El Pato Fillol, emblema de la Selección campeona en el 78, dice que Argentina siempre es candidata a ganar el Mundial y que, a pesar de todo, el nivel de los arqueros es bueno. También recuerda que por culpa de Bilardo se menospreció aquel primer título mundial.

"No hay un distinto entre los arqueros argentinos"

Matías Ortiz

28 DE MARZO DE 2018

Por qué sacaste tu autobiografía 28 años después de retirarte?

-Cuando estaba jugando me lo habían ofrecido. Cuando fuimos campeones del mundo, en el 78, me lo habían ofrecido otras editoriales. Cuando dejé, ni hablar. Pero yo estaba cerrado a hacer el libro. Después de varios años, recorriendo el país, viviendo cosas increíbles como que una persona te abrace y se ponga a llorar, me llegó el ofrecimiento de Planeta, hablé con mi familia y me dijeron: “¿Por qué no lo habías hecho antes?”. Estoy feliz de poder contar cosas que nunca conté porque el periodismo siempre te pregunta por la atajada o por el penal, pero nunca por las vivencias que tuve para llegar a donde llegué.

-¿Cómo fue vivir entre la colimba y Quilmes?

-Justo ese año, en el 70, descendimos con Quilmes. Así que me toco descender, hacer la colimba, ascender y yo seguía viviendo en la pensión, obviamente. Era duro pero cuando uno es joven, supera todo. Tenía tiempo para todo.

-¿Es verdad que estuviste un tiempo enemistado con Menotti?

-Justo cuando César arrancaba su proyecto, en el 75, tuvimos un cambio de palabras que me costó los primeros tres años de su mandado en la Selección. En una de las primeras prácticas me dijo que aunque la rompa en los partidos, me iba a probar, que después iba a evaluar al Loco Gatti y que a mí no me iba a llevar ni de suplente. No lo acepté, le di la mano y me fui. Tres años después yo había ganado todo, era figura. En el 77 fui el jugador del año y El Gráfico me convocó a una entrevista junto con Menotti. Allí limamos nuestras diferencias, priorizamos la camiseta argentina y me volvió a llamar. El periodismo y la gente me ayudaron mucho a que pueda volver a la selección.

-¿Por qué creés que se la relaciona directamente a la selección del 78 con la dictadura? ¿Creés que es desmedido que hasta gente que no lo vio diga: “Vos ganaste durante la dictadura”?

-Eso se generó por Bilardo. El motivo principal fue la pelea entre Menotti y Bilardo, en la que Carlos un día le dijo: “Tu selección es de los militares”. Se instaló eso en el periodismo y fue una grosería tremenda porque si entraba la pelota que pega en el palo contra Holanda en el último minuto, se terminaba nuestra carrera deportiva. Hubiésemos sido traidores, vende patria, pechos fríos. A Brasil le pasó en el 50 y en el Mundial pasado. Ahora han pasado 40 años y sentimos mucho más el reconocimiento que antes; cualquiera te bastardeaba. Los 25 millones de argentinos que salieron a la calle salieron a festejar, no a protestar.

-¿Por qué Bilardo no te llevó a México?

-No lo puedo contestar porque solo él sabe. Di todo por la selección los años en los que estuve. Yo estoy tranquilo de que hice las cosas bien. Sé que di todo y que colaboré para que clasifiquemos en el Mundial. El técnico tiene la potestad de poner y sacar a quien quiera. En el 78 fuimos campeones sin Maradona, el mejor de todos los tiempos, y en el 86 yo no estuve y se consagraron. Fue impresionante que salgamos campeones con dos líneas distintas en cuanto al planeamiento futbolístico, pero eso fue porque el jugador argentino tiene la bondad y capacidad de amoldarse a cualquier estrategia.

¿Influyó mucho el factor Malvinas para que la Selección del 82, con el equipazo que tenía, no llegara siquiera a semifinales?

-Cuando pasa algo así en el país, duele mucho. Igualmente creo que no ha influido, porque el pico de rendimiento de ese equipo fue un año antes, les ganábamos a todos. Durante el Mundial, los que estaban mejor eran Italia y España. Obviamente el dolor de la guerra de Malvinas y que estén los militares matando gente en nuestro país, siempre lo siente uno, pero cuando entrás a jugar a una cancha esas cosas uno las deja de lado y se concentra en hacer lo mejor posible su trabajo.

