: en el 2016 obtuvo el tercer puesto. Otra de sus metas es ser número uno en mayores, ya que no quiere quedarse solamente con el recuerdo del primer lugar en Juniors. Se considera una persona muy deportista, y uno de los que más le gusta (además del tenis, claro) es el fútbol. Cuenta que cada tanto juega con sus amigos y, ya que nadie quiere pagar las apuestas, dejan todo y hasta puede llegar a haber alguna patada.

Desde Buenos Aires también llega el otro hombre que vestirá los colores argentinos en estos Juegos. Actualmente es el 13° de los Juniors. Mamó el tenis desde chiquito, hasta que a los seis años comenzó a entrenar en el Club Comercio, en Núñez. Sin dudas que Facundo Díaz Acosta es otra de las grandes promesas de nuestro país en el deporte, un jugador que ya sabe lo que es ganar torneos y que irá en busca de una medalla.

Compite desde los diez años en los G3, que son categoría Sub-12. Es desde entonces que decidió cambiarse a la Academia de Mariano Hood y Mariano Monachesi, quienes lo acompañan hasta la fecha. Otro aspecto que lo hace un gran jugador es el hecho de haber sacado su primer punto ATP en su debut en los Futures. Fue en Villa del Dique, a fines del año pasado, cuando accedió al cuadro principal luego de dos instancias de clasificación. Esa primera ronda la perdería en sets corridos, pero la alegría era inmensa.

El zurdo, a quien le gusta llevar la iniciativa en los puntos y ser agresivo, mantiene como una de sus grandes prioridades terminar el colegio, ya que este es su último año. Pero no puede evitar la tentación: los Juegos Olímpicos y el Master de fin de año de Chengdu, China.

La delegación argentina en el tenis la completa una mujer, la única. Nació hace 18 febreros en Daireaux, una ciudad que cuenta con una población cercana a las 17.000 personas, ubicada en el centro-oeste de la Provincia de Buenos Aires. Dada su pasión por el deporte y las pocas posibilidades de practicarlo en su lugar de origen, se formó en Tandil, en la escuela de Marcelo Gómez y Mario Bravo. Por un tema de edad, esta es la última temporada como Junior de María Lourdes Carle

A partir del próximo año, seguirá sus estudios y su carrera en la Universidad de Georgia, por lo que los Juegos serán su despedida de la categoría.

Actualmente ocupa la 25° ubicación del ranking, aunque llegó a ser top 10, cuando a fines de noviembre del 2017 fue 9°. Su objetivo en la competencia que se viene es poder obtener una medalla, el sueño de todo deportista cuando le llega la hora de representar al país. Se siente favorita, más allá de que no es preclasificada, debido a la localía y que el certamen se disputa en polvo de ladrillo, superficie predilecta de la diestra. Además, tendrá la oportunidad de debutar en la cancha central del Buenos Aires Lawn Tennis Club.

Todo está preparado y las tres raquetas argentinas buscarán dejar al país en lo más alto del podio.

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