En una de sus últimas conferencias de prensa con las Selección, el emblema del equipo en el último Mundial desmenuza por qué cree que Argentina va a ir a Rusia a competir, por sobre todas las cosas.

Mascherano, un modo de jugar

Joaquín Arias

28 DE MARZO DE 2018

Ese hombre que se compara con un soldado no solo afirma estar preparado para su última batalla: asevera estarlo para ser competitivo en ella. Lo pone de manifiesto en la que quizá haya sido su última conferencia de prensa en el Predio Julio Humberto Grondona como jugador de la Selección Argentina. “Tenemos argumentos para ir a poder competir al Mundial”, “Argentina, de por sí, siempre es competitiva” y “tenemos el gen competitivo” son algunas de las frases que lo ratifican.

Ese hombre que fue discípulo de Guardiola durante dos años y que vistió la camiseta de franjas blaugranas otras cinco temporadas y media fue consultado en escasez sobre aquello que, sustentado con buenos rendimientos, justifica ser candidato –o no- a ganar la Copa del Mundo: el modo de jugar. Sin embargo, crea sus huecos para hablar de juego. El diagnóstico inicial brilla por la autocrítica: “Hasta ahora no hemos demostrado un nivel para acercarnos a las mejores selecciones”, confiesa. Luego explica que “la idea de Argentina va ser sostener una estructura a través de la posesión”, en la cual estará “disponible para lo que el entrenador necesite”, y admite que el protagonismo desmedido que pretende Jorge Sampaoli “requiere una gran valentía y asumir riesgos”. También asegura que “el manejar diferentes facetas te hace impredecible” y expresa con la mirada cargada de convicción que el fútbol se trata de ocupar espacios.

Ese hombre cuya calva radiante delata sus casi 34 años (los cumplirá el 8 de junio) es Javier Mascherano y está listo para competir y para jugar en su último Mundial. Esas son sus prioridades y los resultados obtenidos serán una consecuencia de ambos factores. Así lo siente. Así lo transmite.

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