-Hace poco estuviste en el programa de Andy Kusnetzoff y hablaste de la situación particular que viviste con Lacoste durante la negociación de tu contrato con River. ¿Tenías la dimensión de lo que significaban sus amenazas?

-No, era un pibe y no le tenía miedo a nada. Aparte, no tenía idea de las cosas que estaban sucediendo en el país. Él me dijo: “Yo te pego un tiro, te mato, te tiro en un zanjón y no te encuentra nadie más en tu vida”. Me reí, mucho no entendí porque él no era dirigente de River. Tiempo después le pegaron a mi padre, me mandaron inspectores a mi casa, fue tremendo. Hay periodistas que lo saben, pero se tapaba todo. Cuando vino la democracia, se empezaron a descubrir cosas y ahí sí me agarró miedo. Dije “Realmente me podrían haber matado a mí y a mi padre”. Lo digo después de tantos años porque me di cuenta que nadie me puede prohibir decir las cosas que a mí me pasaron.

-Ya que hablaste del rol del periodismo en aquel momento, y teniendo en cuenta los problemas existentes entre periodistas y jugadores, ¿cómo te trató el periodismo a vos y cómo crees que esa relación pueda mejorar?

-Jugué en la Selección por el periodismo. Desde ese punto de vista, yo tuve una buena relación con el periodismo. No estaba la tecnología que hay ahora, era otro el diálogo. Cuando me criticaban, daban fundamentos de por qué lo había hecho mal y lo aceptaba. Ha cambiado todo, el mundo ha cambiado. Ahora existe esa desconfianza entre el periodismo y el jugador que antes era impensado. El periodista tiene que fundamentar lo que dice, cosa que no se está haciendo. No entendí la veda de la selección con el tema de Lavezzi ya que era la pelea entre un solo jugador y un periodista. No era de a grupos. No todos los periodistas pensaban igual. Las medidas para demostrar carácter hay que mostrarlas en la cancha y no de esa manera.

-¿Cómo lo ves el Mundial? ¿Coincidís con Sampaoli que los candidatos son Brasil, Francia y España?

-A Argentina no podés dejarlo afuera. Por historia, por las dos copas del mundo. Dejar afuera a la Selección de los candidatos es un error grosero. Argentina le dio al fútbol lo que no le ha dado nadie. Le dio a Diego en su momento, eclipsó el mundo. Y cuando se apagó Diego surgió Messi. Ningún país dio a un Messi después de Maradona. La realidad capaz te marca que el funcionamiento no es el mejor, pero el Mundial es una cosa distinta. Es el sueño y la vida de un jugador de fútbol. Das todo por esa camiseta y ahí es donde aparece la rebeldía del jugador argentino. Argentina, España, Francia, Alemania y Brasil, por historia, van a ser las que lleguen a fases finales; por historia.

-A Romero, Caballero, Guzmán, Marchesín, Orion, Barovero los tuviste en las juveniles de la selección. ¿Qué viste como común denominador en todos ellos?

-El mérito es total y absolutamente de ellos. Se los dije de jóvenes y se los digo ahora. Uno en su momento les vi esa proyección. En Argentina sigue habiendo muy buenos arqueros. Está Romero que atajó los últimos dos mundiales. Están Guzmán, Marchesín, Orion, Barovero, Andújar, Rulli. Tienen un nivel grandísimo pero hay un detalle que yo veo: no hay un distinto entre los arqueros argentinos. Hoy no está el titular ni en Sampaoli, ni el periodismo, ni en la gente, sobre todo después de la lesión de Romero. Por ahí no está, pero el nivel es muy bueno en general.

-Escuché decir: “La sola presencia de Armani en la cancha transmite categoría, así como lo hacía el Pato”. ¿Ves eso tuyo en Armani? ¿Qué ves de parecido entre él y vos?

-Si, es verdad que se está diciendo eso. Lo que pasa es que a mi me veían eso, y yo lo puse de manifiesto en tres Copas del Mundo. Para llegar ahí jugué 10 años en primera. Armani, que es el mejor arquero argentino del momento y a mí me gusta, pero jugó recién 10 partidos en la primera de River. Hay mucha diferencia. Si Sampaoli le da la posibilidad, va a tener que jugar la Copa del Mundo y ser campeón. Por eso las comparaciones hay que tratarlas con pinzas. Ojalá se dé y seamos campeones del mundo. Pero después va a tener que jugar dos mundiales más y 25 años en primera como jugué yo.

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