Rosario Urban, actual jugadora del Atlético Guardes de España e integrante de La Garra, le contó a El Equipo las abismales diferencias que existen entre el balonmano nacional y el europeo. También hizo referencia al reciente Panamericano de Villa Ballester donde Argentina logró la clasificación al Mundial de Alemania.

"Al lado de España, Argentina es un principiante"

D. Schenkel (@davidschenkel14), R. Svarzman, (@rodriisvarz10) y F. Verdi (@FacundoVerdi)

28 DE MARZO DE 2018

Lleva al albiceleste en el pecho desde los 15 años, integró las selecciones juveniles y hoy disfruta de la mayor. Llegó a España hace apenas un año y ya se consagró campeona de la liga local. Hoy su sueño es jugar el Mundial de Alemania en diciembre con La Garra, la Selección Argentina de handballfemenino. En una tarde soleada de otoño, Rosario Urban, en su vuelta a Argentina, habla con tranquilidad.

-¿Cómo te iniciaste en el mundo del handball?

-La verdad que no estaba en mis planes. Mi pasión surgió de tantas veces que acompañé a una buena amiga mía a jugar en el colegio (Sagrado Corazón, ubicado en Florencio Varela). Y así, de a poco me fui enganchando y, aunque pensé que no llegaría a ser más que un hobby, me lo empecé a tomar muy en serio hasta llegar adonde estoy hoy.

-¿Fue difícil, para vos o para tus padres, el hecho de dedicarte totalmente al handball, incluso irte a vivir a España?

-Creo que fue más complicado para mí que para mis viejos tomar la decisión de irme. Ellos siempre me brindaron su apoyo y nunca me cortaron las alas. Obviamente, es muy difícil al principio dejar tu casa, tus amigos y tu país, más en la adolescencia imagino. Pero por suerte se me dio la oportunidad a mitad del año pasado (2016). El club español (Atlético Guardes) se comunicó conmigo y me mostró su oferta y sus ganas de que me incorpore al plantel. Es así. Cuando el tren pasa, te tenés que subir o dejarlo pasar. Y no sabés si va a pasar otro.

-¿Qué diferencias aprecias entre una liga profesional como la de España y otra amateur como la nuestra?

-Muchísimas. Hay un mundo de diferencia. Lo primero es la responsabilidad. Ojo, no digo que en Argentina no la haya. Pero es que en Europa el compromiso es bastante más alto. También, el nivel de juego es muy distinto y uno se tiene que adaptar rápido, abrir mucho más la cabeza para aprender y poder poner en práctica todas esas cosas nuevas que uno va aprendiendo. Es todo entrenamiento obvio, pero lleva su tiempo. Por lo menos a mí me llevó mucho. Me llamó mucho la atención lo tranquilo que se puede vivir del handball. En Argentina ni se me cruzaba por la cabeza. Es increíble.

-Y en cuanto a lo técnico, al talento, ¿hay mucha distancia entre España y Argentina?

-Sí. Demasiada. Al lado de España, Argentina en el handball es un principiante. Somos prácticamente nuevos en esto. Hay miles de estrategias, de tácticas que recién se están empezando a ver en Argentina y que allá estaban implantadas desde hace mucho tiempo.

-¿Esperabas tan rápido el llamado de la Selección mayor?

-La verdad que no. Cuando me llamaron me sentí feliz, mucho más que contenta. Me propuse ponerme al nivel de las mejores para que, cuando me toque la oportunidad, estar a la par de las demás. Convivir con este grupo de chicas fue fantástico y haber jugado un Panamericano ahora, y de local, tan pronto es un sueño hecho realidad. Quería sentirlo como todos los que he tenido con categorías inferiores. Obviamente, sé que soy chica todavía y me falta un montón por aprender pero ya necesito estar a la altura de las circunstancias.

-¿Cuáles crees que han sido las claves para lograr la clasificación al Mundial de Alemania?

-El compromiso y compañerismo. Llegué a Argentina, y empezamos a entrenar a la siguiente semana, en el CENARD, y nos propusimos como primer objetivo la clasificación a Alemania y por segundo, tratar de conseguir por primera vez en la historia el oro en el Panamericano. Lamentablemente el segundo objetivo no se cumplió, pero nos fuimos tranquilas porque dejamos lo que teníamos en esos 60 minutos. Brasil hoy es una potencia mundial, de hecho son las últimas campeonas del mundo y por eso se complicó más aún el resultado (perdieron 38 a 20).

-Debutaste en la Selección mayor y con 20 años. ¿Cómo te sentiste?

-Haber disputado este torneo tan importante y con esta camiseta es el mayor logro que conseguí hasta hoy. Me sentí muy cómoda desde el primer momento que fui citada. Es un grupo muy unido y joven. Ahora mi objetivo será poder estar convocada para jugar mi primer Mundial con este equipo, para eso falta mucho pero estoy tranquila con mi trabajo.

-El hecho de que el Panamericano se haya realizado en Villa Ballester. ¿Cuánto influyó el público?

-Fue increíble. Siempre tuve este sueño pero creía que llegaría en unos años más tarde. Vivirlo con esta edad fue una experiencia que no voy a olvidar más. Estamos agradecidas a cada uno que se acercó a vernos durante la semana. El apoyo se sintió constantemente y en la final contra Brasil, fue como lo soñé toda mi vida. Por más que no pudimos ganarles, nos fuimos un poco tristes pero felices de lo conseguido.

-¿Cómo te ves en el futuro?

-Yo voy paso a paso. Hoy estoy jugando en España, algo que no imaginaba poder hacer tan rápido, dando lo mejor de mí para poder aprender de este nivel impresionante que hay. Ojalá que próximamente se me dé la chance de ir a otras ligas de Europa y tener un futuro de lo que amo.

VIDEO

RUMBO A ALEMANIA

MAS NOTAS DE ESTA SECCION

Escuela

Educación física en la escuela pública

En la villa 1-11-14 se vive una realidad diferente a otras escuelas de estratos sociales más elevados y aunque les falten diversos recursos, las actividades son realizadas con la misma energía tanto por los chicos, como por los profesores.

La Garra

Argentina, sede del Panamericano Adulto Femenino de Handball

Buenos Aires recibirá a partir del 18 de junio a 10 seleccionados del continente americano que disputarán, hasta el 25 del mismo mes, el evento que se llevará a cabo en Villa Ballester.